Rage en concierto en Gijón (Sala Albéniz, 19–03–2011): conexión absoluta entre público y banda

La inflación de conciertos es algo habitual al menos en Gijón y hay días en que coinciden varios conciertos a los que me apetecería ir, pero el don de la ubicuidad tampoco lo poseo. Todo esto viene a colación porque el pasado viernes 19 de marzo coincidieron el concierto de Igor Paskual en la Sala Acapulco con el de Rage en la Sala Albéniz, y sopesando me quedé con la banda alemana más que nada porque el guitarrista de Loquillo volverá por aquí en verano.

No llegué a ver a la banda invitada de Rage, el cuarteto centroeuropeo Seven, los WarCry checos según Larry Runner, pero todos los que les vieron coincidieron en que mereció la pena su debut en España con The Seven Years Of Seven.

Rage tiene buena prensa en este país, aunque creo que nadie los menciona cuando habla de sus cinco bandas favoritas, y si bien se pasan casi todos los años de gira por España, su última visita a Asturias fue hace seis años como cabeza de cartel del festival Derrame Rock; así que tocaba ver al poderoso trío germano ahora con otro batería, Andre Hilgers, ex Axxis, tras la marcha hace más de cuatro temporadas del mazas Mike Terrana.

Pocas pegas se le puede poner a un concierto impecable aunque siendo inquisitivo el volumen de la PA podría haber estado un poco más bajo, lo habré con varios asistentes como Dani G, líder de DarkSun, o Bruno Suárez, guitarrista de MyStereo, que coincidieron conmigo.

Había una buena entrada en la Sala Albéniz cuando el trío liderado por Peavy Wagner salió al escenario, y pocos minutos después se pudo comprobar que la conexión entre público y banda era absoluta. Rage se lo estaban pasando muy bien y los que estaban abajo respondía a todas los guiños del cantante y bajista, coreando los temas y aplaudiendo cada uno de ellos.

Rage no traían disco nuevo, su último trabajo de estudio, Strings To A Web (Nuclear Blast, 2010), ya lo presentaron el año pasado en España, así que estos conciertos no son más que una prolongación de la gira del año pasado.

Abrieon con ‘The Edge Of Darkness’ de este disco y ya pudimos comprobar que el engranaje de Rage, con Wagner tocando ese bajo aguitarrado de cinco cuerdas sonando como si fuera el del propio Lemmy Kilmister, Victor Smolski fabricando riffs de virtuoso, y Hilgers aporreando la batería con buena técnica, estaba totalmente engrasado.

‘Soundchaser’ fue el primer hit de la noche, tema que daba título al disco del mismo título publicado por SPV en 2003, y el grupo se hizo dueño y señor de la sala. Lo mejor del concierto para mí llegó de la mitad hacia adelante: ‘Higher Than The Sky’ fue ese clásico cuyo estribillo fue coreado hasta la afonía en plan karaoke por la audiencia.

El power trío, a pesar de la contundencia, mostró su faceta melódica en muchos pasajes de la noche, con un Peavy Wagner cantando bien y claro. Lo que me extraña es que esta gran banda no haya ascendido al nivel que merece, estando siempre de la mitad de la tabla hacia abajo de la primera división del metal europeo.

La recta final llegó tras ‘War Of The Worlds’ y el solo de Victor Smolski, un auténtico killer de las seis cuerdas. Ahí pudimos escuchar ‘Straight To Hell’, ‘Down’ y una particular versión metalera de ‘Highway To Hell’ de AC/DC, que estuvo precedida por varios acordes de ‘Painkiller’, ‘Smoke On The Water’ o ‘Paranoid’ en plan homenaje a los clásicos. Casi noventa minutos que me dejaron satisfechos salvo porque Rage no trajo merchandising, ni camisetas, ni vinilos, ni CDs, ni DVDs, únicamente un set de baquetas firmados y una clase magistral de Victor Smolki en DVD. ¡Ay, qué poca visión comercial!

Sitio oficial | Rage
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Fotografías | Sergio Blanco

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