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Reeko w/Architectural — The Blue Album

Cada vez los productores electrónicos españoles dan mucho más que hablar, no sólo en webs generalistas o especialidades de nuestro país, también en homólogas de fuera de nuestras fronteras. Aun así, siempre quedan cosas en el tintero, pues es difícil seguir la pista a tanto lanzamiento de tantos estilos diferentes, pero antes de que acabe el año quiero hablar de uno de esos artistas que aún no han llegado a la masa, también por el propio estilo, pero que llevan años dando guerra. Hablamos del ovetense Juan Rico, conocido como Reeko, que ha editado en este último trimestre su tercer LP, The Blue Album (arropado por PoleGroup), en el que ha dado cabida también a su otro proyecto, Architectural. Techno superior.

Un gran trabajo que no coge por sorpresa

Internacionalmente Reeko no tiene nada que demostrar (tampoco en nuestra tierra, aunque sea a nivel más especializado), lleva años colaborando con importantes sellos europeos y goza de gran reconocimiento, y se demuestra en el dominio que rezuma su trabajo más reciente, este The Blue Album. Hasta llegar a este punto, el español ha ido evolucionando su sonido, empezando por un techno cercano a ramas más industriales y casi hard techno, hasta producciones tan limpias y pulidas como las que presenta en este tercer LP.

El techno de Juan Rico ha ido escalando peldaños cada vez más, llegando a casar sin ningún tipo de miramientos, bases contundentes y angulosas, sonidos más sibaritas como los que aquí se dan cita — ideales para paladares gustosos de elegancia — , e incluso algún antojo ambiental para cerrar, que no hace más que mostrar su buen tacto a la hora de perfilar sus composiciones. Lo mejor de todo es que a lo largo de todo este tiempo, tampoco ha dejado aparcadas facetas utilizadas con más ahínco en el pasado. Aunque ya no son habituales, rescata algún beat emparentado con el hard techno y ese páramo ambiental que también adoptó en anteriores lanzamientos.

En The Blue Album, Reeko se recrea a lo largo de las ocho canciones, con la precisión quirúrgica que le permite tocar varias ramas de la technología, quedándose con las más canónicas y emocionales de algunas de ellas, pero sin apostar decididamente por una de ellas para hegemonizar el disco. Esa virtud para captar la emoción y el ritmo del género da como resultado un techno cerebral en el que quedar atrapado desde el primer instante con las diferentes capas de gas que suelta en ‘Blue’, el tema que da la bienvenida a este gran trabajo.

Sobriedad, emoción y versatilidad

A lo largo de las canciones se sienten de forma más o menos explícita, dependiendo de la sutileza que utiliza en cada corte, ese sonido cristalizado de Ignacio o ese frenetismo e interpretación angulosa del techno de Surgeon. Esas influencias, más manifiestas en lanzamientos años atrás, ahora se funden con la abstracción y oscuridad que el ovetense rezuma en cada una de las pistas. Con cosas tan espléndidas como ‘Dualities’, que caen sobre tu cabeza como una plancha de acero y otras como la evocación luminosa de reminiscencias glitch de ‘Sex On Klepper -22B’, uno no puede más que quitarse el sombrero. O el gorro de navidad teniendo en cuenta las fechas que corren. Ese tema con el sexo por título te lleva a un paraje paradisíaco en el que Rico se pone a los mandos y se encarga de que no quieras abandonar el sueño. Un corte sublime.

Esa empatía es sólo una muestra del dominio y la (joven) veteranía de un productor que es de lo mejor que existe hoy por hoy a nivel de techno en nuestro país, capaz de crear otra abstracción delirante con los arpegios de ‘String Theory’, para después tirarte de la silla con el ruido sordo de ‘Startling Idea’ y dejarte reposar en el suelo con la muerte fría, hermética y oscura de ‘The Universal Dream’. En resumidas cuentas, ocho cortes que cortan la respiración, confeccionadas con maestría, alejándose de cánones technoides para tocar de perfil detalles sonoros que edifican el mejor LP que ha sacado el talentoso Reeko; rico en texturas y matices, que gracias a su diversidad es altamente adictivo y permite pasar horas en él sin cansarse ni un ápice.

8.1/10

El mejor larga duración del ovetense hasta la fecha. A pesar de los múltiples lanzamientos que ha tenido a lo largo de su prolífica carrera, en The Blue Album convergen casi todas sus dotes estilísticas mostradas a lo largo de los años, y el resultado es uno de los discos de techno del año. En general, sin atenernos a la referencia de nacional. Un disco que destila clase y sobriedad, pero también oscuridad y momentos más luminosos; en definitiva, un álbum que también es versátil cuando se vuelve más canónico, y sibarita a la hora de adoptar recursos propios de otros géneros. Para quitarse el sombrero con este LP mayúsculo.

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