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Parquet Courts — Sunbathing Animal

Resulta sorprendente que las mejores canciones de Sunbathing Animal (2014, What’s Your Rupture?) sean aquellas en las que Parquet Courts levantan el pie del acelerador y se relajan a lo largo de desarrollos de, atención, hasta siete minutos de duración. Si había algo enfermizamente adictivo en su anterior disco, Light Up Gold (2013, What’s Your Rupture?), se trataba de la capacidad del grupo para cortar sus canciones en su punto álgido, como si consideraran que la autocomplacencia en torno a una misma idea fuera reprochable.

Allí se encontraban algunas de las mejores transiciones canción a canción de los últimos años — de ‘Master My Craft’ a ‘Borrowed Time’ — y píldoras Punk Rock en la mejor tradición neoyorquina. Genial. Y de repente Sunbathing Animal, donde los momentos más inspirados se van por encima de los cuatro minutos.

Lejos de suponer una decepción, tal hecho presenta a Parquet Courts como lo que muchos creíamos que eran: un grupo con muchísimas posibilidades incapaz de ahogarse en la fórmula de su primer disco. Si, como dijo Alex, Light Up Gold era un epílogo tan dorado al Nueva York de los años setenta como lo fue en su día Is This It, es de justicia reconocer que Parquet Courts nunca parecieron destinados a acabar en el mismo lugar en el que The Strokes acabarían pocos años después.

Sunbathing Animal, y una introducción como ‘Bodies Made Of’, dan fe de ello: son creativos y originales, e incluso fuera de su teórico marco creativo resultan geniales. Hasta ahí las buenas noticias. Ahora hablemos de las malas: a Sunbathing Animal le sienta horriblemente mal subir sus pulsaciones otra vez. Parquet Courts ya no brillan ahí, pero vuelven a su ser más de una vez.

‘Black and White’ es la mejor de este lote: ‘Always Back In Town’, ‘Vienna II’ y ‘Ducking and Dodging’ representan la cruz. En ese registro, que tan bien les sentaba en su anterior disco por fresco y, ante todo, por consistente, Parquet Courts parecen un grupo de tonti-garage más. Por encima de todas ellas sobrevuela ‘Sunbathing Animal’, donde parecen haber depositado toda la inspiración Punk. Y ya. Aquí se acaban los peros.

Genial noticia: el resto del disco es buenísimo. Posiblemente lo mejor que hayan hecho y no aún lo mejor que podrán hacer. Esta es quizá la lectura más optimista e interesante de Sunbathing Animal: Parquet Courts están en condiciones de hacer lo que les dé la gana. Tienen tal desparpajo que en cualquier terreno lucirán estupendos. Desde ‘Dear Ramona’ hasta ‘Into The Garden’, Parquet Courts en modo flipada sónica Raw Power.

El ritmo plomizo y repetitivo de ‘She’s Rolling’, más de seis minutos, invita exactamente a tardes de domingo y cerveza. Y tan sólo es el aperitivo: el plato fuerte llega con ‘Instan Dissasembly’, ese arrebato de cotidianeidad de más de siete minutos donde no hay estribillo y todo es estrofa, y punteos de guitarra melancólicos pero felices, y Parquet Courts arrastrándose por la pereza y la belleza fea. Ahí es donde Sunbathing Animal es un disco enorme, casi perfecto.

7.9/10

Complementado por ‘Raw Milk’ e ‘Into The Garden’, puro Pavement. Y los grupos que suenan a Pavement mal son lo peor, pero aquellos que suenan a Pavement bien son gloria bendita. Como Parquet Courts. Dicho todo esto, a mí Light Up Gold me parece, por poco, mejor disco. Pero Sunbathing Animal mucho más interesante. Muchísimo más. Así que decid sí a Parquet Courts, otra vez, y a disfrutar de la vida.

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