Anuncios

¿Por dónde empiezo con… The Hellacopters?

En el foro interno de la redacción de Hipersónica es común que de vez en cuando surja la frase “deberíamos hablar algún día de este grupo”. Aparece de manera más o menos periódica, pero siempre está ahí, cuando menos nos lo esperamos acabamos hablando emocionados de algún grupo relativamente olvidado o que, por las circunstancias que sean, no se alaba lo suficiente. Inevitablemente alguien lo suelta, “deberíamos hablar algún día de este grupo”. Los participantes en la conversación coincidimos, deberíamos hacerlo, pero siempre se demora hasta la próxima vez que se menciona, bien porque ya tenemos una lista muy larga de críticas pendientes o bien porque aparece un mapache y ya no podemos trabajar en ese artículo.

Pero hoy toca decir basta y aprovechar esta revitalizada sección para hacer justicia con uno de esos grupos de los que siempre decimos que tenemos que hablar algún día aquí. No sé si The Hellacopters se podría denominar como grupo olvidado, pero sin duda es uno que debe ser más reverenciado por lo bueno que es ese rock duro eléctrico y salvaje por el que tanto se han caracterizado y con el que han entregado varios highlights entre finales de los noventa y comienzos de este siglo XXI en el que estamos. Buceemos en su trayectoria para comprobar por qué se han ganado protagonizar una nueva entrega de esta sección.

Respetaras el rock sobre todas las cosas como hacen The Hellacopters

The-Hellacopters-1

Todo comienza en la fría Suecia -siempre al rescate los suecos-, cuando el por entonces batería de Entombed, Nicke Andersson, decide formar un proyecto paralelo junto a uno de sus roadies y miembro de la banda de punk rock Backyard Babies, Dregen, que por entonces andaba buscando algo de tiempo separado de su banda principal. Juntos durante una gira en San Francisco de los primeros idean el nombre para su banda a raíz de un artículo que hablaba de helicópteros de la CIA que espiaban campos de marihuana en Mexico y que denominaban “Hellacopters”. Completaron la formación con el batería Robert Eriksson, otro roadie de Entombed, y con el bajista Kenny Håkansson para sacar su primer single, ‘Killing Allan’, seis meses después de su formación en 1994.

Sin más tiempo que perder, en poco tiempo tuvieron listo su primer disco, grabado en 26 horas y lanzado bajo el título de Supershitty to the Max! (White Jazz, 1996), llegando a alcanzar la victoria en los Grammy suecos. Su salvaje punk garagero y su estatus iban en claro ascenso, llegando a telonear para Kiss y grabando su próximo disco sin darle demasiado respiro al anterior, no sin antes fichar a Anders “Boba Fett” Lindström de The Diamond Dogs para que toque el teclado para el grupo. El grupo vuelve al mercado con Payin’ the Dues (White Jazz, 1997) y lo rompe entrando en el top 20 de su país. La banda se ha vuelto tan grande que Andersson decide abandonar Entombed para dedicarse en su totalidad a su gallina de los huevos de oro. No lo veía así Dregen que, al tener que elegir su banda puntera cada vez más exigente y su banda de toda la vida, se quedó con Backyard Babies y abandonó a sus compañeros.

Grande Rock fue un punto de inflexión para la banda donde dejan de lado su faceta más violenta y más punk para dar rienda suelta su vena más hard rock, más setentera, la que les acerca a bandas como Kiss

Lindström termina asumiendo el rol de segundo guitarrista para su próximo disco, Grande Rock (White Jazz, 1999), un punto de inflexión para la banda donde dejan de lado su faceta más violenta y más punk heredera de MC5 o The Stooges para dar rienda suelta su vena más hard rock, más setentera, la que les acerca a bandas como Kiss. El resultado es inmediato y se cuelan en el top 10 de Suecia. El crecimiento progresivo del grupo les obliga a encontrar un sustituto definitivo para Dregen y finalmente lo encuentran en el guitarrista Robert Dahlqvist, con el que graban High Visibility (Universal, 2000) y todos los discos posteriores de la banda. El disco supera con creces el impacto de su predecesor, logrando la calificación de disco de oro, mayor número de aplausos por parte de su público y encuentran un productor que les permite llegar al siguiente nivel de su evolución sonora, Chips Kiesbye.

