Shoot: Fee Reega nos lo cuenta todo sobre su disco de canciones sobre disparar

Fee Reega es de sobra conocida por la intelligentsia asturiana. La artista alemana afincada en Gijón era lo que le faltaba a una escena underground que no hace más que mirarse al ombligo y no ofrece otra cosa que mediocridad y más de lo mismo. Tras La Raptora, un disco que optó a Matrícula de Honor en 2014, la inquieta cantante nos ha preparado Shoot, todo un álbum con 11 preciosísimas canciones sobre disparar no solo las armas, sino también el amor.

Woodland Recordings lo publica en un formato que lo convertirá en un artículo de colección. Hecho a mano, artesanalmente, Shoot — Badass Love Letters, un subtítulo que se podría traducir como Canciones de amor macarras, llega en una edición limitadísima a 100 copias numeradas.

Esta joya lleva una foto de portada firmada por Javier Bejarano e incluye todas las letras de estas canciones en inglés, de las que tres de ellas están firmadas por Tobio Lotto (Les Grys-Grys). Curiosamente, la semana pasada esta banda estuvo en la ciudad gijonesa actuando dentro del Festival Euroyeyé.

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Fee Reega es una apasionada del DIY. Ella grabó esos temas con Dani Donkeyboy en un cuatro pistas en su piso del barrio de Cimavilla. Los textos vienen en papel cebolla y la caja que envuelve esta joya incluye además del CD, una diana de disparar y casquillos de bala usados que le han cedido en el Club de Tiro de Gijón Ensidesa.

Hoy lo presentó en La Caja de Músicos de Gijón en dos pases, uno más recoleto, a las 21:00 horas, bajo un calor similar a la de una panadería de leña de las de antaño, y otro a las 22:30 h., acompañado por el guitarrista Dani Donkeyboy. En estos conciertos la propia Fee Reega nos confesó que tocaría estos nuevos temas, canciones de La Raptora e incluso aventuró que podría estrenar algún corte inédito. Y todo lo cumplió salvo que no hubo bises.

Shoot es su primer disco en ingles, un idioma que ha utilizado mucho en la gira interminable que le ha mantenido en la carretera en los últimos meses recorriendo hasta 8 países.

“La idea surgió en Brighton, donde grabé cuatro temas, pero luego conseguí un 4 pistas para grabar en casa, y más tarde Cueto me dejó una micrófonos cojonudos. El EP acabó convirtiéndose en todo un elepé”.

La pregunta era obligada: ¿Por qué hacer un disco con canciones sobre la temática de disparar? Fee Reega sonríe, con esa sonrisa pícara que tiene, y confiesa que:

Es un poco en broma porque no trata solo sobre el hecho de disparar un arma, sino también sobre otras cosas como el amor y la violencia. Siempre me han atraído las armas e incluso estuve en un club de tiro cuando era adolescente. En inglés hay muchas expresiones sobre disparar y he utilizado en alguna canción el lenguaje de películas de mafia y expresiones slang. Incluso hay dos canciones con frases de Los Soprano.

Y las razones de hacer un disco en inglés después de consagrarse en castellano con La Raptora también nos la da. “Siempre quise escribir en inglés y ahora me he visto capaz de componer canciones solo en este idioma”.

Pero Fee Reega no para quieta. Lleva trabajando desde enero de este año con un amigo, el productor David Baldo, quien le planteó grabar algo en su estudio. La inspiración surgió y al final surgió Captains, de quien dio un adelanto a mediados de abril en La Colegiata de San Juan Bautista dentro del Gijon Sound Festival.

En realidad Captains no tiene mucho que ver con su proyecto personal:

Creo que muchos artistas tenemos un poco de bipolaridad y había llegado un momento en que tenía que separar la parte más tranquila de la de más fusión.

Con Captains parece que la alemana está llegando a públicos más amplios. Ahí “saco toda mi mala ostia y algo que nunca hice: música bailable”. El resultado son unas maquetas con 12 canciones en las que todavía Fee y David están trabajando y esperan sacar el resultado en octubre. Son también canciones en inglés y están buscando un sello que no sea tan underground.

Lo que sí está claro es que Fee Reega no deja a nadie indiferente. Lo comprobó en sus carnes con La Raptora, un disco que entusiasmó a muchos, “con el que hubo mucha conexión”, pero que a otros no les gustó nada.

Eso sí, si pasa por vuestra ciudad no dudéis en acercaros a alguno de sus conciertos. Son toda una experiencia ultrasensorial.

Fotografía | Laura Meixús