A pesar de que nos gusta llegar lejos en la composición, ser impulsivo no siempre funciona y puede ser muy arriesgado

Muy significativas son estas palabras de cara a comprender el proceso de composición del que procede The Plague Within (Century Media, 2015), el disco que consolida el paulatino regreso a las raíces por parte de Paradise Lost. Tras un final de la década de los noventa que convirtió a los otrora creadores del Metal Gótico en unos Depeche Mode más guitarreros, los de Halifax comenzaron con su álbum homónimo un camino inverso que parece hoy devolverles al punto de partida, al lugar desde el que se alzaron como una de las bandas más influyentes de los últimos 25 años.

In Requiem (Century Media, 2007), Faith Divides Us — Death Unites Us (Century Media, 2009) y Tragic Idol (Century Media, 2012) dibujan una ascensión que tiene su punto culminante en el álbum que nos han presentado este 2015, un álbum coherente con su pasado reciente a pesar de salirse de la fórmula particular y erigirse en un disco de género, y que entronca a la perfección con un legado que se ha acostumbrado a jugar contracorriente. Finalmente el tiempo ha acabado poniendo en su lugar a esfuerzos encomiables como Host (EMI, 1999) o One Second (Music for Nations, 1997), la propia banda ha acabado comprendiendo que sin su polémica y su transgresión espiritual, es posible que discos como el que hoy nos ocupa no hubiesen llegado jamás.

The Plague Within: un camino natural pero no premeditado

En cualquier caso es conveniente aclarar que, más allá de lo que parecían apuntar las ocupaciones de Gregg Mackintosh con Vallenfyre y la circunstancial de Nick Holmes con Bloodbath, la gestación de The Plague Within como un álbum más pesado de lo habitual en los últimos discos de la banda no ha sido un hecho premeditado sino fruto de un proceso compositivo que ha ido avanzando de forma natural. Prueba de ello son las palabras con las que abríamos el presente artículo, palabras que hacen referencia a ‘Punishment Trhough Times’ como punto de partida para el disco, siendo éste un tema que junto a ‘Cry Out’ suponen dos salidas de la tónica mostrada por el resto del plástico.

Al parecer la senda se acabó definiendo con la fantástica ‘Beneath Broken Earth’, tema de Doom clásico que sirvió de verdadera base para el trabajo posterior, consolidándose el camino a seguir tras las quince versiones diferentes que acabaron componiendo los ingleses para ‘An Eternity of Lies’, corte que parece salido de la primera transformación de la banda que acabó desembocando en Icon (Music for Nations, 1993), quizás su última gran obra en el área del Metal Extremo.

La agresividad se ha tomado a la vertiene melódica como aparente víctima sin que The Plague Within signifique retroceso sino todo lo contrario

El planteamiento más agresivo ha provocado que la faceta melódica, la cual había logrado mantenerse a pesar del endurecimiento paulatino iniciado en tiempos de Believe in Nothing (GUN, 2001), haya acabado perdiendo espacio frente a los riffs cercanos al Death Metal, las voces guturales y los tempos pesados y asfixiantes. Éste es quizás el primer y único debe que los más habituales podrán encontrar al álbum, quedando desplazada la importancia de unos estribillos y el espíritu moderno que ha definido los últimos 15 años de carrera de la banda, conceptos que tuvieron su punto culminante en el fantástico disco que los ingleses lanzaron en el pasado 2012 por la sólida conjunción de ambas realidades.

Menos directo, tan brillante como siempre

Hemos escrito un trabajo muy oscuro aunque muy melódico, ahora bien, esta vez algunas canciones tienen un núcleo Death Metal, algo que no habíamos hecho desde hace bastante tiempo

Y sin embargo el sacrificio ha acabado mereciendo la pena, el espacio perdido por los estribillos y los elementos más atmosféricos ha acabado siendo ocupado por tratamientos instrumentales que funcionan, que permiten construir canciones que huyen del sinfonismo de antaño y que rememora imágenes más propias del headbanging sin que ello supona la menor pérdida de identidad.

Importante en este punto ha sido el buen trabajo en el estudio por parte de Nick Holmes y su versátil timbre, comedido en los guturales y acertado como siempre en los cortes más melódicos. The Plage Within acaba consolidándose gracias a un buen trabajo de composición que ha permitido conjugar las dos facetas de la banda aunque la más agresiva haya acabado llevando la voz cantante en esta ocasión. ‘Flesh From Bone’ quizás sea el tema más importante en este punto, un pelotazo Death Metal Old School que habría sido impensable en discos anteriores y que en este encaja a la perfección.

Es bastante sintomático, en cualquier caso, que Paradise Lost hayan finalizado su búsqueda sonora saliéndose de la senda experimental (que de tanto ya parecía tal) para acabar encerrándose en un disco puramente de género. Sintomático pues los ingleses son una banda acostumbrada a asumir riesgos inasumibles para otros, refrescante pues han sido capaces de cerrar sendas que habían funcionado para brillar en un terreno que, al fin y al cabo, habían abonado en sus inicios ellos mismos.

8/10

Asimilado este The Plague Within cabe plantearse si este back to the roots es meta o simple punto intermedio en pos de una evolución que puede no acabar nunca. De una manera u otra lo nuevo de los ingleses es un disco disco muy disfrutable que se asienta precisamente gracias al desafío que supone para el que esperaba encontrarse a Paradise Lost de sus últimos discos. En cualquier caso, y a pesar de que en cuanto a calidad no esté a la altura del anterior Tragic Idol, es bastante probable que el camino a seguir por Nick Holmes y compañía mantenga la tendencia, continúe ahondando en la combinación del Metal Extremo y el componente atmosférico de su sonido. Y es que uno no regresa a casa si no es para quedarse.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments