“obsidian-kingdom” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/omii.jpg" class=”centro” />Supongo ya sabéis que los barceloneses Obsidian Kingdom son una de las bandas nacionales que más gustan aquí en esta casa. Si ya antes del lanzamiento del brillante Mantiis teníamos pulsado control+N siempre que escríbiamos su nombre, la magnífica acogida de su primer larga duración nos ‘obliga’ (la obligación de hacer siempre lo que queremos) a mantener el foco en su dirección ahora que se están pateando la piel de todo presentando sus catorce mordiscos.

La imposibilidad para el que aquí escribe de asistir al concierto que dieron el pasado viernes 20 de Septiembre en la Sala Caracol, por motivos bastante obvios, nos concede de nuevo la oportunidad de dar espacio a un amigo de nuestra casa, el cual, amablemente, nos ha cedido su texto para que lo publiquemos. Y es que la ocasión lo merece, pues Obsidian Kingdom se presentaban acompañados de Fisherman’s Horizon y otros de nuestros predilectos, Jardín de la Croix.

Desde estudios centrales pasamos la conexión a Julitrows, el enviado especial a tan magno evento.

El pasado fin de semana los barceloneses Obsidian Kingdom comenzaron su gira nacional, dando el pistoletazo de salida en Madrid, la capital del reino. Previamente al concierto en la Sala Caracol, trasladaron su ‘drone set’ a la Cuervo Store, a dos pasos de la Plaza del Dos de Mayo, la noche anterior.

Este fue un encuentro atípico e íntimo, con los asistentes sentados en el suelo al mismo nivel que la banda, donde la improvisación, la intuición y la atmósfera primaron sobre la técnica, la instrumentación o los guiones preestablecidos. En unos tres cuartos de hora, Obsidian Kingdom nos habían llevado a un lugar oscuro y extraño, para traernos de vuelta, mientras algunos prefirieron estar más atentos al trabajo de pedales, sintetizadores y osciladores, tratando de diseccionar las capas de sonido y haciendo hambre para el plato fuerte, que se habría de servir la noche siguiente.

“droneset” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/droneset.jpg" class=”centro” /> Foto cortesía de The Third Eye Society

Los primeros en subirse a las tablas de la Caracol fueron Fisherman’s Horizon, con un repertorio basado en arreglos de temas de bandas sonoras de videojuegos, acompañados por proyecciones, hilarantes en ocasiones, y la capacidad de Iván (guitarrista) de meterse al público en el bolsillo entre canción y canción. Con un sonido muy correcto, fueron una delicia para quien haya pasado horas delante de juegos como Final Fantasy VII, ya que la mayor parte del repertorio se basaba en los arreglos progresivos de The Black Mages de los temas de Nobuo Uematsu para dicha saga.

“Fisherman’s-Horizon” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/fh.jpg" class=”centro” /> Fisherman’s Horizon

Tras el cambio, amenizado por una música misteriosa en clave electrónica que nos resultó familiar a todos los fans de Mantiis, empezaba el espectáculo de Jardín de la Croix. Su estilo técnico y matemático es un gran complemento al de Obsidian Kingdom, y tras lo visto con Fisherman’s Horizon, lo variado del cartel hacia sumar puntos a la velada.

Personalmente, tenía muchas ganas de ver a Jardín por primera vez, y debo decir que no me decepcionaron en absoluto. Quizá en algún tema el sonido hizo un poco más de bola de lo necesario en las primeras filas, siendo esta la única falta, junto a la escasa iluminación, dos miembros de la banda estaban prácticamente en las sombras, de un concierto impecable. Sin mediar palabra con el público, concentrados y muy metidos cada uno en su instrumento, el cuarteto desgranó su último trabajo, intercalando algún tema de Ocean Cosmonauts. La espectacularidad de ver a tres músicos haciendo tapping perfectamente coordinados mientras un batería llegado de otra dimensión le vuela la cabeza al público, y algun proghead cuenta compases, es algo que engancha y estoy deseando repetir cuanto antes.

“jardin-de-la-croix” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/jdlc.jpg" class=”centro” /> Jardín de la Croix

Tras un cambio de escena algo más largo, ¿amenizado? esta vez por la nefasta prórroga del España-Francia del Eurobasket, se corría el telón para descubrir un escenario prácticamente a oscuras solo iluminado por la luz del proyector. Al poco, un distorsionado sonido electrónico daba entrada, uno por uno, a los miembros de Obsidian Kingdom, quienes empezaban por turnos a narrar el espectacular ‘tour de force’ que es Mantiis.

En esta ocasión, pude comprobar que desde el concierto de presentación en Barcelona junto a Cut The End, los conciertos junto a Cult of Luna y la actuación en el festival holandés Headway han servido a la agrupación para engrasar aún más si cabe la maquinaria, siendo ahora una banda completamente entregada en el escenario, con cabezazos y ‘cangrejeo’ coordinados, cambios e intercambios de posición de los músicos, para dejar espacio a Prozoid Zeta JSI para clavar los solos, y demás elementos “teatrales” propios de una banda de primerísimo nivel. En definitiva: furia, pasión, comunicación y entrega.

Además, cabe destacar la iluminación y las proyecciones, a cargo de Jander, el sexto Obsidiano, complemento perfecto y casi imprescindible para dar más empaque a la actuación y terminar de dibujar las atmósferas sonoras. Esto, junto con la capacidad de la banda para reproducir fielmente toda distorsión o efecto que suena en el album (salvo la la trompeta de Last Of The Light), convierten a Obsidian Kingdom en una de las bandas más sólidas y espectaculares en lo alto de un escenario de la escena española, y quizá de las que más proyección internacional puedan tener a día de hoy.

“obsidian-kingdom” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/ok-1.jpg" class=”centro” /> Cortesía de The Third Eye Society

Aún así, la actuación tuvo algunos problemas de sonido que dificultaron su disfrute, aunque la cosa mejoró durante la segunda mitad del show. La batería sonó mucho más alto de lo debido (suerte que Ojete Mordaza II no falló ni una), y quizá las guitarras y la voz limpia de Rider G. Omega estaban algo enterradas.

Finalmente, estaría bien comentar que se echó de menos que los cabezas de cartel extendieran su actuación con algún bis. El EP ‘3:11’ tiene material de calidad como para extender el setlist hasta la hora de duración, quizá incluso revisado de manera acorde a las actuales sensibilidades de la banda. O también, versiones de Wayfaring Stranger o Welcome to The Machine como las grabadas para el Noise Off Fest hubieran resultado excelentes cierres a la noche.

Setlist Fisherman’s Horizon (aprox 40')

1. Opening (Final Fantasy VII)
2. Those Who Fight Further (Final Fantasy VII)
3. Force Your Way (Final Fantasy VIII)
4. Ozma Korobeiniki (Tetris theme)
5. Medley Monkey Island: Main Theme + LeChuck’s Theme (Monkey Island 1 y 2)
6. Keeping the Monsters Away (arreglo de Decissive Battle (Final Fantasy VI) y Let the Battles Begin! (Final Fantasy VII))
7. Costa del Sol (Final Fantasy VII)
8. Oye Como Va (Tito Puente, versión de Santana)
9. Jungle Groove (Donkey Kong Country)
10. Super Mario Bros. Theme
11. Time’s Scar (Chrono Cross)
12. Frog’s Theme (Chrono Trigger)

Setlist Jardín de la Croix (aprox 47')

1. Topsy’s revenge (187 steps to cross the Universe)
2. Maelstrom (Ocean Cosmonauts)
3. Colorado springs (187 steps to cross the Universe)
4. Man made lightning (187 steps to cross the Universe)
5. Math of vortex (Ocean Cosmonauts)
6. Talking with planets (187 steps to cross the Universe)

Setlist Obsidian Kingdom (aprox 48')

1. Mantiis · An agony in fourteen bites

Gracias a The Third Eye Society por las fotos y a @Julitrows por su crónica.

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