Anoche volví a discutir sobre New Order. Me pasa a menudo. Mi teoría era la siguiente: New Order siempre fue un grupo de singles, sus discos fueron buenos, no podría negarlo, pero se enmarcaban un punto por debajo de la impresionante calidad de sus canciones en solitario. Hay muchos grupos así. New Order era seguramente el mejor. New Order son la vida, pero en sus discos hay demasiadas canciones que son relleno. Mi compañero de discusión se oponía firmemente: ahí está en Power, Corruption & Lies, el Technique, dos grandes discos, como casi todos los que hicieron hasta el 31 de diciembre de 1989, fecha en la que pasaron a mejor vida. Está bien, podría comprar casi cualquier cosa que publicaron en los ochenta, pero para mí sólo tenían un disco casi redondo: Brotherhood. No llegamos a ningún punto de encuentro. Miento, a uno: New Order nos gustan muchísimo.

Y eso que lo que queda de ellos se empeña en que nos avergoncemos continuamente de nuestras filias. New Order se han convertido en una patética sombra de lo que fueron y parecen empeñados en vilipendiar, saquear y violar su legado, que es grande y merece un espacio propio en la historia de la música pop. También sienten la tentación de fundir definitivamente la leyenda de Joy Division en una fosa séptica. Peter Hook lo intenta con admirable empeño. Pese a todo, New Order sigue siendo uno de los grupos clave que explica mi educación musical aún cuando no había alcanzado la veintena. Mantengo que sus canciones están por encima de sus discos y que los disfruto más picoteando de aquí o de allá que en un sólo trabajo. Esto es sólo una forma de poner orden desde las canciones hasta los discos. De menos a más, New Order en los ochenta.

The Perfect Kiss (Low-Life, 1985)

La locura del synth-pop, samples de ranas en plena sinfonía natural y un estribillo arrebatador. A veces New Order me parece un grupo muy pesado cuando se lanza a los teclados y se pone irremediablemente ochentero. Pero no siempre me pasa. En canciones como ‘The Perfect Kiss’ quedo prendado de su inagotable fábrica de singles casi perfectos. New Order supieron compaginar como nadie en el planeta el mejor atractivo de la música de baile, los tonos vanguardistas de la nueva ola y el pop tal y como siempre debería ser. Low-Life es el disco en el que menos les aguanto, pero eso sigue siendo mucho.

Dreams Never End (Movement, 1981)

Uno de los motivos por los que pienso que New Order es un disco de singles y no de discos es que sus mejores canciones, o las que más me gustan, se editaron por separado y, en ocasiones, incluso fuera de cualquier disco. Es el caso de ‘Ceremony’, de la totémica ‘Temptation’ y del hit atemporal ‘Blue Monday’. Movement fue el primer paso de New Order en larga duración. Hoy es probablemente su disco menos original e inspirado. Aquí sólo había retazos de lo que había sido Joy Division, pero algunos de ellos, como ‘Dreams Never End’, son retazos buenísimos. Movement es también el disco en el que mejor habrían calado ‘Ceremony’ o ‘Temptation’, y por eso es un disco que pudo ser.

All The Way (Technique, 1989)

Cuando la gente me habla de la década de los ochenta y comienza a decir que fue lo peor que ha dado la historia de la música pop siempre sigo un patrón de respuesta: a) elogiar las virtudes del underground USA; b) si la opción a) no ha funcionado, hablar del post-punk en general; c) si esto tampoco da resultado, hablar de New Order y de canciones como ‘All The Way’. Yo amo a los New Order que se olvidan de los sintetizadores y se centran en las guitarras. A los New Order más puramente pop. En Technique están en un par de ocasiones, de manera muy brillante tanto aquí como en ‘Run’. Es entonces cuando se convierten en un grupo capaz de contar tantas cosas de mi vida que no puedo sino rendirme ante ellos.

Age Of Consent (Power, Corruption & Lies, 1983)

Simplemente gracias por esto:

Won’t you please let me go / These words lie inside they hurt me so / And I’m not the kind that likes to tell you / Just what I want to do / I’m not the kind that needs to tell you/ Just what you want me to (…) Do you find this happens all the time / Crucial point one day becomes a crime / And I’m not the kind that likes to tell you / Just what I want to do / I’m not the kind that needs to tell you / I’ve lost you [x5] / I’ve lost you [x5] / I’ve lost you [x5]

Weirdo (Brotherhood, 1987)

Los New Order de Brotherhood siempre me han parecido los New Order en su mejor momento. Exactamente en la dosis exacta, geniales porque no se pasan de barrocos ni de inocuos, completos porque todo el disco es compacto, porque yo encuentro menos canciones sobrantes aquí que en cualquier otro momento de su carrera. Creo que no le pasa a mucha gente, pero a mí sí, aunque con New Order podría cambiar de opinión en cualquier momento. De entre todas las canciones de este disco, ‘Weirdo’ tiene el ritmo, ‘As It Is When It Was’ el tempo, ‘Bizarre Love Triangle’ el amor y ‘All Day Long’ la elegancia.

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