Summoning — Old Mornings Dawn: Náessë Elensar

Desde la aparente diáspora producida en el Black Metal con la disolución del Inner Circle hasta nuestros días, han surgido multitud de ‘sucedáneos’ de un género con unas fronteras aparentemente mucho más marcadas de lo que son en realidad. Fruto de esa emigración ideológica y artística desde tierras escandinavas (y colindantes) hacia el resto del mundo, comenzando por Europa, han ido apareciendo bandas con una propuesta tan personal que han acabado fundando un subgénero. No me atrevería a dar tal magnitud a los austríacos Summoning, pero más por desconocimiento de la rama en qué se mueven que por falta de ganas de darles tal galardón.

El impacto que la creciente fama del Black Metal está teniendo en determinados círculos, a priori poco propicios para su difusión, está permitiendo que, por un lado nuevas bandas se atrevan a abrazar las bases del Black Metal para desarrollar unas propuestas innovadoras (como es el caso de Deafheaven o Inter Arma en este 2013), y por otro, grupos veteranos que regresan y que abrieron nuevos caminos para los que están por llegar, vayan adquiriendo poco a poco presencia en medios de comunicación generalistas o, al menos, no especializados en los géneros extremos, siendo el caso de los austríacos Summoning ejemplo de esto último con el lanzamiento del, ya aclamado, Old Mornings Dawn.

Una ‘revolución’ en mi concepto del Black Metal

Mucho ha llovido desde que tuviese oportunidad de catar mi primera obra de esta banda austríaca. Corría el año 1999 cuando el que por todos es conocido como su gran obra maestra, Stronghold, cayó en mis manos y me impactó por su particular interpretación de un género como el Black Metal, el cual conocía en esos días por discos como Cruelty and The Beast de los histriónicos Cradle of Filth, Enthrone Darkness Triumphant de Dimmu Borgir o The Archaic Course de Borknaggar, entre otros.

https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:6nGWaz1dSARwHeaACqdUmn

Acostumbrado a un Black Metal no primigenio pero sí bastante ‘encorsetado’ en ese respeto a los principios básicos que emanaron del Inner Circle, la presencia de programaciones en las baterías a la usanza de lo que acabaría escuchando poco después en Arcturus, o antes en Limbonic Arc, una atmósfera en la que el vampirismo o el satanismo dejaba paso a la fantasía épica de la obra de Tolkien (de la cual antes era bastante más fan de lo que soy ahora) y un espíritu bastante barroco en la instrumentación, generaron un importante impacto en el concepto que, personalmente, tenía del Black Metal, el cual que me permitió comenzar a aproximarme al mismo desde una perspectiva mucho más aperturista de la que había ido siguiendo hasta el momento.

Posteriormente llegaría el Avantgarde de los anteriormente citados Arcturus, el acercamiento al Prog de Enslaved y los posteriores discos de Borknaggar o el Trip Hop y la propuesta indefinible de Ulver, pero la banda que me permitió verlo todo desde una perspectiva distinta, digerir unos cambios que sin ella quizás habrían resultado indigestos, fue Summoning.

Old Mornings Dawn, un regreso deseado e inesperado a partes iguales

A pesar de ser una banda a la que ha sido muy complicado seguirle la pista por culpa de sus desapariciones discográficas y del profundo secretismo que siempre ha rodeado al dúo austríaco, Summoning aún conservan, en este 2013, a una importante base de seguidores, los cuales han aguantado estoicamente los 7 años que median entre su último disco y, el para mí inferior (que no malo), Oath Bound.

Lo realmente sorprendente de todo esto ha sido que, a pesar de la larga espera que ha precedido a Old Mornings Dawn, un importante número de medios, especializados y ‘generalistas’, se hayan hecho eco de un regreso que muchos deseábamos pero muy pocos esperábamos ya a estas alturas, teniendo que reconocer que este impacto mediático ha despertado a gran parte de sus antiguos seguidores y, con seguridad, les va a granjear una importante cantidad de nuevos fans. Y más si nos atenemos a la imponente calidad del álbum, la cual os desgrano desde ya.

Un cuidado minucioso de los detalles

Mientras que en las últimas revisiones que le he dado a la obra de Tolkien sumergirme en la atmósfera creada por el escritor sudafricano, haciendo un recorrido que otrora fue muy disfrutable, se ha acabado convirtiendo en un suplicio marcado por una falta de empatía con muchos personajes a los que ya no comprendo, por una falta de interés por una mitología bien construída pero bastante desigual y un aborrecible sentido del ritmo narrativo, escuchar Old Mornings Dawn, un disco basado en este universo, ha significado una experiencia que me atrevería a describir como contrapuesta a todo esto (alguno se lo podrá tomar como una herejía pero me es indiferente).

Y es que mientras que en los libros de Tolkien los detalles acaban saturando, acaban haciéndote desconectar de una historia que despojada de ellos no es más que una retahíla de tópicos mil veces leídos, en el último disco de Summoning son esos detalles el verdadero aspecto diferenciador, no ya sólo al respecto de otras bandas de Black Metal en el aspecto cuantitativo sino también en el aspecto cualitativo, siendo aquí donde logran marcar diferencia.

Su particular forma de abordar un mundo fantástico desde una perspectiva tan ‘mundana’ pero tan sinfónica (o barroca), mientras deconstruyen varios de los cánones marcados por el Black Metal constituyéndolo, en sus manos, en un género capaz de plasmar sensaciones opuestas a lo que muchos le atribuyen, convierte a Summoning en una banda única.

https://embed.spotify.com/?uri=spotify:track:4ys61k1KFO3XGnXHSSBNX3

El uso de sintetizadores en la percusión, un tempo que en nada tiene que ver con el que muchos atribuirían a un disco del género, la utilización de las guitarras no como eje articulador de una propuesta sino como un mero elemento más a la hora de generar unas atmósferas eminentemente medievales y que cumplen a la perfección el cometido de trasladarnos a parajes como los bosques de Rivendel, las llanuras de Gondor o el hogar de los risibles (en la versión cinematográfica del Señor de los Anillos) ents, o una interpretación vocal que, a pesar de ser lo menos rupturista, encaja a la perfección con la propuesta sonora de los austríacos, constituyen a la escucha de Old Mornings Dawn en una experiencia cada vez más disfrutable, conforme vamos aceptando y asimilando lo que Summoning nos ofrecen.

Aparte de esto, también hay que reconocer que el dúo austríaco ha estado esta vez bastante más inspirando en el área compositiva, dando lugar a unas canciones con unas estructuras en ningún momento complejas pero que, en su esqueleto, permiten acomodarse con brillantez a los mil y un detalles que se despliegan y que cumplen brillantemente la función de invitarnos a regresar a un disco como Old Mornings Dawn. Además, para que todo esto haya sido posible, que la experiencia de escuchar el álbum sea tan gratificante que nos invite a regresar una y otra vez al mismo, la labor de producción juega un papel primordial mejorando, con creces, a lo ofrecido por Oath Bound, disco que encuentra en este punto su principal debe.

8.3/10

Siete años han pasado ya desde la anterior ocasión que disfrutamos de un disco de Summoning. Este 2013 regresan con una propuesta aparentemente conservadora pero que mejora lo mostrado en su anterior álbum constituyendo a Old Mornings Dawn en su disco más destacado hasta la fecha junto al mítico Stronghold. Quizás hayan vuelto un poco más domesticados, pero también hemos de reconocer que lo hacen convertidos ya en banda de culto, y todo ello gracias a su particular interpretación del Black Metal, la cual es muy, pero que muy arriesgada, sobre todo para los tiempos que corren.

Anuncios