Pain of Salvation — Falling Home

Obviamente el hacer discos con reconstrucciones de canciones antiguas no es nada extremadamente novedoso, pero se está propagando bastante dentro de diversos grupos de fuerte calado progresivo como pueden ser Anathema (además por partida doble) o Katatonia recientemente. A la hora de destacar dos motivos principales estas dos bandas resultan paradigmáticas, tanto en el caso de adaptar el material antiguo al nuevo estilo del grupo (los primeros) o en la necesidad de explorar una nueva vía por el mero gusto de experimentar (los segundos).

En el caso de los segundos me quedó un pequeño regusto amargo a causa de que se centraron exclusivamente en autoversionar canciones de su Dead End Kings, pudiendo probar con varios temas a lo largo de su discografía. Algo de nota han debido tomar los suecos Pain of Salvation, que también se suben al barco de readaptar canciones a un nuevo registro acústico, pero no solo bucean en su pasado, tanto el lejano como el remoto, sino que también aprovechan y cuelan dos versiones de Dio y Lou Reed, además de un tema nuevo.

Quizás tras tres años desde la segunda parte de su espectacular doble disco Road Salt (InsideOut, 2010–2011) puede parecer que un disco de la índole de Falling Home (InsideOut, 2014) pueda saber a poco, pero es conveniente aclarar que durante este periodo su líder, Daniel Gildenlöw, estuvo padeciendo una grave enfermedad que lo ha tenido K.O. durante un buen tiempo. Por tanto, un disco como este nace con la intención de retomar energías y entusiasmo por parte de Gildenlöw y su banda, volver a ponerlos en la palestra y, además, de ofrecer otra cara a muchas composiciones interesantes que han tenido a lo largo de su carrera.

Es de aplaudir la capacidad que han tenido Daniel y los suyos para ir reinventándose a cada disco

Es de aplaudir la capacidad que han tenido Daniel y los suyos para ir reinventándose a cada disco sin tropezar en exceso (se puede perdonar lo de Scarsick), y aquí encontramos otro ejemplo, donde el grupo muestra su parte más acústica, que no la más autocomplaciente y ensimismada. Muchas veces el grupo se da rienda suelta y luce un espíritu casi jazzístico en algunos temas que le dan un plus importante.

Cierto es que en muchas pistas este toque de chapa y pintura resulta refrescante, además de servir para reivindicar algunos temones de su disco menos valorado y de permitirnos alucinar con la voz de Daniel, sencillamente espectacular y fluida en este registro. No obstante no se aplica en todos, como es el caso de ‘Linoleum’ que, como ya dijo en su momento Cronopio, echa de menos esa garra bluesera de la original, por no hablar de que ‘1979’ ya era una pieza acústica en su versión original y casi ni hay diferencias con respecto a la versión que aquí aparece.

Un disco que nace con la intención de retomar energías y entusiasmo para la banda

Pero que no cunda el pánico, porque ya he dicho que aquí hay mucho con lo que refrescarse el gaznate para todos los que echaban de menos a los suecos. Empezando por el final en el que está el tema nuevo de este disco, el mismo que le da nombre, una canción muy notable. No obstante, son temas como la versión del ‘Perfect Day’ de Lou Reed, la animada ‘Stress’ o las renovadas ‘Flame to the Moth’ y ‘Spitfall’ de las que nos hacen levantarnos y aplaudir ante ellos.

https://www.youtube.com/watch?v=XO9q9sfQTFg

7/10

En conclusión, este disco tiene mucho de refresco y tomar aire para la carrera de Pain of Salvation, destacando más por las circunstancias que le rodean que por su contenido. No vemos en Falling Home un hito más en la carrera del grupo o que alcance la trascendencia como los trabajos acústicos de Anathema, ni siquiera algo para el recuerdo. Está bien, no hay duda, pero no pasa mucho más allá de allí. Puede sonar muy duro, pero con los suecos siempre hay un listón alto, y no conviene que nos vengan ahora con trabajos para cumplir.

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