Russian Circles — Empros: murallas de ruido, paisajes de emoción

La rama instrumental del metal no es precisamente la más popular en el terreno comercial, y además son tantos los grupos que la practican con patrones similares, que resulta difícil destacar sobre la media. Con su cuarto álbum ya en las tiendas, Russian Circles han conseguido ganarse cierta reputación entre los aficionados gracias a un constante pulso de calidad y variedad en sus creaciones.

No sorprende por tanto que Empros fuera tan esperado y mencionado incluso en medios que rara vez se hacen eco de este tipo de álbumes. Los resultados han estado a la altura de las expectativas, pues la formación americana ha vuelto a hacer gala de su capacidad para lograr que todo encaje a la perfección, demostrando una vez más que no es necesario recurrir a un cantante para conseguir composiciones vibrantes y llenas de pasión.

Estructuralmente se mantiene en la línea de sus antecesores, con seis temas de esqueleto y superando por poco los cuarenta minutos de duración. Para conservar aún más el tono familiar, repiten con Brandon Curtis en la producción, quien vuelve a aportar lo necesario para que los instrumentos suenen afilados, sucios o atmosféricos según lo requiera la situación.

La constante Russian Circles

La banda ha descrito Empros como su álbum más pesado hasta la fecha, y ciertamente en su primera mitad encontramos rugido suficiente para justificar tal argumentación. No hay más que ver cómo abren los de Chicago con un auténtico muro de guitarras en ‘309’, para buscar luego una arquitectura más a lo Mogwai en ‘Mlàdek’ y alcanzar el ecuador con la rocosa tensión post-metal de ‘Schipol’.

https://www.youtube.com/embed/vdPJ1d-p3MU

Sin embargo, ‘Atackla’ da paso a un álbum completamente nuevo, donde Russian Circles buscan una postura más cercana al dinámico post-rock. Aunque sigue habiendo aquí riffs demoledores, en esta fase encontramos un álbum decididamente más ambiental, menos rabioso pero no por ello menos intenso. ‘Batu’ tiene un punto emocionante aunque tarda en mostrar sus cartas, y ‘Praise Be Man’, que actúa como cierre, es posiblemente la menos lucida del conjunto.

A pesar de esta evidente bicefalia, el paso de la zona dura a la rockera se percibe de forma bastante natural, sin forzar en ningún momento la compostura. De esta forma la banda se mueve con sobrada fluidez entre todos los palos que había tocado en sus lanzamientos previos, elaborando una especie de retrospectiva sobre su carrera que hará las delicias de sus seguidores.

8/10

Quizás Empros no sea el disco más compacto y sólido que ha producido este trío, pero consigue estar a la altura del listón que Russian Circles mantienen desde que lanzaron su debut hace cinco años. Se esperaba que fuera uno de los trabajos más destacados del género duro instrumental en este 2011 y sin duda alguna ha conseguido cumplir, aportando aún más riqueza a la imprescindible trayectoria de esta banda.

En Hipersónica | Russian Circles también se unen a la fiesta con Empros, nuevo disco en octubre, Russian Circles demuestran lo bien que pinta Empros con el adelanto ‘Mladek’

Anuncios