Novedades Carminha en concierto en Santiago (Sala Capitol, 18/12/2014)

-Ave María Purísima. 
-Sin pecado concebida.

-Hoy quiero confersar que estoy algo cansado.

-Eso decía Isabel Pantoja, hijo, pero no acabo de verlo para que me hagas madrugar un sábado, que no tenía misa hasta la noche, así que espabila que he quedado para comer. 
-Ya, bueno, quiero perdir perdón, Padre, porque he dudado.

-La duda no es un pecado capital, hijo. Vas a tener que repetirme segundo de catecismo como penitencia, pero continúa. 
-He dudado de un grupo. Bueno, no exactamente de ellos, sino de lo que empecé a intuir en su evolución. La noche del jueves fui al concierto de Novedades Carminha en Santiago de Compostela. Su disco no acabó de convencerme del todo. Pensé que ahora se iban a convertir en una banda de esas que hace las cosas muy bien, así como muy profesional, que iban a perder ese aroma amateur encantador que les envolvía.

-Ya, entiendo. Y eso, claro, sería un desastre, ¿no?. 
-Bueno, pues un poco sí. Quiero decir, evolucionar y todo eso está bien, pero lo más fascinante de la banda es la actitud, la sensación de que todo esto lo hacen para que la gente baile, y que les importa un pito si suena bien, mal o regular. Y yo había dudado porque Juventud Infinita me había sonado muy bien, muy limpito, muy clarito, lo que en ellos me pareció más un defecto que una virtud.

-A ver, hijo, al grano. 
-Pues que lo del jueves fue un concierto enorme. De esos en los que te subirías al escenario para tirarte en plancha al público, de no ser porque la gente es muy mala y se apartaría. De los que acaban mereciendo un abrazo al grupo, porque has sudado como nunca, y porque ‘Jódete y baila’, ‘Tú antes molabas’ o ‘Te vas con cualquiera’ son canciones con las que es imposible gozarlo en directo. Que uno empieza a estar mayor para hacer tanto el burro y bailar sin ningún tipo de pudor, pero que los tres tipos esos consiguen mandarte las vergüenzas a mejor vida. Es complicado encontrarse a alguien que haga que te diviertas tanto. Alguien que acabe tan empapado en sudor, y que consiga que te empapes tú también. En fin, que había dudado, pero que la gente esta es la leche y merece ir al cielo.

-Parece que ellos son más de infierno, hijo. 
-Puede ser, padre, puede ser.

-No acabo de ver el pecado. Reza tres ave marías, por ponerte una penitencia random, y vente un ratito aquí dentro a entretenerme un rato. 
-Déjelo, padre, recuerde de follar está sobrevalorado.

*Foto: Javi Amosa

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