Pollos o pájaros: ¿blogs de descarga directa como sinónimo de amor a la música o como instrumento para ganar dinero?

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Desde hace unos meses, un runrún polémico ha ido creciendo en torno a ciertos blogs de descarga directa. Además de la polémica que ya de por sí pudieran tener, algunas publicaciones concretas, como el famoso Mr. Pollo, han sido acusadas de cobrar a algunos de los grupos por subir sus discos a ese blog en concreto. La chispa definitiva la encendían Los Punsetes en una entrevista reciente en la que se explayaban al respecto:

El caso extremo es el del que abre un blog, empieza a colgar discos, pone publicidad y luego se dedica a mandar correos a los grupos pequeños diciéndoles que les cobra 20 pavos por poner su disco en el blog.

En Hipersónica hemos querido hablar con los responsables de ese blog, así como con grupos y sellos implicados, para ver cuánto hay de amor a la música y cuánto de explotación en esto y qué sentido tienen los blogs de descarga directa en plena época del streaming gratuito y de las mil y una herramientas promocionales para grupos y sellos.

Paga y subimos tu disco

El famoso correo electrónico que tanto ha dado que hablar es algo así, según lo cita Anntona:

“Hola, ¿qué tal?

¿Te interesaría hacer una promo?

Te cuento. A cambio de una pequeña aportación al blog (20 eurillos) se hace una promo exactamente como quieras, poniendo mp3’s en descarga o sin ellos. Aparte de su publicación, se informa en el Twitter, en varios Facebooks del blog y en el de los amigos de Me tienes tú contento (con más de 20.000 seguidores entre todas las cuentas). Además, una de las canciones formará parte del próximo número de Selección Aviar, recopilatorio mensual con los mejores temas del mes.

Espero tu respuesta.

Un saludo.”

¿Por qué nace la idea de ofrecer algo así? Los responsables de Sr. Pollo no explican demasiado las razones, más allá de un interés por parte de los grupos:

(En el blog) ponemos lo que nos gusta. Si un grupo o músico se pone en contacto con nosotros porque quiere poner su disco o algún tipo de información, le podemos ofrecer hacer una promoción poniendo toda la información que deseen (fechas de conciertos, enlaces de la banda, videoclips…). Hacemos también una difusión del disco por los Facebooks y Twitter del blog e incluimos una de sus canciones en el recopilatorio mensual Selección Aviar. De todos modos, si lo que escuchamos nos gusta, terminamos poniéndolo. (¿Por qué?) Al ver las bandas interesadas decidimos incluir esta posibilidad hace unos meses. (…) Diremos que la mayoría de los que nos escribieron les resultó interesante la propuesta de promoción.

¿Cómo reaccionan los grupos?

Sole, de Le Parody, fue una de las artistas que recibió este correo:

Di con el blog del Sr. Pollo al poco de hacer público mi EP, después de una búsqueda de blogs en los que difundieran música nueva. Normalmente no leo blogs sobre música de manera que eran todos bastante nuevos para mí. Ví que él sacaba algunos posts de grupos maqueteros, incluí su dirección dentro de una lista de blogers a los que pensaba que podía interesarles mi modesto lanzamiento y le mandé el mail que les mandaba a todos, bastante escueto, con la dirección a mi bandcamp desde donde podía descargarse la maqueta. Recibí su respuesta al poco rato. Me decía que si me interesaba una “promo” podía colgar mi música en su blog, y en el blog de unos amigos suyos (visitados diariamente por no sé cuántos miles de seguidores), a cambio de una “pequeña aportación”: 10 euros.

Mi primera reacción fue de indignación total. Yo le pasaba a él mi música gratis y él me pedía 10 euros a cambio de colgarla en su blog. De blog en blog, redacté una entrada en el mío en la que barajaba los distintos modelos de respuesta que se me ocurrían ante su ofrecimiento.

También los Brandy Hips, que se autoeditan su disco y se encargan de todo, lo recibieron. Así lo cuenta Alejandro, AKA Marlon Brandy:

Sí, lo recibimos. Y no, ni de coña pagaríamos por ello. Y ojo, que pensando pragmáticamente y si te la suda más o menos dónde salgas con tal de salir, no sé yo si hasta sale rentable, viendo la exposición que dan algunos de estos blogs (6500 followers en Twitter el gachó este). Al fin y al cabo, si pagas a una agencia de promo por ayudarte con la difusión del disco, esto forma parte de una lógica parecida. Pero vaya, que nosotros no, por principios.

Alguno de esos blogs mola un huevo, los que lo hacen con cariño, hacen una crítica, el ripeo es de alta calidad… Yo mismo les he pasado nuestro disco a alguno de ellos, me hacía ilusión que se difundiese a partir de ahí. Aunque según pase el tiempo y se consolide el streaming irán perdiendo sentido. Pero cobrar por ello es otro tema, y es muy cutre. Ya no hablo de lo ético, sino que es feo, es casposo

Otro músico que siempre ha sido muy consciente de dónde o cómo quería que sonasen sus canciones, Giorgio Bassmatti, lanza una analogía:

No sé, me parece de gilipollas pagarle un euro a cualquiera por estas cosas. Aunque, bueno, vestiduras sin rasgar, al final es lo que se ha hecho siempre a niveles más alto: yo te pago para publi, tu hablas de mis mierdas.

Supongo que todo dependerá de la amplitud de miras, ambiciones y y carteras de los grupos a los que se les pide pasta por ello. El sistema tiene su componente de vicio: se aprovecha de subir alegalmente discos con tirón para luego venderte poder estar ahí. Pero eso no vale para nada. Yo he ido en el mismo bus que Gisele Bundchen, y no me miró ni su chihuahua

Ley y moral en las descargas directas

¿Hay discos que se pueden compartir y discos que no? ¿Hay algún posicionamiento moral en el hecho de tener un blog de descarga directa o en usar esos enlaces?

Los responsables de Mr. Pollo consideran que, a pesar de cobrar por subir algunos discos, su propuesta no está basada en un interés económico:

Bueno, lo que hacemos es reunir en un solo sitio la música que nos gusta y facilitar de esa manera a los que nos visitan y tienen los mismos gustos que nosotros. No es cuestión de “un sitio para el que quiera tener mp3’s sin pagar”, no creemos eso. Hay muchos discos-maquetas que no se encuentran por ninguno de los sitios citados (ni a la venta) y que la gente agradece reencontrar.

Joan Vich, de la discográfica Primeros Pasitos, diferencia entre la orientación de los blogs de descargas:

Los blogs de descargas que ponen a disposición de los fans discos que son inencontrables o descatalogados me parecen una maravilla y un servicio importantísimo para la comunidad y la cultura en general.
En cambio, los blogs que se limitan a poner enlaces de descarga a discos que son fácilmente localizables en tiendas (físicas u online), por correo, en conciertos y en servicios de streaming, me parecen una tomadura de pelo. Y si encima son blogs que tienen publicidad, es decir, que cobran por aprovecharse del trabajo de otros, entonces me parece un robo. Y ya, si es cierto eso que se cuenta de que llegan a pedir 10€ o 20€ a los grupos que empiezan para “darlos a conocer”, ya es explotación pura y dura, de la peor calaña.

Mientras, Espanto creen que hay mucho de volver a viejos vicios de la industria, pero ofrecidos de una manera nueva:

El único interés que generan la mayoría de esos blogs es el de ofrecer el trabajo de otros gratuitamente. No vemos un criterio firme en la selección de contenidos ni en la presentación de los discos ni en la redacción de las entradas, que se limita muchas veces a copiar lo que otros han dicho. Que quieran cobrar al autor en concepto de “promoción” no es nuevo. Es una vuelta a la vieja payola radiofónica pero con tecnología de ahora: tú me pagas y yo digo que tu disco es guay. Como oyentes nos hemos descargado muchas cosas de blogs, unas las compramos después de escucharlas y otras no.

Sin embargo, en Mr. Pollo sí defienden el modelo y también ese mensaje que aparece en el lateral de su blog y que afirma “Si te gusta lo que escuchaste, apóyalos asistiendo a sus conciertos y comprado sus discos”:

Solo te diré que si descubres un grupo y te gusta, seguramente terminas comprando el disco o acudiendo a alguno de sus conciertos, al menos eso es lo que nosotros hacemos. Y con esto último te respondo a tu pregunta de si consideramos que ese mensaje es real o sólo un eslogan.

Para varios de los grupos o sellos preguntados este tipo de frases es sólo una manera de “limpiar el pecado”. Desde decir que “es el típico cinismo” (Marlon Brandy) hasta soltar una carcajada que aún se oye (Giorgio Bassmatti), todos parecen estar de acuerdo en que no hay mucho de sinceridad en algo así. Para los responsables del sello Austrohúngaro, esto no tiene nada que ver con apoyar a los grupos:

Es muy flipante. Esos blogs se venden como una “manera de promoción de los grupos y su música” y son plataformas para ganar dinero ya sea sacando unos “eurillos” a los grupos que empiezan, con banners, o como plataforma para que les contrates como DJs (ya que tienen “toda la música”).

Hemos contactado con ellos una y otra vez pidiendo por favor que no suban nuestros discos, y siempre que responden (en el caso de que lo hagan) lo hacen con un primer mail en el que parecen personas razonables y se disculpan, pero nada, no borran los enlaces, y enseguida aparecen las mentiras, las trampas y el cinismo. Tienen un entramado de blogs en plan mafia: se llaman entre ellos “socios” y hablan en términos como “publicar en rapidshare”, como si fueran un medio de comunicación, o una emisora de radio, o un sello discográfico.

Y la verdad es que no lo pueden hacer de una forma más baja: copian un párrafo de la reseña que han visto en otro blog, ripean el streaming del disco a una calidad cutre, y lo cuelgan diciendo que “eso” es el nuevo disco de tal grupo. Creemos que ni escuchan ni les interesan los discos.

El más contundente es Anntona:

Hago especial hincapié en la siguiente frase: “Señor Pollo MP3 no se hace responsable del uso que los visitantes del blog puedan dar a los discos”. Me imagino que Mr. Pollo se refiere a usos violentos, como el que le dio Charles Manson al White album de los Beatles, o a usos inapropiados, como el que le da mi vecino a las dos de la mañana al disco de KeSha. De no ser así tendríamos que concluir que lo que pretende Mr. Chicken con esta torpe frase es librarse de la responsabilidad de que la gente se baje los discos que pone para descarga en su blog sin permiso de ningún tipo.

Me gusta también mucho que después de cagarse en Dios rece un padrenuestro con ese gran “Si te gusta lo que bajaste, apóyalos asistiendo a sus conciertos y comprado sus discos”. Ya si tal y eso.

Como dudo mucho que le haya enviado el mail de la propinilla a Elefant o a Sony o a Mushroom Pillow para “promocionar” a sus grupos, tengo que concluir que en Mr. Pollo se “promocionan” gratis y sin notificación previa las cosas que se quiere bajar todo el mundo, y cobrando el impuesto revolucionario las que no conoce nadie o casi nadie. El negocio está en generar tráfico ofreciendo gratis discos con tirón y sobradamente conocidos, y utilizar ese tráfico para cobrar por la publicidad del blog y para ofrecérselo a grupos desconocidos a cambio de la propi. Por supuesto la propi parece el único requisito fundamental para entrar en la mítica “selección aviar”, según se dice en el famoso mail. Todo criterio.

