Spotify como entorno ha crecido enormemente desde que llegó al gran público, pero el cliente de escritorio que todos tenemos en nuestro ordenador apenas ha avanzado en este tiempo, pues las pocas actualizaciones que se han ido publicando sólo traían mejoras menores. Hoy por fin la compañía sueca ha decidido dar un verdadero paso adelante publicando la versión 0.4 de la aplicación.

Si aún no os ha salido el aviso de actualización, podéis pasar por la sección de descargas, donde ésta se encuentra ya disponible para todos los usuarios. Las novedades incluidas tienen dos grandes objetivos: acercar Spotify a la red social y convertirlo en nuestra solución total para escuchar música, tanto online como offline. La sensación que me ha dejado tras unas cuantas horas de uso es más bien agridulce, pero vamos a analizarlo detenidamente.

Spotify y mis amigos, una idea con potencial

La inclusión más destacada es la compatibilidad de Spotify con Facebook, gracias a la cual todos nuestros contactos de esta red social que conecten ambas soluciones aparecerán ahora en una columna derecha llamada Gente. Estos perfiles públicos incluyen nuestros grupos y canciones favoritas (aunque aún no he conseguido entender los arbitrarios criterios en que se basa para decidirlos), nuestros temas destacados y las listas que tengamos.

También podemos buscar y agregar gente que no tengamos incluida en el caralibro por dos vías: mediante el buscador de la aplicación, introduciendo la cadena “spotify:user:nombredeusuario”, o directamente en nuestro navegador con la ruta “http://open.spotify.com/user/nombredeusuario”, todo ello siempre y cuando el usuario que queramos localizar haya decidido hacer público su perfil.

La idea tiene potencial, aunque actualmente no aporta más información útil de la que se pueda extraer de una buena cuenta en Last.fm donde el usuario en cuestión tenga registrado todo su historial de escuchas. Una buena muestra de lo que esta vena social puede llegar a dar de sí es la opción de enviar canciones recomendadas, que llegarán a una bandeja de entrada como si de un email se tratase.

Las listas también se han beneficiado de estas mejoras, y a través de nuestro perfil público podremos ver cuántos suscriptores tienen cada una de ellas, o comprobar las modificaciones realizadas por fecha y autor gracias a dos nuevas columnas que se han incluido. Se trata en general de un primer paso más bien tímido en líneas generales, pero que bien trabajado en el futuro puede ayudar a que esta popular radio online dé un gran salto de calidad.

Spotify y mi biblioteca local, un auténtico tropiezo

Lo que no hay por dónde coger, al menos por el momento, es lo que han hecho con la posibilidad de administrar nuestra bibloteca local, buscando que así no tengamos que salir de Spotify nunca para escuchar música. Si aceptamos, la aplicación localizará y sincronizará toda nuestra colección, la cual pasará a estar disponible cuando usemos el buscador, gracias a lo cual ya no nos saldrán versiones de karaoke cuando busquemos Pink Floyd o The Beatles.

Dicho así suena bastante bien, pero lo cierto es que esta opción se ha convertido en un despropósito por dos razones principalmente: la primera es que la interfaz de Spotify no está pensada para navegar por grandes colecciones de discos, por lo que intentar movernos por nuestro archivo local se hacen aún más engorroso que en iTunes, que ya es decir; la segunda, y esta ya me perece de juzgado de guardia, es que si se lo consentimos, se dedicará a toquetear las etiquetas de nuestra colección MP3 a su antojo, desorganizándola por completo.

Para que os hagáis a la idea, mientras estaba escuchando el nuevo álbum de Triángulo de Amor Bizarro en una aplicación diferente, me he dado cuenta de que la información de las canciones empezaba a cambiar sin ninguna razón aparente, haciendo que algunas pasaran a tener títulos del primer disco, o que incluso cambiaran de artista, pasando a pertenecer a un grupo de música celta gallego. ¡Como os lo cuento!

Si os habéis encontrado en esta misma situación, o teméis que os pase a vosotros también, tranquilos que se puede evitar el desastre antes de que se os quede la colección musical hecha unos zorros. Para ello accedéis al apartado de Preferencias, descendéis a hasta la última opción denominada Archivo local y desactiváis la casilla Permitir a Spotify modificar la metadata en archivos locales. A partir de ahora, recordad que activar esa opción es sinónimo de muerte.

Así pues, podéis ver que no todas las novedades incluidas han sido un acierto, llegando algunas a ser hasta verdaderamente inconvenientes, pero en general se agradece que los creadores de la radio no se olviden del cliente de escritorio y lo vuelvan a actualizar después del estancamiento en que se encontraba. Para terminar, aquí os dejo el vídeo de presentación con todos los añadidos que trae Spotify 0.4.

http://www.youtube.com/v/Gng29RIhIl8&hl=es_ES&fs=1&

Vídeo | YouTube

Vía | Genbeta

En Hipersónica | Cinco cosas que mejoraría de Spotify