¿Sábado por la tarde? No: Parquet Courts. Es martes pero estoy bailando en mi sofá. De pie. Posiblemente ebrio. Nadie debería querer ser viejo tan pronto y eso era lo que nos quería transmitir Light Up Gold, su primer disco que en realidad salió el año pasado pero que en realidad no nos importa en absoluto. Probertoj piensa que en las letras de Light Up Gold está todo lo que necesitamos saber de 2013, que se condensa ahí, supongo que lo malo, porque de lo bueno no podemos presumir demasiado. Algo así como The Monitor en 2010. Pero en modo Nueva-York-fue-lo-más y no-queremos-salir-de-los-discos-de-los-Ramones-jamás. Tally All the Things That You Broke (2013, What’s Your Rupture?), el EP de cinco canciones publicado el pasado octubre, es más de lo mismo: guitarras viciadas que iluminan el camino. Parquet Courts están conmigo, nada me falta.

A Parquet Courts les debería salir todo mal porque tocan con aparente desgana, y cantan aún con mayor aparente desgana, y nada de lo que presentan al mundo parece importarles demasiado. Por ejemplo, sus portadas. Light Up Gold pasará a la historia por ser una de las portadas que menos relación tenían con su interior. No hablamos siquiera de una falta total de coherencia artística, sino de un despiste deliberado: ¿qué tenía que ver un vaquero montado sobre un toro bravo con el oleaje setentero de sus canciones? Absolutamente nada. Para Tally All the Things That You Broke tenemos un nombre que no es el suyo pero mola más — Parkay Quarts — y una pieza de artesanía digna de un niño de cinco años. Pero cómo no vamos a quererles si quieren hacerlo todo mal y les sale redondo. Pero redondo nivel escuchar una canción de Parquet Courts todos los días del año.

Un chicle, el mismo chicle, el mejor chicle

Ahora mismo no sé si ‘You’ve Got Me Wonderin Now’ es la canción más adictiva que han sacado. O la canción más adictiva del año. O de la historia. A Parquet Courts les pasa como a The Strokes cuando aún eran The Strokes y no el amorfo conjunto de almas a la deriva que son ahora: que les salen temas simples como el mecanismo de un chupete de los que no puedes salir jamás. No se me ocurre mejor virtud para un grupo tan limitado, tan primario y que recurre a lugares tan comunes. Acaba y casi ni dan ganas de pasar a ‘Descend (The Way)’. Si no fuera porque ‘Descend (The Way)’ es casi tan adictiva como la anterior. Y así pasan las cinco canciones de Tally All the Things That You Broke, una tras otra, una tras otra, una tras otra, hasta que logre huir de ellas. Si escapé de Light Up Gold — aunque no por mucho tiempo — creo que conseguiré salir de aquí.

7.67/10

Tally All the Things That You Broke es un chicle. Da igual que sea correoso y repetitivo, o que su sabor, su auténtico sabor, se haya agotado horas atrás, o que sea el mismo chicle que otros miles de chicles que ya has aborrecido en el camino: no puedes sacarlo de tu boca. Ni siquiera el horror experimental de ‘He’s Seeing Paths’, una mezcla de Hip Hop chungo y Punk Rock aún más chungo, impide que culpe a Parquet Courts de nada. Ellos no tienen la culpa, siempre han sido claros, nunca han querido estafarme: lo quieren hacer todo mal. Lo que pasa es que o bien todo les sale genial o bien a mí me encantan las cosas que están mal hechas. El Punk Rock tiene mucho de eso. Qué narices: lo tiene todo. Y Parquet Courts están en la cresta de la ola del Punk Rock, del que se ensimisma en guitarras mal afinadas y vocalistas mediocres. Larga vida.

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