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NO todos los festivales son la misma mierda

Hace un par de semanas os contábamos el hastío que empezaban a levantarnos los anuncios de carteles de festivales, principalmente de etiqueta indie, en el que se repetían necesariamente los nombres de las mismas bandas de siempre. Como si contar con Supersubmarina y Dorian en las ediciones de este verano fuese imperativo legal, y no hubiese nada más allá. Algunos os quejábais de que si no se busca, no se encuentra. Que el post generalizaba (y lo hacía, claro que lo hacía), pero que hay alternativas. Eventos de espíritu casi siempre más humilde que intentan maridar un necesario éxito financiero con una propuesta artística más singular e interesante.

Como dar cera es mucho más fácil (y en ocasiones agradable) que lanzar elogios, empezamos por lo importante: lanzar collejas a aquellos que se las merecen. Pero Hipersónica siempre tiene espíritu social, de mejora de la comunidad en la que vivimos, así que hemos querido dar alguna palmadita en la espalda de aquellos que creemos que están haciendo las cosas muy bien. Para ello, además de alguna que otra propuesta vuestra, hemos aprovechado la dispersión geográfica de nuestros editores para rastrear el panorama. Nos centraremos en los festivales más humildes, aunque también creemos que ha habido grandes selecciones este año entre otros eventos con mayor fama. Valgan el Sónar o Azkena Rock como ejemplos, con unas ediciones que este año han ensamblado una propuesta más que atractiva.

Así, y asumiendo que algunos enormemente recomendables ya se nos han pasado, como el She Makes Noise en La Casa Encendida de Madrid, el LEV Festival de Gijón, el Surforama de Valencia, intentaremos convenceros de que le déis bola a algunas de las alternativas que existen para los próximos meses.

Screamin’ Festival (15–21 junio, Calella-Barcelona)

La forma ideal de empezar el verano, y aprovechar lo largos que son los días, la buena temperatura que hace y todo lo que se os ocurra. En Calella se celebrará durante la próxima semana la 17ª edición de este festival que conjuga el rock y el hrythm de los ’50. Seguramente se exija cierto conocimiento de la escena de entonces para tener en mente las discografías de algunos de los componentes del cartel de este año, como Chan Romero, Gaynel Hodge o Big Sandy, pero a poco que se investigue, las ganas de engominarte, peinarte el tupé hacia atrás y dedicarte a bailar crecen solas.

https://www.youtube.com/embed/yBC4QG5FOb0

Blues Cazorla (2–4 julio, Cazorla-Jaén)

Nikki Hill, el felizmente recuperado Wilko Johnson o Imelda May son algunos de los nombres más destacados de la presente edición de este evento jiennense. Probablemente, nunca se habían alcanzado tales cotas de calidad en sus carteles previos, en los que tampoco hacían ascos a bandas con un poder mediático muy superior (en ediciones anteriores estuvieron presentes en el festival gente como Fito y Fitipaldis o Andrés Calamaro). El espíritu es similar a nuestro ejemplo previo: bailar hasta la extenuación con el rockabilly como elemento conductor.

https://www.youtube.com/embed/CIQIN7QGbr4

Vida Festival (2–5 julio, Vilanova i la Geltrú)

Cambiamos de tercio. El Vida Festival está a punto de afrontar su segunda edición, y ya os habíamos hablado de él como ejemplo de festival con claras pretensiones de alcanzar un público muy numeroso, sin que ello tenga que venir de la mano de un cartel que tire del sota, caballo, rey (aunque hayan doblado un poco la rodilla dejándose llevar por Xoel López). El Vida Festival, más cercano a la idea de festival de toda la vida, se sitúa en medio de un paraje que deja quedar a los anuncios de cerveza como meros principiantes y, además, cuenta con un cartel mayúsculo. Entre otros, a principios de julio se dejarán caer por allí algunas de las mejores bandas del mundo en la actualidad… y Primal Scream. Gente como Woods, The War on Drugs, Benjamin Clementine o Neil Halstead. Palabras mayores.

https://www.youtube.com/embed/5wxG82aC8sM

Slap Festival (4–5 julio, Camping Municipal Zaragoza)

Para consolar las penas de Mohorte, que se queja eternamente del desértico panorama de conciertos de la quinta ciudad más poblada de España, llega el Slap Festival. Un par de días en el Zaragoza, con el funk, el country y los sonidos africanos como protagonistas, si bien este año la presencia de un auténtico dinosaurio tapa casi todo lo demás. Bob Dylan actuará en el Pabellón Príncipe Felipe, dentro de la programación del festival, que incluye dos precios para los abonos: con o sin concierto de Dylan (cuyos directos en los últimos años no han sido especialmente recomendables). Festival diurno, al presumible sol y cerveza en mano mientras suenan Luke Winslow-King o Sonny Knight & The Lakers entre otros.

https://www.youtube.com/embed/L23X8ygJhrA

Be Prog (11 julio, Poble Espanyol-Barcelona)

Si la primera edición del festival contó con bandas de la talla de Opeth o Anathema, poniendo el listón a una altura casi inalcanzable, el Poble Espanyol asistirá, a mediados de julio, a una reválida igualmente enorme. Devin Townsend Project, Haken, Leprous o Katatonia son ejemplos de lo que allí se prodrá ver, y confirman a Be Prog como una cita ineludible para los amantes del género en Europa, incluso tratándose de un evento tan recortado en el tiempo. Concentran lo que tienen, lo sueltan a chorro, y a otra cosa. Tripas fuera.

https://www.youtube.com/embed/0G9Qd_84YZs

Black is Back (12 julio, Jardín botánico de la Universidad Complutense de Madrid)

Gargantas llenas de rabia, desfilando en fila india durante toda una jornada en Madrid. La música negra (cualquiera lo diría, atendiendo al nombre del festival), es la protagonista de un acontecimiento que, en realidad, tiene pinta de convertirse en una locura genial. Cabezas agitadas, puños apretados y potencia decibélica sin necesidad de amplificación. Otra cita a subrayar en el calendario si se habita en el angustioso calor de la meseta. Sonny Knithg & the Lakers (que también estarán en el Slap Festival), Hannah Douglas & the Tastemakers o David Hooper & the Silverbacks conforman un cartel muy apetecible, aún con la cancelación de vendaval escénico de Vintage Trouble.

https://www.youtube.com/embed/uC4eftPQHv8

Pirineos Sur (17 julio — 2 agosto, Lanuza/Sallent de Gállego-Huesca)

Si creíais que lo de la pluralidad era algo aplicable al marco político español post-electoral, es que no os habíais fijado lo suficiente en este veterano festival oscense. Un clásico en los veranos aragoneses, que habitualmente fusiona corrientes como el rock, la música clásica o el jazz, a lo largo de la segunda quincena de julio. Parte importante del festivas es la localización. El Auditorio Natural de Lanuza es uno de esos parajes que merece una visita por sí solo, y el Escenario Sallent de Gállego, rodenando entre ambos el Embalse de Lanuza, hace que la asistencia no defraude. Sumémosle propuestas como las de Ara Malikian, Noa, o la oda al puretismo de Mark Knoffler, por si no fuese suficiente con lo previo.

https://www.youtube.com/embed/0iZnMB7qf2s

Sinsal (24–26 julio, Illa de San Simón-Redondela)

Otro festival encuadrado en lo que podríamos denominar, cayendo en los más manidos tópicos, como un marco incomparable. Una isla, la de San Simón, que sirvió como campo de concentración y exterminio de los presos políticos contrarios al Franquismo durante la Guerra Civil y los primeros años de la postguerra. Ahora, aprovechado como lugar de reivindicación de memoria histórica. Un festival al que acudes sin conocer los grupos que van a tocar en él: tomas el barco, llegas a la isla, y allí te enteras del menú del día. En ediciones anteriores propuestas como: Alt-J, Chelsea Wolfe, Alela Diane, Jacco Gardner, Triángulo de Amor Bizarro o el malogrado Gravenhurst entre otros.