Tras un tiempo no muy extenso pero sí demasiado prudencial para ellos, donde llegan hasta a sacar un recopilatorio con caras B y canciones de algunos EPs, el grupo alcanza un nivel aún mayor con la publicación de By the Grace of God (Universal, 2002), su disco más exitoso a todos los niveles, comercial y cualitativamente. Habían subido tanto que hasta llegaron a abrir para The Rolling Stones. Más tarde, sus miembros comienzan a buscarse diversos entretenimientos fuera de su entorno de convivencia, forman grupos paralelos, hacen colaboraciones, etc. Por ello mismo, sin contar otro recopilatorio con rarezas y mierdezas, Rock & Roll Is Dead (Universal, 2005) establece uno de los mayores periodos de separación entre dos discos de The Hellacopters. Vuelven a recibir una buena acogida comercial, pero la crítica no termina de estar tan contenta por palidecer con respecto a su predecesor. Sería su último disco de material original publicado. Más adelante, en 2007, anunciarían su separación y se despidieron poniéndose el traje de recomendadores expertos de música sacando un disco de versiones, Head Off (Wild Kingdom, 2008). Según ellos, una estupenda manera para dar a conocer bandas que investigar una vez se hayan marchado.

Un disco para empezar: By the Grace of God (2002)

By-the-Grace-of-God

Podría parecer difícil elegir disco en una discografía tan sólida, pero en este caso no es tan complicado. Una vez pasada la etapa punk, los suecos vieron que era el momento para dar un paso hacia adelante y, para ello, tenían que dar un par de pasos atrás musicalmente -dicho de otra manera, volverse más rock clásico-, cosa que hicieron en Grande Rock. Una vez enfocados hacia la dirección correcta para ellos, llegaron el guitarrista y el productor que necesitaban para evolucionar hacia lo que debían sonar en High Visibillity, logrando no sólo una identidad fortalecida sino también encontrado la zona donde más inspirados se sienten.

Sin embargo, aun con la alta calidad que estaban demostrando, hacía falta un poquito más, hacía falta confirmar definitivamente su crecimiento, su estilo y su candidatura para pasar a la posteridad en la historia del rock. Les hacía falta todo lo que lograron con creces en By the Grace of God, su disco definitivo, el más explosivo, el más redondo y el más perdurable. Los suecos esculpieron por completo toda su personalidad, recopilando ecos del pasado pero tocados con espíritu del presente, dando forma un disco nada anacrónico, dispuesto para la estimulación de nuestro centro del placer y que nuestro cuerpo no pare quieto.

https://www.youtube.com/embed/L1aZUzaAdJY

Un disco que abre con un tema como ‘By the Grace of God’ corre el peligro de que lo que venga después no se corresponda con el alto nivel de la apertura. Es difícil igualar una canción tan brillante, tan descriptiva de todo el talento que atesoran The Hellacopters, con su delicioso riff, el fabuloso toque de piano, estrofas sublimes con estribillos aún más geniales y un Andersson inconmensurable con la voz. Menos mal que pronto nos quitan la estúpida idea de que no vamos a encontrar nada así en este disco, con un sopapo del calibre de ‘All New Low’.

By the Grace of God, su disco definitivo, el más explosivo, el más redondo y el más perdurable

The Hellacopters suman aquí jitazo tras jitazo, sin descanso y sin paliativos. Ya sea con exquisitos medios tempos como el de ‘Down On Freestreet’, guitarras que apuntan a nuestras caderas como las de ‘Better than You’, la inmortal ‘Carry Me Home’, el extasis alcanzado en ‘U.Y.F.S.’ o la fabulosa ‘Pride’. Este soberbio cancionero, apuntalado por un trabajo instrumental de locura -sobre todo a las guitarras- y un Andersson logrando el equilibrio vocal entre el punk y el soul, da forma a un disco que, en pocas palabras, es la vida.

Una selección de canciones de The Hellacopters

https://embed.spotify.com/?uri=spotify:user:hipersonica:playlist:5eRurEmJbdz9Cgfk0tiPg0

Para terminar, como es habitual, la selección de canciones imprescindibles del grupo en cuestión. Y aquí sí reside una seria dificultad, porque a la banda no les faltan temazos, pero aquí hay muy buen material para que os podáis ir haciendo una idea y que os podáis llevar a todas partes.

Anuncios