Anuncios

Najwa — Rat Race

“najwa” src=”http://img.hipersonica.com/2014/02/najwa_rat_race-portada.jpg" class=”centro” />

Exacto. Casi ni os habíais dado cuenta, pero Najwa ha sacado disco. Sí, ha hecho la portada de Interviú, y ya de paso se lleva hablando de la portada de Rat Race semanas. Evidentemente tras esa portada había canciones, diez, exactamente. Eso es lo de menos, obviamente. Hablamos de tetas, las canciones pueden esperar. Como maniobra publicitaria, a Najwa Nimri la cosa le ha funcionado bien. Como actriz se ha mostrado desnuda en varias películas, pero era consciente de que una vez más no sobra, y que su foto retocada, blanco sobre negro, le daría una repercusión que otra más discreta no podría (no hay más que recordar la poca trascendencia que tuvo Donde rugen los volcanes, su anterior trabajo). Y mientras rajo de lo que le ha llamado la atención a la gente que Najwa enseñe las tetas, me quemo un párrafo haciendo exactamente lo mismo. Centrémonos, música.

Najwa a la conquista de las pistas de baile

Rat Race supone la vuelta de Najwa al inglés, tras correr desigual suerte sus dos trabajos previos en castellano. Mientras El último primate resultaba más que defendible, Donde rugen los volcanes parecía suponer el inicio del fin. Leído a tiempo, podía haber solución. Retomamos el inglés, y cambio de tercio. Bailemos. Rat Race diseñado a medida de pistas de baile, casi más que en ningún momento en su carrera. De hecho, si hay que comparar el disco con alguno previo, seguramente no encontremos mejor ejemplo que Carefully, su debut en solitario. Renovarse o morir, dicen, y en este caso cambiar el aspecto suponía una vuelta al pasado, a hace trece años. En principio, así se nos vende Rat Race, aunque eso a posteriori no sea del todo cierto. En él encontramos temas que efectivamente se diseñan para la noche, pero el típico perfil de tema más oscuro, cantado entre los legendarios susurros de la artista navarra, tiene su hueco (bastante hueco, es más) dentro del disco.

Demos gracias a que así sea. Si lo que nos espera como tema bailable es ‘Pijama’, corte que abre Rat Race, lo cierto es que invita muy poco a seguir adelante. No es el que más inspira al baile, y desde luego es de los más vulgares de todo el trabajo, sexto en solitario de Najwa. Impresiona de descuidado, incluso de traidor a la filosofía que, con más o menos acierto, se ha ido manteniendo. No funciona, y desde luego parece un error haber elegido esta pieza como, ni más ni menos, la que enseña la cara del disco. Pero es un paso fugaz. Una vez se supera lo cierto es que Rat Race mejora mucho sus prestaciones. No sitúa a Najwa en la excelencia, pero sí en un terreno agradable y mucho más elegande de lo que en un principio temimos. ‘Dumb, Rich, Poor’ devuelve a Najwa a tierra conocida y eso debe interpretarse como victoria. A priori más ardua que su predecesora, su naturalidad hace que te sientas mucho más a gusto escuchándola, e incluso bailándola.

Rat Race: bien, gracias

Por esos terrenos, por los de un sonido interesante, compacto y agradable discurre, en realidad, el resto del disco. Nada que vaya a perdurar en nuestra memoria, cierto es. Rat Race es un trabajo solvente, cumplidor, bien vestido, peinado y aseado, y que sirve para tener de fondo mientras conversas desenfadadamente con los colegas, incluso buscando un perfil más agresivo, como sí se consigue en ‘Feed Us’, funcionando mejor que como instante de entretenimiento. Sin embargo, volvemos a encontrarnos el punto más fuerte de Najwa, donde ella crece por encima de otra gente, en el misterio de temas como ‘Rat Race’, entre tinieblas y microépica. Prestaciones muy superiores a las mostradas como autora de música de baile, por más que el perfil electrónico siga extremadamente presente hacia el final.

A partir de ahí Rat Race sigue el mismo patrón: la familia bien, gracias, y poco más. Un disco tan correcto como algo insustancial, carente de carácter en ‘Timeless’ o ‘Ballerina Legs’, y más contundente en ‘Heroic Mood’, de nuevo belicoso, combativo y bailable. Siendo el fin similar al de la primera ‘Pijama’, ‘Heroic Mood’ mejora a aquella por varios cuerpos de ventaja. Tampoco sabe a mucho más ‘I’ve Seen that Face Bafore’, cantada a medias en francés por una Najwa que ha ido navegando siempre en el aprobado, pero sin llegar a sentir en ningún momento que el notable estaba a su alcance real. ‘What’ pone rúbrica a esa sensación, la que dice que quizás los mejores momentos de Najwa como artista hayan quedado algo atrás, por mucho que Rat Race suponga algo de impulso en comparación con su anterior trabajo. Suficiente, en todo caso, para prestar atención a sus evoluciones, algo que habíamos perdido de vista últimamente.

5,51

Najwa — Rat Race

Najwa Nimri pega un nuevo giro de timón en el sexto disco de su carrera. De nuevo inglés, y de nuevo música de baile, casi como nunca desde aquel Carefully. El resultado es correcto, pero poco más. Mejora a su antecesor inmediato, pero no da motivos para un gran optimismo. Rat Race pasa ante tí con capacidad, pero con escasa capacidad de trascendencia.

01. Pijama
02. Dumb, Rich, Poor
03. Dear God
04. Feed Us
05. Rat Race
06. Timeless
07. Ballerina Legs
08. Heroic Mood
09. I’ve Seen that Face Bafore
10. What

Lo mejor

  • Supone volver a creer un poco en ella, cuando la fe flaqueaba
  • La oscuridad le sienta mejor que la trivialidad
  • Visto lo que ha sido de Carlos Jean, ella ha salido infinitamente mejor parada

Lo peor

  • Empezar con ‘Pijama’, de largo peor tema del disco, es autoinmolarse
  • La sensación final, sin ser desagradable, sí es de cierta indiferencia
  • No ha borrado el pensamiento de que sus mejores días han quedado atrás

Anuncios