La finalidad de este muchacho/a y de su website, como parece que queda demostrado, es sacarse unas pelas respirando nueva música a costa de lo que hacen otros. O más bien unas pelillas, porque con la superoferta de los 20 pavos y el chichibanner de la página no creo que pague ni la cuota del ADSL.

Querido/a Mr. Pollo: tienes más cara que espalda y haces un flaco favor. A ver si te lo chapan pronto

Desaparezca aquí

Estos días hemos visto varios ejemplos de músicos y sellos que no querían que sus discos estuviesen colgados sin su permiso:

Desde el Señor Pollo indican que borran todo lo que se les pide y que no resuben discos:

Si así lo pide, sí (borramos todo). Aunque hay veces que ni tiene que pedirlo, lo hacemos nosotros por nuestra cuenta. Pero si es verdad que la mayoría solo pide que se quite el enlace (si es que aún estuviera), el post prefieren que siga.

Si has estado visitando el blog, te darás cuenta que la inmensa mayoría de los posts están sin enlace activo. Solo resubimos algunos de los que nos piden los seguidores y de los cuales pensamos que no habrá conflicto con la banda-solista.

(…) Y como bien dejamos claro en el blog, todo grupo o músico que no desea aparecer más en Señor Pollo MP3, tan solo tiene que decirlo. Y apuntamos, en todo el tiempo de vida que lleva el blog no llegan ni a 10 los casos de este tipo que hemos tenido.

De esos diez, parece que no todos corren la misma suerte. Así lo explica Marina, de Klaus & Kinski:

Cuando empezó a colgar discos Jabalina, Tanis les pidió reiteradamente que los retirara, sin ni siquiera obtener respuesta por su parte. Ahora hay una persona de la SGAE que le denuncia sistemáticamente los links, a él y a los de su especie. (…)

Está claro que nosotros no nos hubiéramos hecho ricos con la música de todos modos, pero nuestros discos cuestan dinero. A nosotros y, mucho más, a nuestra discográfica. Si quisiéramos que se distribuyera gratuitamente ya lo haríamos nosotros.

Y Espanto, desde su experiencia, afirman con sorna:

Cuando se han colgado discos nuestros nadie nos ha avisado previamente. Con ByP aparecieron en unas páginas rusas o algo así. Con la edición de Ísimos y Érrimos en Austrohúngaro los colgó un bloguero de España, le pedimos que lo quitara y así lo hizo. No nos pidió dinero. Y nosotros a él tampoco.

¿Puede un autor decidir cómo y cuándo se comparte la música?

Joan Vich lo tiene muy claro:

Lo primero de todo es distinguir entre P2P y blogs de descargas: en Primeros Pasitos estamos absolutamente a favor del P2P y de que la gente comparta nuestra música. Al fin y al cabo, la editamos porque somos fans y queremos que la gente la conozca.

Los blogs de descargas son un asunto más delicado, pero también pueden tener mucho interés si se dedican a recuperar joyas perdidas e inencontrables, discos descatalogados, etc. Y, en todo caso, si son iniciativas de fans que no cobran por ello (no ponen publicidad o, lo que es aún más infame, no pretenden cobrar a la gente más débil para que les proporcione contenidos).

Lo que tenemos claro es que una cosa es que los fans intercambien archivos y conocimientos, y otra muy diferente que un ganapán intente sacar dinero robando el trabajo de los demás. Porque, si un disco está a la venta (y no a 20€, sino a mucho menos), es fácil de localizar y fácil de comprar, pero tú lo pones en descarga gratuita en un blog por el que además tienes ingresos de publicidad, lo que estás haciendo es, simplemente, robar. No hay otra manera de llamarlo. Compartir cultura, amigo, es otra cosa.

En Austrohúngaro piensan que, en realidad, se están equivocando términos:

Compartir es una cosa muy distinta a “publicar”. Si alguien quiere compartir con otro un disco que se ha comprado, hay mil maneras de hacerlo, desde hacerle una copia a mandarle un archivo, pasando por compartirlo en una red P2P… Pero lo que hacen esos blogs NO ES COMPARTIR, es ofrecer públicamente algo que no es suyo.

