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Nod Nod — Nod Nod

La elegancia es un factor que se puede aprender, que cualquiera puede desarrollar mediante la práctica y la insistencia. No obstante, de igual manera que puede ser algo adaptativo y didáctico, también puede ser algo innato, con el que uno puede nacer y no se puede eludir. En cada cosa que realiza, allí se muestra esa elegancia intrínseca, revistiendo cada acto y transmitiendo dicha elegancia en todo momento. Se puede intentar disimular, pero de un modo y otro se termina intuyendo.

Bandas con esta capacidad natural para transmitir esta elegancia casi sin quererlo hay muchas. Un ejemplo claro y reciente fueron True Widow el año pasado con una fórmula hipnotizante, lenta y tocada con mucha finura. Todo ello mezclando universos sonoros no opuestos pero tampoco íntimamente relacionados. Una manera de actuar que me ha venido a la mente cuando he tenido la ocasión de degustar el trabajo debut de Nod Nod.

Este grupo nacido en la República Checa cuenta con un gusto musical diverso y plural que se traslada a su forma de tocar, creando una propuesta diferente y muy interesante. Su estilo es un extraño cruce entre el Sludge atmosférico de Isis, un cabreado y afilado Post-Hardcore y la melodía lenta y con clase de Portishead. Una propuesta nada fácil de catalogar de igual manera que tampoco es de fácil consumo ya que requiere una mentalidad bastante abierta.

Nod Nod muestran en su debut un estilo a medio camino entre el Post-Metal de Isis y la clase de Portishead además de una técnica notable y un feeling de vertigo

La combinación de factores ya hacen de Nod Nod (2014, autoeditado) un álbum bastante interesante como premisa, pero la soberbia ejecución es lo que consigue satisfacer nuestros exigentes oídos y que debamos prestar atención a este grupo. El grupo toca con bastante solvencia, una técnica notable, un feeling de vértigo y una elegancia brutal, tanto que ni parecen debutantes.

No os dejéis engañar por el primer tema, ‘Lullaby’, donde no se terminan de mostrar ese carácter diverso y rico que he comentado anteriormente y optan más por la vena más dura y directa (aunque hecho con muy buen saber hacer, todo sea dicho). Aquí esos jugosos detalles se van mostrando y escondiendo para dar paso a puñetazos sonoros, ofreciendo un delicioso juego de contrastes para el oyente al que le toca el reto de ir desgranando poco a poco esos sutiles juegos que parecen imperceptibles a las primeras escuchas o con un sistema de sonido poco apropiado.

7.7/10

Quizá por ponerles algún que otro pero que deberían corregir de cara al futuro (cuentan con la gran ventaja de ser un grupo joven), quizá les ha faltado terminar de hacer un conjunto sólido ya que en algunos puntos se nos hace fácil desconectar del disco. Además su fórmula, aunque se muestra muy fresca y notable, aún puede mejorarse un poco limando alguna que otra aspereza como caerse demasiado en el lado del Metal. Por lo demás, el debut es realmente genial y merece realmente la pena su escucha, tanto por una instrumentación realmente cuidada como por la magnética voz de Veronika Buriánková. Además, temas como ‘Soldier’ o ‘Wolves’ tienen suficiente entidad para ser dos de las mejores perlas del año.

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