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Ratking — 700 Fill

A principios de año Joey Bada$$ lanzaba su primer álbum de estudio con el sello inconfundible del sonido clásico neoyorquino. El mismo caracteriza a la gran mayoría de MC’s que han brotado de dicho lugar. Una temporada antes sus vecinos Ratking se habían estrenado con So It Goes, carta de presentación en la que de nuevo la metrópoli exhibe un peso importante. Con una considerable matización. En este caso la influencia de New York se traslada exclusivamente al plano físico y contextual, en lo sonoro su trabajo dista mucho a lo que nos acostumbra la ciudad. Lo que no ha impedido que este trío haya comenzado a cortarse un trozo de pastel para ellos.

Revelando tal atrevimiento era lógico pensar que lejos de acomodarse continuaran en la búsqueda del sonido con el que realmente transcender. 700 Fill (XL Recordings, 2015) es un paso más hacia ello. Presenta una clara evolución respecto a su antecesor y permanece intacta New York como telón de fondo. Aunque también hay giro de tuerca en la visión de Ratking. Nos trasladan a sus calles como hicieran en su anterior álbum pero en esta ocasión las tiñen de blanco y las pueblan de frío para mudar de estación. Algo que ya dejan entrever con el título y la portada.

Invierno en La Gran Manzana

Tan solo hay que esperar 30 segundos del corte de apertura –’American Gods’-, para confirmar la propuesta y el cambio de temporada. Incluso son capaces de dedicarle una canción –’Steep Teach’– a modo de homenaje a las prendas hibernales con las que más se identifican. La atmósfera invernal no es lo único que transforma en peculiar el contenido de 700 Fill. También lo es la visión que ellos tienen de su ciudad. A lo largo del EP tanto Hak como Wiki confiesan, a veces de forma más implícita y en otras totalmente abierta, renegar de la metrópoli de los rascacielos. Algo que no deja de ser curioso y que en parte da sentido a su rebeldía musical. En ‘Bethel’, las barras finales de Hak disipan cualquier duda.

No I ain’t from New York, you ain’t just talking shit.
Running with your mouth, now I’m off with it

Dejando de un lado el mensaje y el contexto planteado por Ratkin es importante dedicarle unas palabras a su música. Y es que el año largo que discurrió entre So It Goes y 700 Fill ha sido bien aprovechado por el trío. Sus señas de identidad se mantienen íntegras pero se vislumbra de forma clara los progresos del grupo. El sonido todavía no ha sido definido al cien por cien, algo que no es sinónimo a de no satisfactorio. Los neoyorquinos experimentan a lo largo de los nueve cortes, haciendo patente que no son de ideas fijas, pero controlan los vaivenes e incluso se aprovechan de ello fluyendo sobre trap — ‘Makeitwork’– o sobre tintes más paranoicos y psicodélicos –’Lenape Lane’– sin que el cambio suene forzado.

No solo en las melodías presentan su evolución. También se hace palpable en las estructuras corales y en la mezcla entre ambos MC. Sus canciones siguen siendo alborotadas y no conocen los patrones fijos, pero Hak y Wiki se funden como nunca para complementarse el uno con el otro. Quizás sea el segundo quien lleve un mayor peso en lo lírico, al menos en lo presencial, pero eso ya ocurría antes. De hecho no es descabellado afirmar que mientras uno es más tradicional rapeando el otro aporta la chispa de ingenio. Se hace patente en ‘Arnold Palmer’ en la que Wiki se compara con el preparado estival homónimo.

I’m a mutt, I’m iced tea mixed with the lemonade

7.8/10

Aunque lo verdaderamente remarcable es que en anteriores trabajos daba la sensación de que se estorbasen el uno al otro. No lograban encajar de forma limpia. No es así en 700 Fill, en el que ambos han encontrado la manera de conjugar entre ellos de un modo más aseado. Sin encorsetarse ni perder una pizca de libertad, han logrado establecer ciertos mecanismos que repercuten positivamente en el resultado final. Esto es solo el comienzo de un camino cuyo final se desconoce, al igual que el tamaño del trozo que finalmente se comerán. El tiempo y sus próximos trabajos dictaminarán su recorrido. Pero lo que es más seguro es que de continuar con esta actitud atrevida e inconformista terminarán dando con el sonido con el que transcender, pese a encontrarse en las antípodas musicales de su New York.

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