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Soft Walls — No Time

Numerosos son los grupos que han confundido Krautrock y Rock Psicodélico durante los últimos años. Nosotros mismos hemos caído en el vicio de unir ambos géneros de forma gruesa en cuanto alguna banda a lomos de fuzz, reverb y delays ha tomado caminos más o menos experimentales. Pero la línea debería ser clara y sirva esta introducción y este disco, No Time (2014, Faux Discx, Trouble In Mind), de Soft Walls, para zanjar el asunto: Krautrock, hoy en día, se hace poco. Muy poco. Ni lo eran Toy ni lo eran Lüger. Tampoco Lumerians. Y, desde luego, tampoco lo son Soft Walls, pese a la etiqueta “motorik” con la que se autodefinen en su perfil de Bandcamp. Lo que sí hay en todos ellos, también en No Time, es un gusto por la psicodelia-menos-Pop acentuado, que en el caso de Soft Walls aún está por pulir.

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Da igual que el vicioso ritmo de ‘Never Come Back Again’ induzca al engaño: a lo largo de las diez canciones de No Time hay grandes dosis de psicodelia de acierto errante y algún que otro interludio instrumental. Nada que permita deslizar grandes comparaciones con Neu!, Can y demás alegres compañeros de la Alemania Federal. Soft Walls se parecen más a la versión aún por hacer de The Cult of Dom Keller, y especialmente a Toy, pero a unos Toy despojados de toda inspiración Pop. No Time, que engrosa el catálogo de un sello reconocido en el ámbito de la psicodelia como Trouble In Mind, alterna canciones que son sí y canciones en las que todo parece aún por hacer.

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5.9/10

A ratos, No Time es un disco verde, muy verde. Hay ideas interesantes aquí y allá — ‘Early in The Day’, por ejemplo — . También las hay muy poco estimulantes, repetitivas, que abusan del canon, de sus propias referencias y que, además, ni siquiera están ejecutadas de un modo brillante, lo que de otro modo les valdría para sobrevivir en un universo de grupos clónicos — el mejor ejemplo de esto: ‘Won’t Remember My Name’ — . Entre tanto, escarceos Garage Rock sin demasiado tino y sintetizadores caseros de más brillo — o lo que va de ‘Foot of the Stairs’ a ‘Guided Through’ — . ¿El balance final? A mitad de camino de todo, entre la neblina de los ciertos y errores. De momento, no hay gran cosa que rascar.

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