https://www.youtube.com/embed/fld0SJEZpME

Fuzzville (4–5 septiembre, Discoteca KM-Benidorm)

Se presenta como “The real junk party” y trae uno de esos carteles humildes pero enomemente atractivos. De los que te incita irremediablemente a ir en cuanto a repasas un poco la trayectoria reciente de las bandas que lo componen. Entre ellas, varias de las mejores a nivel estatal en la actualidad: Futuro Terror, Juventud Juché o Guadalupe Plata entre ellas. Lo que viene siendo una selección cuidada de lo que hay por aquí, y lo de lo que otros pretenden hacer ver. Súmenle opciones internacionales de la pujanza de Allah-Las o los maravillosos Dead Ghosts y poco más necesitarán.

https://www.youtube.com/embed/ttkoA6i7UO8

WOSINC (11–13 septiempre, Santiago de Compostela)

Aprovechamos este post para adelantar, creemos que en exclusiva, que sí, que habrá segunda edición del festival WOSINC (escrito así, junto y en mayúsculas) en la capital gallega. El concepto es conocido: visitar varias salas repartidas por Compostela con una oferta de recitales realmente atractiva. Todavía recordamos enormes conciertos el año pasado, como Colleen, A Place to Bury Strangers, Red Fang, White Hills o Cave. Aunque no se han dado a conocer nombres que formen parte de esta nueva cita, lo cierto es que resulta fácil imaginar que las expectativas creadas en un principio, y confirmadas tras su primera celebración, volverán a estar justificadas.

https://www.youtube.com/embed/6PFhLi5aYs8

Transtropicalia (12 septiembre, Ubicación desconocida hasta ese día)

Festival que cumple su tercera edición. El concepto guarda alguna similitud con el Sinsal. Diríamos que es lo mismo, pero al revés. Coges tu autobús y, aunque el cartel es conocido, y sabes qué artistas vas a ver (no se han confirmado todavía los nombres de este año, entre otros el año pasado tocaron Pablo Und Destruktion o Betunizer), no sabes dónde. Te llevan a un paraje natural, le dices a tu madre que no te espere despierta, y te limitas a dejarte sorprender. El año pasado la localización fue cercana al aeropuerto del Altet. Si quieres saber cuál será la de esta ocasión, pues ya sabes. Antes, el dia 10 de julio, fiesta de presentación con ZA!, entre otros.

https://www.youtube.com/embed/GV8oniuQtd4

Villamanuela (9–11 octubre, Madrid)

Seguramente el festival más singular de la capital. Probablemente, el mejor que allí se celebra. Varias salas acogen esta propuesta, que el año pasado contó con bandas como Holy Fuck, Marissa Nadler, Sleaford Mods o The Haxan Cloak. Lo dicho, quizás lo más cerca que está Madrid de una propuesta absolutamente atractiva y solvente. Por entonces ya os comentábamos que la pinta que tenía el festival resultaba la mar de atractiva, así que nos alegramos enormemente de comprobar que, como en casos ya citados anterioremente, goza de continuidad. Como las cosas que se hacen tanto con cariño como con un criterio selectivo y cuidado. Larga vida.

https://www.youtube.com/embed/H3uH8ipVEmA

AMFest (5–7 noviembre, Sala [2] Apolo-Barcelona)

Por último (sí, se nos han quedado varios en el tintero, ya pedimos disculpas de antemano y os convidamos a que los enumeréis en comentarios), el AMFest que preside la ciudad condal cuando el otoño ya está completamente instalado en nuestras vidas, apostando por música de tinte experimental y básicamente instrumental. En esta ocasión, con unas primeras confirmaciones en las que se han dejado poco as en la manga: Jardín de la Croix, Maserati o And So I Watch You From Afar entre otros. El último ejemplo de que al final tampoco es tan complicado hacer las cosas alejándose un poco del rebaño mayoritario, de las pautas establecidas. Y, además, conseguir triunfar con ello.

https://www.youtube.com/embed/MIRBJ9Hcc_8

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