Anuncios

Redshape — Red Pack II

Alemania no es sólo ese país que hoy parece el auténtico eje del mal que dirige la vida de todos nosotros, también es uno de esos puntos candentes de la cultura techno y otras producciones de club. Allí tienen su guarida bestias como Redshape, que emite su discurso cinemático sin reparo en partirte los tímpanos o en crear himnos que podrían partir la pana en ese antro berlinés en el que desearías haber estado. Con su nuevo doble 12", Red Pack II (de nuevo con Delsin Records), supera las buenas maneras desprendidas en su último LP, Square. De hecho, es un trabajo que entra en las coordenadas del precedesor Red Pack, algo lógico, puesto que se trata de su continuación. En él se iba a un techno más clasicista y sin menos experimentación, pero sin duda este nuevo volumen, en doble vinilo, supera con creces sendos lanzamientos. Ante todo, dar las gracias a un activo comentarista de las referencias electrónicas, jkdavid, que nos avisó del nuevo lanzamiento del alemán vía Rate Your Music (venga, haceros ya RYM, que es lo mejor de la vida).

Deezer Widget

Decir que Red Pack II es lo mejor que ha hecho hasta ahora Redshape no parece nada exagerado, aunque ha mirado a Detroit de forma más explícita por ejemplo en su debut, The Dance Paradox, ahora Sebastian Kramer ha confeccionado seis temas que en conjunto son una bomba, lleva al presente un techno de raza que a su vez rinde tributo a tiempos pasados, pero sin sonar a reliquia rescatada. Un poco de industrial y bases regias a las que sumar sampleos vocales que acaban fundidos en beats efectivos, que machacan a base de ritmos 4×4. Pero no siempre, y ahí radica también su fórmula ganadora, el acoplamiento de nuevos sonidos, algunos tomados de un electro que utilizado sin más y de forma complaciente es poca cosa. En cambio, conjugado con una bases cerebrales y contundentes como las de Redshape, da como resultado auténticos pepinazos que podrían edificar la nueva sede de Underground Resistance.

Technazo para dinamitar paredes

A pesar de que por sus dotes actuales, su contundencia y combinación de graves estruendosos podríamos ponerlo en un camino en el que también se encontrarían Steve Rachmad y tarados como Radio Slave, el germano utiliza recursos ya utilizados en décadas pasadas, por lo que se hace inevitable encontrar sinergias que están a mitad de camino entre Carl Craig o e-Dancer. ‘Disco Marauder’ ya es un homenaje a la creación techno, que sirve de preámbulo para lo mejor de este lanzamiento, que es simplemente todo lo que viene después. En sí el disco es completísimo, ya sea con el sonido oscuro y sensual de club como el de ‘Path-Dub mix’, con sus cajas de ritmo hipnóticas o la barbaridad de ‘Daft Mode’ (¿basada en la célebre base de Da Funk?). Ciertamente deja en la cuneta a Avery, de quien hablamos ayer. Esto es techno eficiente y superior, que cuando mejor brilla es cuando se lleva a su fórmula más simple, líneas de bajo y graves constantes, sobre los que ir vertiendo detalles sonoros que entran en segunda línea, de sobra conocidos, pero que siguen utilizando hoy artistas también actuales como Joris Voorn, y que no hacen más que refutar que llevar a la actualidad recursos de ayer puede ser una magnífica fórmula para mantener al estilo en un estado óptimo. Ahora añade la pesadez y experimentación propia del dub y voilà.

Deezer Widget

Fiebre clubber y orgasmos sonoros en los que Redshape demuestra que no sólo es un tipo que hace techno de hoy con reminiscencias clásicas, también se supera con un fuerte sentido de la melodía, elaborando algunos de sus mejores temas hasta la fecha. Bastantes están en este segundo volumen del Red Pack, como la euforia de ‘Bulp Head’ o la locura final con ‘Path’, que va evolucionando de forma ascendente para después bajar y volver a subir airosamente. Una montaña rusa electrizante en la que dejar el pabellón patas arriba. Sin lugar a dudas de lo mejor que ha hecho hasta ahora junto a su debut, y uno de los mejores lanzamientos del año por derecho propio. Una apisonadora constante desde que empieza hasta que acaba, en la que sobre bases vigorosas que suponen el esqueleto del disco, Redshape va creciéndose e innovando en su música con nuevos sonidos que amplían su registro. Un trabajo tremendo. Además, por si alguien quiere más, en este último trimestre ha editado dos sencillos, Made Of SteelWires.

8.5/10

El mejor trabajo del berlinés junto a su debut, al que seleccionamos entre los mejores discos de la pasada década. La influencia de su Berlín natal se deja notar en esos temas confeccionados para clubes oscuros, junto a su análisis techno, hacen de Red Pack II un ensamblaje que resulta de lo mejor del año. Sin acercarse tanto a Detroit y al funk como en publicaciones anteriores, logra escuchas en bucle por la potencia de sus bases y todos esos recursos sonoros, electro o acid, que levitan encima de bases que vertebran este doble vinilo.

Anuncios