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Se dice que en España hay 40 millones de seleccionadores de fútbol. De lo que no se habla tanto es de algo mucho más complicado de realizar que escoger 23 tíos para jugar un Mundial. Hacer la elección de las bandas que separarán el cielo del infierno, que decidirán si tus euros gastados en épocas poco proclives a ello han merecido la pena, o si por el contrario vuelves a marcharte del festival repitiéndote una y otra vez que es el último año que acudes. No desesperéis, aquí estoy yo para solucionaros el percal. Estos son los escogidos por Dr. Chou para alegraros el fin de semana musical en el Primavera Sound.

Jueves

Julian Cope (17:30, Auditori Rockdelux)

Éste hombre y su guitarra. Tú y tu butaca. Una invitación al hedonismo que está por llegar, a alzar una birra que probablemente no llevarás en la mano, pero quizás sí ya en el cuerpo. Una contradictoria sensación, esa de empezar un festival sentado pero con esa sensación interna de que ya estás dándolo todo. No es cuestión de agotarse demasiado pronto. Sonrisa y goce garantizados.

A Winged Victory for the Sullen (19:15, Auditori Rockdelux)

Innegociable. Éxtasis casi garantizado. Dustin O’Halloran y Adam Wiltzie, con el fantástico Ep Atomos VII bajo el brazo. Unos de los más grandes referentes del ambient en el lugar en el que pocas veces tendrás la opción de verlos, un lujo que valdría casi la mitad del precio de la entrada de ese día por sí sólo. Erección del alma.

St. Vincent (21:50, Sony)

Otra que llega en un estado de forma insultante. Annie Clark habiendo parido St. Vincent, su reciente y notabilísimo disco. Además, para muchos sería la primera vez que podríamos ver a la de Tulsa derrochando carisma sobre las tablas un Escenario Sony al que incluso podríais llegar para ver los últimos temas de unos Midlake que, sin volvernos locos, siempre podrán aportar un rato agradable. Y sé que coincide con Neutral Milk Hotel, pero si hablamos de estados de forma actuales, me quedo con St. Vincent.

Standstill (22:50, Ray-Ban)

No niego que me han surgido dudas. He visto a los barceloneses ya un puñado de veces en directo. La última de ellas, presentando en directo un Cénit que me dejó sin habla. El combate con QOTSA ni se me plantea, tras un último disco de los de Josh Homme que prometió mucho más de lo que acabó dando. Otra cosa es que me empiece a poner un poco juguetón y me entren ganas de CHVRCHES en el Pitchfork, que sería la batalla real. Pero a día de hoy, si quiero garantizar un éxito durante tres cuartos de hora, Montefusco y los suyos me lo van a dar seguro. Y además, llegaría sin prisas a mi siguiente cita.

Arcade Fire (00:30, Sony)

Porque los haters os podréis poner como os salga de las puñeteras pelotas, pero a mí ese reggaetón para modernos que es ‘Here Comes the Night Time’ me sigue haciendo bailar como si no hubiera mañana (si este minuto 05:35 no os soluciona el día, no merecéis ni vivir). Me hace quitarme la máscara que llevo todo el puñetero día, y eso teniendo en cuenta que casi siempre la escucho en el coche. En directo, con Win Butler y los suyos fusionándolo con ‘Wake Up’, ya ni os cuento. Los haters siempre podéis divertiros con vuestros perritos calientes.

Metronomy (03:15, Ray-Ban)

Aquí es cuando os confieso que nada después de la actuación de Arcade Fire el jueves me seduce realmente. Imagino que intentaría ver si Metronomy consigue darle una gracia a su Love Letters que no hemos acabado de encontrarle en estudio. Está la opción de Disclosure en el Heineken, pero el atractivo es el mismo, poco. Quizás ese momento de dedicar la última cerveza a una charla con los colegas, y pensar en descansar mi a buen seguro maltrecha espalda.

Viernes

Mick Harvey performs Serge Gainsbourg (19:15, Auditori Rockdelux)

De nuevo empezamos el día en el mismo lugar. Si queréis escapar del Auditori, mi recomendación sería que apostáseis por ver a la debutante Joana Serrat en el Pitchfork, un cuartito de hora antes. Pero teniendo en cuenta la talla de los artistas de los que hablamos, de la bestia parda que es Mick Harvey y de la leyenda que fue Serge Gainsbourg, parece que la apuesta por el Auditori será más que segura.

Dr John & the Nite Trippers (20:40, Ray-Ban)

Porque sí. Yo he llegado tarde, pero me ha pillado en medio de un enganche con Treme que no tiene nombre. Y entonces ves salir a este hombre, principalmente al mando del teclado, y se te eriza la piel. Vuelves a creer en todo, e incluso juegas a creerte lo que no eres. Valdría la pena, incluso teniendo en cuenta que tuviese que soportar estar al lado de Black Gallego.

Slowdive (21:40, Sony)

Aquí es donde Dr. Chou se encuentra con la decisión más dolorosa de esta edición del festival: abandonar a la enorme Sharon Van Etten y a su brutal Are We There en el ATP, a la misma hora que esta gente. Pero hay cosas que uno tiene que vivir cuando puede. Ese tren que posiblemente sólo pase una vez. Demasiada clase en Slowdive para dejarlos marchar. Lo siento, Sharon, prometo seguirte la pista. Nos veremos en otra ocasión.

The War on Drugs (22:40, Pitchfork)

Toca evitar a unas de las primeras bestias pardas de la noche. Pixies. Y no, no sólo es porque tenga que evitar coincidir durante tres conciertos seguidos con Black Gallego y cuidar el poco criterio musical que me queda, es porque hay que respetar los estados de forma actuales. Y en ese caso, The War on Drugs, a los que llegaríamos seguramente con el concierto ya empezado, superan a Pixies. No es por irme de estupendo, que seguro que la colección de hits de Black Francis y los suyos cumplirá con las expectativas, pero tras verlos tres veces, con resultado irregular, creo que cierro mi etapa y apuesto por Philadelphia.

The National (00;20, Sony)

Ahora sí que me junto con las masas, y eso a pesar de haber estado hace poco en la gira con parada en Madrid de los autores de un Trouble Will Find Me que no para de crecer un año después. El momento en que nos ponemos elegantes, nos ajustamos la corbata y dejamos a un lado la efervescencia del concierto anterior. Clase, mucha clase la de los de Ohio.

Factory Floor (03:00, Pitchfork)

Seguramente utilizando a Oso Leone como puente, para tomarme un descanso después de ver a Matt Berninger y compañía, y acabando la jornada en el Pitchfork con una propuesta que, no os engañaré, no me supone una esperanza suprema. Sin embargo, los londinenes pueden sacar las pocas energías que me queden en el cuerpo, y, cerveza en mano, alegrarme el fin de noche. Y si no, media vuelta y a descansar musculatura antes de la última jornada.

Sábado

Mishima (17:40, Sony)

Apuesta pequeña en escenario grande. Los catalanes inaugurando mi jornada final particular, aunque sólo sea para esa reivindicación personal de una banda a la que no se acaba de valorar lo suficiente. Como si eso fuese poco. Encantadora forma de empezar el sábado.

Television performing Marquee Moon (Sony, 19:30)

Porque, incluso con todos los temores del mundo, un clásico es un clásico. Y al clásico se le respeta. Uno de esos discos que marcan la historia de la música, en la casi siempre fallida arriesgada fórmula de rescatarlo para el directo tropemil años después. Seguramente salga rana, pero imagina que no, y que no hayas estado allí.

Caetano Veloso (Ray-Ban, 20:25)

A Caetano también lo tengo repetido en mi colección de cromos en directo. Pero es demasiada la tentación de volver a disfrutar de las prestaciones de esta bestia parda. Ni siquiera sé si viene sólo, con su guitarra, como lo vi hace años. Suficiente será, en caso de que ellos dos sean los únicos ocupantes de un enorme escenario. Caetano se sobra para llenarlo sin ayudas.

Godspeed You! Black Emperor (ATP, 21:50)

El putoamismo mientras cae la noche. Posiblemente, junto con Slowdive, la banda que más ganas tengo de ver en el festival. Una espina clavada en mi expediente y en mi corazón. Pocas bromas con los canadienses, que son otras de esas opciones con las que no arriesgas ni un céntimo. De los que te hacen temblar las rodillas, de los que no te dejan dormir la noche anterior, incluso con el cansancio acumulado, por los nervios de saber que ése es el día en el que asistirás a un concierto suyo.

Mogwai (ATP, 01:00)

Sí. Es cierto. Los escoceses han pasado por mejores momentos de forma. Pero aún así no se me ocurre mejor opción a esa hora que acudir a verlos tras cenar algo, sin cambiar de escenario tras Godspeed. Porque por historial no decepcionarán, y porque ver a estas dos bandas del tirón es como abrir una enciclopedia de todo un género musical. Además, la competencia de NIN permitirá verlos a buen seguro, más que cómodos. No soy el único que les tiene ganas. Tanto, que Mohorte hasta se está planteando acabar el especial que le hemos dedicado de una puñetera vez.

Ty Segall (Pitchfork, 01:30)

El apadrinado de Hipersónica. No seré yo el que se oponga. Seguramente no su más ferviente seguidor, pero tampoco alguien tan sordo como para no emocionarse con el rey de la psicodelia de la actualidad. Y lo digo con todas las dudas de si el agotamiento de un largo festival, de su última jornada y de esas horas, son el marco más adecuado para disfrutar de un concierto que pide a gritos una sala, un antro donde disfrutarlo en su ambiente natural. Pero no todos nos podemos quedar hasta la madrugada del domingo…

Cut Copy (ATP, 03:30)

Y que se eche el telón con unos bailes, si es que el cuerpo aguanta, que a saber. La propuesta de Cut Copy cuenta con ese punto hedonista por el que vale la pena hacer el esfuerzo. Y Free Your Mind es un disco que redunda en es toque premeditadamente superficial y apetecible para finalizar una noche, y un festival, en el que sólo algo así puede hacer que te plantees seguir en pie.

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