No entendemos el ansia del ser humano por quererlo todo. Con la internet pensamos que lo lógico es tener acceso a TODO de una forma inmediata. Eso distorsiona mucho la realidad. El mundo no funciona así.

El término “gratuito” hace que las cosas pierdan valor y además es falso, la gente tiene que comprar móviles, ordenadores y pagar una conexión a internet.

Pero el problema es cómo conjugar esa postura con un entorno en el que todo se filtra, en el que cualquier disco está en descarga directa, porque es “lo normal”, incluso lo conveniente, como indica Marlon Brandy:

El autor debería decidir lo que quiere hacer, claro. Si no le apetece que esté colgado, seguramente sea peor para él (en términos prácticos, que a menudo son bastante secundarios para los artistas), pero cada uno debería equivocarse como le apeteciese. (..) Abundando en esto, siempre me acuerdo del caso de Miguel Ángel Villanueva, ex-Los Brujos. Sacó un disco que seguramente sea de los diez mejores hechos en este país en los últimos 20 años. Rock Indiana le proponía publicarlo, vendiéndolo a 5 euros, en aquella famosa política de precios que tan bien funcionó.

A él le pareció que era un precio indigno para su disco, y lo sacó él mismo. Resultado: disco malditísimo que es dificilísimo encontrar, ni físicamente ni en Internet. 75 visitas este youtube, y estamos hablando de lo más Forever Changes que se ha hecho fuera de Love. Si esto lo hubieran sacado Belle & Sebastian…).

Basmatti cree que existen pocos milagros:

Para un autor es inviable controlar cómo se comparte su música. Puede ponerla a la venta en las redes sociales o en bandcampos y allegados, pidiendo algo de pasta si quiere. La SGAE nunca va a abrir el abanico de opciones de derechos de autor, porque implicaría cambiar DEMASIADO el funcionamiento de un mastodonte. Y dejemos Spotify al margen. Que es distinto collar para idéntico perro.

La descarga directa frente al streaming y otras vías promocionales

Precisamente al hilo del “distinto collar para idéntico perro” que cita Bassmatti, Marina, de Klaus & Kinski, asegura:

En cuanto a lo de cobrar por colgar discos de grupos nuevos, me parece que hay una plataforma que hace algo parecido; se llama Spotify. Y sí, sé que parece una coña, pero colgar tu disco ahí es más fácil de lo que parece. Sólo hay que pagarlo”.

Pero, hoy en día, ¿tiene sentido un blog de descarga directa cuando la mayoría de los discos que saca pueden encontrarse en plataformas autorizadas por los propios sellos o autores como Spotify? Mientras que en Mr. Pollo insisten al final de su entrevista en que ofrecen “un sitio donde descubrir música que nosotros anteriormente hemos descubierto y que pensamos que vale la pena compartir con los demás”, para otros, como los responsables del sello Austrohúngaro, la respuesta está clara:

Si su misión es difundir la música podría poner enlaces a soundclouds, youtubes, spotify. A estas alturas todos los sellos del mundo ofrecen su música de una otra manera para que pueda ser escuchada sin pagar en la red…

Y, entonces, ¿cuál es la solución para el músico? ¿Cosas como Bandcamp?:

No te voy a decir que te permite estar en internet, porque a cada segundo 12000 nuevas bandas se abren su bandcamp. Pero al menos hay alguna posibilidad de que alguien caiga en tu sitio, quien sabe si buscando porno afgano, te escuche y, si quieres y quiere, te compre algo.- Giorgio Bassmatti

(La elaboración de este post no habría sido posible, además de sin las opiniones de los entrevistados, sin la ayuda de Juan Louzao, Eurocero, ex-editor de Hipersónica al que algún día esperamos volver a engañar de nuevo.)

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