No todas las noches se tiene la oportunidad de ver a un grupo con el nivel instrumental que ofreció Senogul el pasado miércoles en Gijón. Jugaban en casa, algo que podría haber jugado en su contra, pero si hubo nervios ni siquiera se notaron y aunque el equipo técnico de la Sala Acapulco es muy sencillo, el quinteto logró sonar como nadie lo habría hecho con anterioridad allí.

Presentaban III, que es su tercer disco y su debut con Musea Records, sello francés especializado en esas músicas llamadas progresivas, fundamentalmente de adscripción rockera, y el evento se convirtió en una magistral exhibición instrumental. Los músicos no presumieron de virtuosismo, ni pusieron poses de rock star, pero cualquiera que estuviera en la sala pudo reconocer el alto nivel al que han llegado.

Su propuesta, tan personal como no apta para paladares mojigatos, es en vivo un espectáculo digno de ver, algo que podrás comentar a tus más íntimos para provocarles una envidia sana por no haberte acompañado. Dominadores del lenguaje progresivo, dependiendo de tus conocimientos musicales pueden traerte multitud de referencias: Peter Gabriel y sus primeros discos, los King Crimson de Red o el Sonido Canterbury, de hecho en la sala sonó en el intermedio Hatfield & The North, emblemática banda de rock experimental de aquella escena muy recomendable si no la conocéis.

Si os ha extrañado lo de que hubo intermedio, me explico. Senogul hicieron dos pases, tal y como en los sesenta hacían muchas formaciones en miles de salas europeas, tres cuartos de hora largos por pase en los que les dio tiempo suficiente como para dejar con la boca abierta al público.

La base fue este último álbum qe ha supuesto su vuelta al prog-rock, una vez que en Concierto de Evocación Sonora para Conjunto Instrumental (Margen Records, 2009) mostraron su vena más étnica, más world music. De III hicieron todos los cortes menos la intro y ‘The Black Cat’, inspirado en el fabuloso relato de Edgar Allan Poe, que quizá por su complejidad han decidido desecharlo para el directo.

Rafa Yugueros, el batería que cubre el nivel de exigencia que necesitaba Senogul

Era el debut en directo de Rafa Yugueros, batería sustituto de Eva D. Toca, que se va a dedicar a sus proyectos personales y a Pauline en la Playa, que ha aportado a Senogul el plus de calidad que necesitaba. Recuérdese que Yugue procede del metal y su militancia en WarCry le ha colocado entre los mejores percusionistas de este país.

La exigencia que este grupo demanda de un batería la cubre con creces Rafa Yugueros que se mostró perfectamente integrado en la formación que invitó a John Falcone a acompañarles con su fagot en el primer tema de la noche: ‘Pijamas’, en la que todo el grupo funcionó como un todo orgánico.

No me cabe duda que Senogul es el más interesante grupo instrumental de rock progresivo de este país, con un lenguaje y un sonido perfectamente exportable fuera de nuestras fronteras y al que Musea les va a ayudar a colocarse entre los nombres a tener en cuenta en esta escena en los próximos años.

Si el primer tema ya creó muy buen rollo y admiración, ‘La serpiente de jade’ y su aroma folk, a mí me suena argentino, toques orientales y bastantes detalles de improvisación jazz. Prog ecléctico es la etiqueta que mejor les definiría, un eclecticismo del que hicieron gala toda la noche con esa cantidad de instrumentos que pudimos escuchar: aparte de la melódica, el mini Moog de Eduardo G. Salueña, o el gong, qué me recordó a Emerson, Lake & Palmer, el bajista Pablo Canalís sacó una parte de sus arsenal de rarezas: mini marínbula eléctrica, cuenco tibetano, reclamos…

Todo un derroche de imaginación que tuvo su punto álgido casi al final del segundo pase, donde cada uno de los músicos cogió un tubo armónico y acercándose al borde del escenario crearon un bonita e imaginativa pieza de fantasía. Aunque la mayor bondad de Senogul es poder enlazar piezas de distintos discos creando absolutos collages musicales: ‘Travesía de las gaviotas’ de su primer álbum con ‘Gameland’, un corte de III escrito a partir de un arreglo de una melodía balinesa con una primera parte totalmente electrónica, o la iniciática ‘Tales from Buanga’ con la explosiva ‘Dr. Gull III’, también de su debut.

Cerraron con ‘Sopa colorá’, una de las mejores aproximaciones al prog rock andaluz después de los 70, en la que Israel Sánchez y Pedro Menchaca, sacaron lo mejor de sus guitarras, y la banda puso el ambiente al rojo vivo. El bis no fue menos interesante, un bloque integrado por ‘Paraná’, su revisión del tema de Airto Moreira, unido a ‘Itarmaracá’ de su segundo álbum, otra pieza con aroma brasileño que Senogul han llevado a su terreno.

Sitio oficial | Senogul
Más en Hipersónica | Senogul — III: prog ecléctico desde Asturias, Entrevista a Eduardo G. Salueña, teclista de Senogul (I): “nunca hemos abandonado el prog-rock”, Senogul — Concierto de evocación sonora para grupo instrumental: del prog-rock a la world music, Senogul — Senogul
Fotografías | Víctor R. Villar en Flickr

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments