Estimados lectores, déjense de historias. Al final el rock es esto. Una tía carismática, unos cuantos alaridos, tocar la guitarra como si te la estuvieses tirando, y no mucho más. Claro que encontrar eso no siempre es fácil. Puedes hacerlo, cierto, pero ya encontrar a una que haga todo lo previo, y que lo haga bien, escasea mucho. A la señora Emma Louise Niblett, Scout, para los amigos, la pillamos ya de vuelta. Lanzaba It’s Up to Emma tras un gran The Calcination of Scout Niblett que contaba ya con un trienio.

Es cierto que previo a eso, la carrera de Scout Niblett es algo irregular. Bastante decente, en general, pero algo irregular, no vayamos a engañarnos. A veces se pasó de riesgo, y algún disco como Kidnapped by Neptune quizás resulte excesivamente correoso, y por momentos algo aburrido, pero lo cierto es que apostar por ella resulta un movimiento, en general, bastante seguro. Si acaso sus aptitudes en estudio por momentos son mejorables, visto, sobre todo, lo que a uno se le eriza el pelo de cada centímetro de cuerpo humano cuando a esta bestia parda la sueltan solita en un escenario.

It’s Up to Emma: la carne, poco hecha

Uno no tarda en ver que, en principio, lo que Scout Niblett va a mostrarnos es un producto escaso en artificios, en arreglos, en orquestación. Aquí de lo que va la cosa es de mandar un mensaje bien crudo, desgarrador, sin cuchillos ni bisturís que seccionen la carne. Cogiéndola y haciéndola jirones. Explíquenme, si no, el cuerpo que se les queda al escuchar ‘Gun’, concretamente, sus primeros acordes a golpe de guitarrazos, y esa voz sucia necesariamente evocadora de la PJ Harvey de los ’90, esa que tantos echan de menos. Versos lanzados a escupitajos, vomitando toda esa bilis que de otra manera nunca sale. Veneno hecho notas musicales. Delicioso veneno. Exactamente los mismo que nos ofrecen los seis caóticos minutos de ‘Can’t Fool Me Now’. En esta caso, si cabe, todavía con más crudeza, con apenas el apoyo testimonial de una batería a lo lejos, mucho menos protagonista que en ‘Gun’… claro que cuando una hace lo que hace con la guitarra, poco más necesita.

Pero como no sólo de crueldad vive la especie humana, también Scout Niblett nos muestra su corazoncito en ‘My Man’, lo que podríamos considerar su idea de una canción de amor. Mismos ingredientes (en realidad huelga decirlo, siempre son los mismos), pero cadencia mucho más amable, aroma a tristeza, como si hasta en una canción de amor nos tuviese que recorrer el puñetero escalofrío desde el pescuezo hasta la rabadilla. Claro que esto de la afectividad dura poco. Por bien que se nos dé el apartado cariñoso, aquí volvemos a esa mezcla de la eterna Polly Jean, con muchos factores que recuerdan a la más reciente Cat Power en ‘Second Chance Dreams’.

Superando la montaña rusa

Entra entonces este It’s Up for Emma en un momento de cierto bajón. Hasta que llega ‘Could This Possibly Be?’, el disco se torna un tanto montaña rusa, combinando momentos de buen nivel, con algún bostezo escondido y escurridizo, que nos sorprende sin previo aviso. Ese lastre, en todo caso, es perdonable, tanto porque previamente el disco es una maravilla, como porque se nos olvida cualquier mínima pega al escuchar la ya mencionada ‘Could This Possibly Be?’, ya penúltima, de un álbum que cuenta tan sólo con nueve cortes, pero que se va a los tres cuartos de hora de minutaje. Un tema que empieza delicado, cual pieza de porcelana preciosa, pero de esas que realmente colocas en la repisa, para que se vea. A medio camino rompe en mil pedazos, implosiona, sin que nada aparentemente haya mutado a su alrededor. Scout Niblett no necesita de presiones externas.

7.5/10

Para disipar todas las dudas finales, si es que realmente habían surgido, ‘What Can I Do?’ brota de nuevo desde las profundidades de un océano anónimo, y te revienta con su porte avasallador. De nuevo los gritos, los alaridos, la magia, el amor por una Scout suplicante desde el poder. De nuevo nuestra reverencia ante una artista a la que uno no puede sino seguir viendo como infravalorada, como merecedora de la mayor de las atenciones, cuando menos, del público amante de lo que quiera que sea eso de la música alternativa. Ella ha dado pocas razones para que no la tengamos en cuenta, y, si cabe, con este entre sus mejor discos, vuelve a merecerse una ovación de gala.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments