Cuando el crecimiento de un artista va quemando etapas y su progresión de público aumenta es tan importante mantener la satisfacción de la gente como saber hacer crecer un espectáculo a la altura de su nueva dimensión. Hace apenas 3 años Russian Red, con la misma promotora detrás (Ernie Producciones), se encargaba de ir presentando en acústico por pequeñas salas el festival Lolapop actuando en solitario con su guitarra.

Conforme fueron aumentando su popularidad reconvirtió su espectáculo a una actuación de folk acústico ideal para interpretar en teatros. Y, cuando ayer entré en la Sala Capitol, la primera impresión era de que habíamos viajado a los 60 a un club de jazz, en la que la elegancia que se manifestaba sobre el escenario (tanto en los músicos como en una iluminación y un atrezzo exquisitos) casi ruborizaba a los que, como yo, habíamos ido en vaqueros y camiseta.

A eso de las 22.00h, y paralelamente a otros acontecimientos que, de no haber coincidido temporalmente, habrían facilitado un lleno hasta la bandera (un tal Primavera Sound y el mejor partido de fútbol europeo del año) al que se acercó, pero que al no conseguirlo permitió una comodidad y una libertad de movimientos que se agradece, abría el repertorio con una deliciosa ‘The memory is cruel’, que ya anticipó lo que sería la noche: una exhibición de la ejecución vocal de Lourdes y una perfección instrumental en una banda inmaculada, que se vería continuada por ‘Nick Drake’ y ‘Everyday Everynight’, y refrendada por un público que aplaudía con un entusiasmo inusitado.

Fuerteventura centró el repertorio del concierto, interpretándolo al completo excepto ‘My love is gone’, una de mis favoritas del álbum pero que sólo acabé echando el falta al revisar el repertorio. Intercalando puntualmente canciones de su debut en 2 bloques de 2 canciones (‘No past land’ y ‘Take me home’ tras las 3 primeras canciones, y ‘Cigarettes’ y ‘They don’t believe’ acercándose al final de la primera parte la actuación, cerrada por ‘Mi canción 7’, se confirmaba la sensación de que recuperar su debut en medio de su repertorio actual contrasta demasiado la diferencia en la producción entre uno que ahora se aprecia demasiado austero y otro tan exquisitamente variado y enriquecido que hasta parecen pertenecer a distintas artistas.

Puestos a buscar aspectos por los que no darle un 10 a esta velada, me quedaría con unas canciones en los bises que quizá no fuesen lo suficientemente simbólicas como para ocupar un lugar tan privilegiado, como la versión de ‘Todas mis palabras’ de Los Campos Magnéticos (lo que nos hace preguntarnos, ¿publicará alguna vez algún disco entero en castellano?) y ‘Loving strangers’, la canción incluida en Habitación en Roma y, tras volver a retirarse la banda y regresar ella sola al escenario, para cerrar la noche con ‘A hat’.

¿Y todo lo demás? Sólo puede sumar: su concepción de un espectáculo completo: cuidando hasta el más mínimo detalle la iluminación, el vestuario, la rotulación. La simpatía a la hora de dirigirse al público, de mostrarse simpática, espontánea y agradecida (qué queréis que os diga, aunque el Barça no sea mi primer equipo, me pareció pertinente el agradecimiento a toda la gente que priorizamos su concierto a pesar de cuánto nos gusta el fútbol), de involucrar a un público (como buscando a aquellos asistentes cuyo cumpleaños fuese el 14 de enero) que correspondió entregado y conquistado por el talento y el magnetismo de uno de los grandes talentos de su generación. Despreocúpense, si es que les crea reparos, de todo su éxito, o de sus prejuicios hacia “todas esas chicas folkies”. La princesa del folk ha crecido, y no se le adivina techo.

Imágenes | Galería de Gabihey para ReySombra
Tracklist | Playlist (con la mayoría de canciones)
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