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Smashing Pumpkins — Machina/The Machines Of God

Yo nunca he sido fan de Smashing Pumpkins. Mejor dicho, me hice fan de Smashing Pumpkins a partir de Adore (Virgin, 1998), una obra maestra que espero que algún día sea reconocida como tal. Todo lo anterior nació al amparo de aquello que se dio en llamar grunge, un movimiento que lo único que dejó como legado fue un gran grupo llamado Nirvana y un montón de medianías llamadas Alice in Chains, Soundgarden, Stone Temple Pilots o Ugly Kid Joe, a los que poca gente se atrevería a reivindicar hoy en día.

Pero estábamos hablando de Smashing Pumpkins, y a mí siempre me parecieron un grupo más de canciones que de álbumes. Y de canciones, en muchos casos, discretas: para mí “Cherub Rock” es normalita, “Today” decente tirando a buena, y “Disarm”, sí, gloriosa, al igual que “Bullet With Butterfly Wings”, “Tonight, Tonight” y “1979”, lo más perdurable de aquel exceso innecesario que fue Mellon Collie And The Infinite Sadness (Virgin, 1995).

El ego de Billy Corgan (había que mencionarlo) fue creciendo inexplicablemente, pero su capacidad para crear grandes composiciones no: aquí, y en el anterior, hay algunas de las más grandes que llevó a cabo jamás: “The Everlasting Gaze”, “Raindrops + Sunshowers”, “Stand Inside Your Love”, “I Of The Mourning” y “Try, Try, Try”. Que nunca hayan sido reconocidas como aquellas no será capaz de mermar jamás todo lo que yo las he disfrutado. Después vinieron más cosas: un epílogo, un disco en solitario de Corgan y Zeitgeist (Reprise, 2007), pero lo grande, lo realmente grande, hace tiempo que se acabó. Aquí, y así.

Discografía de Smashing Pumpkins

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