Es lo que tiene Gijón, vas por la calle un sábado al mediodía y te encuentras por la calle a Pau Roca y Abel Hernández, y más tarde de repente en una coqueta y céntrica plaza está tocando en acústico Ricardo Lezón, cantante de McEnroe. Luego veríamos entre el público al guitarrista de La Habitación Roja y al ex Migala, productor de los propios McEnroe y líder del proyecto El Hijo. Y bueno, ya que estábamos nos quedamos a ver al concierto del bilbaíno en Los Vermús de Arte en la Calle.

Hablando con Ricardo tras el recital, que duró casi una hora, me contó que lo de actuar en solitario vino como una necesidad, supongo que lo mismo que le motivo a involucrarse en el proyecto Viento Smith. Al estar los miembros de McEnroe dispersos por distintas ciudades, él tenía ganas de salir a tocar. Me confesó que tuvo que aprender a tocar la guitarra para montar estos conciertos en acústica que como el de Gijón fue de una sublime belleza.

Y la verdad es que en este formato las canciones de McEnroe funcionan. McEnroe en acústico, pop emocional, sadcore que dirían los puristas. Un repertorio lleno de melancolía, desgarro y casi doloroso, con temas de sus últimos tres discos: Mundo marino, Tú nunca morirás y Las orillas. Tres joyitas a las que hay que acudir de vez en cuando como a los álbumes de Décima Víctima o Red House Painters.

El de Getxo comenzó este recital con la clásica ‘Ahora’ y enseguida nos capturó con esa sencillez y delicadeza. Llegó ‘Mundaka’ y creímos estar en un paraíso con estribillos como:

Y si abrimos la ventanas
para ver amanecer,
y nos quedamos en la cama
hasta la hora de comer.

En ese ambiente reposado, casi en familia, con gente que iba y venía, pero también con un público fiel que sí sabía que el cantante de McEnroe estaba en Gijón a las 13:30 PM para compartir un cancionero excelso.

Fue generoso, doce temas con una propina que supo a gloria: ‘Relojero’, el tema que abría Mundo marino, su debut con Subterfuge. No era un repertorio muy apropiado para un día de verano, ni para esa hora del día. El de Ricardo Lezón y McEnroe lo encontramos más apto para tiempos otoñales y para ese atardecer en el que casi es de noche a las 18:30 horas.

El respeto para las canciones fue unánime para tratarse de un espacio público, la terraza del Portobello Café. Nadie quiso perderse ni un detalle de esas canciones desnudas como ‘Las mareas’, ‘Los valientes’, ‘Mi Vietman’, ‘Tú nunca morirás’ o ‘La cara noroeste’, incluso hubo silencio para un tema nuevo que tiene la marca mcenroeniana. Gracias Ricardo Lezón por este recital tan descarnado.

Fotografía | Chico de plexiglás en Pinterest

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