Treinta años para una banda no es algo para no tenerse en cuenta. La veteranía es un grado pero hay momentos en que casi es mejor echar el pie a tierra y dejar que el pabellón quede lo más alto posible. Todo este preludio viene a cuenta de Obús y su última reencarnación, una vez que Juan Luis Serrano, el Tío Luis, y Fernando Sánchez abandonaran la nave, primero el bajista un año después de la publicación de Segundos Fuera (Rimer Rock, 2003), y después el batería hace poco más de dos años.
 
Después llegaría el recopilatorio 30 Grandes Impactos (BMG, 2006), un lo mejor de Obús que hubiera sido un buen final. Pero no, Fortu y Paco Laguna decidieron continuar con nueva sección rítmica y así les ha lucido el pelo editando el pobrísimo Cállate! (Peer Music, 2010), del que ya pudisteis leer nuestra crítica.

Sigo a Obús desde mi época de instituto, en mi habitación tenía un enorme cartel promocional de su disco de debut, Prepárate (Chapa Discos, 1981), y siempre que tuve ocasión de verles en directo o entrevistarles ahí estuve. Casi que me resistía a acercarme a la Sala Tribeca de Oviedo, pero al final me picó más la curiosidad y por eso la decepción fue mayor. A Obús les vi en el último Derrame Rock y en su descargo he de decir que aquella noche fue muchísimo peor que la del viernes.

El repertorio clásico no faltó, de eso lleva viviendo la banda, como Barón Rojo del suyo, desde que en 1996 decidieran volver a la actividad, una vez que hubieran mantenido a la banda en hibernación desde principios de aquella década. La acústica de la sala, donde por cierto se permite fumar tabaco y lo que no es tabaco burlando la llamada ley antitabaco, y no traer técnico propio jugaron en contra de Obús, quienes rockearon como si fuera su último concierto, eso hay que agradecerlo.

Me llevé una gran decepción con Fortu, su voz no es la que era, y llega justito a los tonos, y sí, tira de agudos en algún momento, pero no es más que un recurso efectista. Eso sí, el cantante sabe como estar en escenario y con más tablas que nadie fue capaz de suplir, con numeritos como el de invitar a una fémina a escena o subirse a la barra lateral de la sala, las carencias de su hoy perjudicada garganta.

Obús sabe muy bien que sus tres primeros trabajos: Prepárate, Poderoso como el trueno y El que más son los mejores de toda su carrera y sus canciones forman parte de la historia del heavy español.

Esos temas no pueden faltar en ninguno de sus recitales y no faltaron en el de Oviedo, pelín rácano respecto al pasado, en el que pasaban con creces de los noventa minutos. No faltaron ni ‘Autopista’, ‘Pesadilla nuclear’, ‘El que más’, ‘Dinero, dinero’, ‘Yo solo lo hago en mi moto’ y ‘Vamos muy bien’, himno borrachuzo por excelencia.

De sus últimos discos salvando ‘Que te jodan’ y ‘Esta ronda la paga Obús’, los nuevos temas como el single ‘Cállate’, palidecieron ante el resto. El bis con ‘Necesito más’, ‘Prepárate’ y la citada Esta ronda la paga Obús fueron un regalo para un público que damos fe se lo pasó en grande.

Sitio oficial | Obús
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Fotografías | Sergio Blanco

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