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¿Por qué Black Sabbath no deberían grabar un nuevo disco?

Ya pensábamos lo mismo cuando Black Sabbath anunciaron que habría una reunión con la formación original y un nuevo disco de estudio. Al final aquello se había convertido en un culebrón, que si sí, que si no, que Ozzy Osbourne demandaba a Tony Iommi por el uso del nombre, que Bill Ward estaba descontento con el tratamiento que había recibido de sus tres compañeros, que la reunión no iba a ser una reunión total y el batería se descolgaba del tinglado. Y el linfoma que anunció que padecía el guitarrista y trastocó todos los planes.

Después, finalmente llegó 13 con producción de Rick Rubin, del que recordamos aquel vídeo chanante dando instrucciones al grupo desde un camastro. Y fue un disco decepcionante al que le dimos un suspenso raspado. De aquel trabajo nada esperábamos y al final nada tuvimos. De generales a soldados rasos estuvimos a punto de titular nuestra crítica. Una portada fea, una canciones que creíamos que iban a dar la talla y al final se quedaron en un quiero y no puedo.

Luego llegó la gira y ahí si se vieron las deficiencias reales de Black Sabbath. Con un batería contratado, Tommy Clufetos, el de la banda del cantante, y un Ozzy Osbourne que parecía un boxeador noqueado, por muchos riffs terroríficos que fabricara Tony Iommi y unas líneas de bajo impecables de Geezer Butler, el grupo de Birmingham fue un fiasco.

Comparando las grabaciones de los fans con lo que luego tuvimos que ver y escuchar en el DVD en directo, Live: Gathered in Their Masses, que a modo de souvenir vino a alegrar el oído a quienes no habían podido estar en algunos de aquellos conciertos, todo parecía un despropósito. Ozzy, que se atrevió a decir que Bill Ward no estaba preparado para aguantar un concierto de noventa minutos, apenas si se mantenía en pie sobre el escenario y su voz era la de un desahuciado.

Ni acudiendo a lo nostálgico podríamos desear un nuevo álbum de Black Sabbath

Ahora Black Sabbath han anunciado que empezarán a grabar un nuevo disco de estudio en 2015 y harán una gira final para despedir este regreso. Y no quisiéramos decepcionarnos nuevamente con un rácano material, recuérdese que 13 tenía solo 8 temas, falto de fuelle y sin chispa ni gracia. Lo peor de todo es que 13 fue un éxito y entró en listas, pero ellos mismos no se dieron cuenta de que habían entregado el peor disco de su carrera con Ozzy Osbourne al frente.

Ni acudiendo a lo nostálgico podríamos desear un nuevo álbum de Black Sabbath. Todos tenemos nuestros favoritos y esos seis primeros discos son la releche. Que haya uno más lo único que va a provocar es que les recordemos por haberse ido con un quiero y no puedo.

Las ventas de 13 y el éxito de la gira son las razones que confiesan que les han movido a fijarse una fecha en 2015 para grabar nuevo material, todavía por definir. Tony Iommi parece haber superado el linfoma que padecía, y Ozzy Osbourne está tan crecido que incluso se ha atrevido a decir que:

No se sí escribiremos las nuevas canciones en Inglaterra (donde reside el guitarrista, o en Los Ángeles, donde él vive), pero volaría a la jodida luna para ello si lo tuviera que hacer.

Al final, todo se va a resumir en dinero. Con Sharon Osbourne, esa mánager y esposa que tiene Ozzy detrás, Black Sabbath harán caja de nuevo con todo lo que conllevará el nuevo disco y la gira. Y atención, Rick Rubin se plantea según el patriarca nuevamente como el productor.

Por eso les rogaría a Tony, Ozzy y Geezer, que si siguen teniendo dignidad rockera no nos vuelvan a defraudar como lo han hecho con 13. Todos, o casi todos, porque hay auténticos sufridores, estaríamos más contentos. En 13 se preguntaban si Dios estaba muerto; quienes están muertos son ellos como banda.

Vía | Loudwire

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