“Tyson, tras leer esta guía.” src=”http://img.hipersonica.com/2012/05/033-w650.jpg" class=”centro” />

En una frase muy odiada por mí, dicen que las opiniones son como los culos, que todo el mundo tiene. Algunos se limpian y otros no, eso no se suele añadir. Pero sabemos que, hoy en día, lo importante es quedar bien… o, si no se puede salir sin enemigo, al menos quedar como un jefe. Hipersónica, sección protocolo, te presenta su curso rápido de supervivencia en conversaciones musicales. Éxito asegurado.

(Estos consejos han sido probados en todas las situaciones posibles, salvo en foros donde la gente se trata de usted)

La Historia del Rock siempre está de tu parte

  • Nunca te metas con los clásicos: los clásicos son clásicos por algo. No han llegado ahí por capricho. Son buenos y esto es algo que no puedes refutar salvo que estés muy curtido.
  • Pero escoge a uno de ellos y machácalo: a uno solo, al que quieras de todos los clásicos. Si no te gustan los Beatles, has de ir a muerte con ellos. Hasta Pitbull es mejor que los Beatles. De hecho, Pitbull escribió las canciones buenas de los Beatles. Recuerda: sólo a uno, no puedes meterte a la vez con los Beatles y los Stones.
  • ¿Quieres destacar? Estos grupos te ayudarán: Muse, Pink Floyd, los Beatles, Radiohead, Vetusta Morla… La gente que ha cambiado la historia de la música es también la que tiene los fans de gatillo más fácil. Ponte frente a ellos y pronto te harás un hueco clave.
  • Invéntate hechos: di que lo leíste en algún libro o en no sé qué web. Practica la ceremonia de la confusión con cuantos más detalles mejor. Como hoy en día es más fácil que nunca encontrar información detallada sobre algo, darán por hecho que tú te has documentado y ellos no.
  • Si te pillan en renuncio, di que la historia del rock está llena de falsas verdades.
  • Hazte un Julian Ruiz: Habla del día en que conociste a los U2 o de lo que te ha contado el manager de Coldplay. Si nadie te conoce, invéntate tu pasado. Todos tenemos un pasado, ¿tú no?
  • Busca los puntos débiles del rival: Nadie está limpio en una guerra. Encuentra sus pecados. Quizás le viste bailar en un cierre festivalero/zapatillero. Quizás un día, en Twitter, dijo que no le parecía tan mal lo de Héroes del Silencio… Nadie es capaz de esconder todos los puntos débiles.
  • Salva siempre a alguien: Llegará un momento, en toda discusión musical, en el que descubras que ya te has cagado suficiente en un género musical. Ahí, con los rivales con la guardia baja, cuando piensen que en realidad eres sólo un hater, inicia el contraataque: el prog-rock es un coñazo, pero King Crimson molan…
  • Y nunca defiendas del todo a nadie: El Let It Be es un coñazo, los Rolling se echaron a perder, Pink Floyd más allá de The Wall MEH, Radiohead empezaron siendo unos mierdas, la etapa chandalera de Muse tiene pocas cosas decentes, las canciones malas de Los Planetas mira que son malas… Escoge lo que menos te duela poner a parir de tu artista favorito y úsalo contra los que te tachen de fanboy. Luego, en casa, en la intimidad de tu cuarto, rézale a ese disco unas cuantas veces como penitencia.

La tecnología nos salvará a todos

  • Inspecciona el entorno: generalmente, si alguien lleva una camiseta de un grupo concreto, es porque lo defenderá a muerte. Bueno, salvo si es de los Ramones… O de Nirvana… Oh, well, whatever, nevermind.
  • Saca partido a tu curso de diseño: Imagínate que eres el que idea las portadas de La Gaceta, pero en música. Funciona.
  • ¿Es una discusión en internet? Las redes sociales están para ayudarte: No sólo para saber dónde tus rivales chochean o en qué se contradicen, sino para algo tan básico como el linchamiento. Activa tu red de contactos en Twitter: mófate del otro con tus followers.
  • Busca alianzas: Los valientes mueren antes de tiempo, así que revisa quién podría estar de tu parte. Si aún no ha aparecido en la conversación, mételo tú. Si lo haces citando algo que tu aliado ha dicho anteriormente, lo considerará un elogio y te ayudará con más ganas.
  • Google es tu amigo: ¿Alguien cita a un grupo que no conoces? Búscalo. Pero tampoco vayas más allá de la primera página (donde sólo los valientes se atreven a pisar).
  • ¿No tienes acceso a Internet?: enmascara tu ignorancia con circunloquios como “ahí no te quito la razón, tengo que profundizar aún en esa etapa/banda”.

You and Whose Army?

  • Tu postura es inflexible.
  • Cuanto más largo es el salto mortal que das con tu opinión, más inflexible es. Por ejemplo, “Dylan fue el mejor cantante folk” es algo de lo que te puedes retractar al tercer comentario. Pero “Dylan es el mejor MC de la historia del Hip-hop” es un axioma y como tal hay que discutirlo.
  • Escoge bien los grupos que sustentarán tu teoría musical. De ellos nace todo y hay que tenerlos bien meditados.
  • Si en algún momento defendiste a un grupo que ha resultado ser una mierda, borra todo rastro de esa opinión.
  • Si no puedes borrarlo, sigue adelante: “El primero de The Killers era muy bueno”, “‘Serenade’ no estuvo mal”. Que quede claro que son ellos los que se echaron a perder, no tú el que no supo ver su mierda.
  • Si formas parte de una publicación y te arrepientes de tus críticas, no pasa nada: Pitchfork también borra las suyas equivocadas de manera habitual.
  • Si no puedes borrarlo porque se publicaron en papel, denuncia a quien haga escaneos de tus páginas.
  • Los discos de rarezas de tus grupos favoritos siempre deben estar en un hipotético top 5 de su discografía.

Buscando salidas

  • El agotamiento es tu mejor aliado: a medida que avance la discusión haz las réplicas más extensas y mete en cada una de ellas más puntos de discusión.
  • ¿Estás sin argumentos? Usa los memes: Llegaron para conseguir derivar las conversaciones a caminos sin salida bajo la apariencia de jijijajá. Cuando haces un meme, ya no hay quién lo pare.
  • Usa a los chanantes: Seguro que en Muchachada Nui o La Hora Chanante han dicho algo divertidamente brutal de lo que estáis discutiendo. Aprovéchalo.
  • Ponte emocional: Si la cosa se pone fea, demuestra que tienes tu corazoncito y mete un verso de alguna canción en mitad de la discusión. Si encima tiene que ver con lo que estáis hablando, +10. Y si ya es de algún grupo que al otro le encanta y con el que tú te has metido antes… EPIC WIN.
  • Cita a Mozart si no ves otra salida: Vale, es el Godwin de las discusiones musicales, pero… ¡es mejor que Hitler!

Casos prácticos

  • Si estás discutiendo con un crítico, dile que para qué habla de lo que no le gusta.
  • Si estás discutiendo con un lector, coméntale que la crítica es el ejercicio de la subjetividad.
  • Si estás discutiendo con alguien que se mete con un cantante famoso, dile que cuando haga algo grande, que hable.
  • Si alguien se mete con un grupo que te gusta y que ha sacado tres o más discos, acúsale de snob y de defender sólo lo que nadie conoce.
  • Si alguien se mete con un grupo que te gusta y que ha sacado sólo una maqueta o un debut, contraataca diciendo que todo el mundo tiene derecho a aprender.
  • Si estás delante de un grupo que no te gusta, cita todas sus influencias para demostrar lo que hacen mal.
  • Si estas delante de un grupo que sí te gusta, cita todas sus influencias para demostrar lo que hacen bien.
  • Si acusan a un grupo de tocar mal, responde que “para qué inventamos el punk”. En primera persona del plural, sí.
  • Si acusan a un grupo de tocar bien, acusa al otro de integrismo.
  • Si alguien te acusa de no querer discutir, de ser un talibán, contesta: “¿Acaso esto que estamos haciendo no es discutir?”
  • Si estás discutiendo con Fernando, pregúntale que qué opina el Pitchfork de esto.

Y recuerda: No hay más ciego que el que no quiere ver ni más troll que el que no quiere hablar. Pero la maqueta era mejor y el enemigo está en todas partes.

 

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