Sweat Lodge — Talismana

¿Cuántas vueltas a la luna se podrían dar poniendo uno detrás de otro todos los discos de grupos donde Black Sabbath haya sido principal influencia o, al menos, una de las más importantes? Y sí, me refiero a un CD por cada disco, no a todas las ediciones, vamos a ponerlo un poco más fácil. Incontables, ¿verdad? Yo tampoco me ofrecería voluntario para ponerme a contar, podría no acabar nunca. No obstante, tantos son los grupos que le deben mucho a los de Birmingham (muchos ni siquiera existirían de no existir ellos) que todos esos homenajes y referencias se pueden quedar cortos, incluso aunque el planeta corra el riesgo de explosión por saturación de bandas explotando descaradamente ese legado.

Y hoy nos toca hablar de otro disco que seguramente sirva para cerrar otra vuelta más a la luna. Sweat Lodge no esconden su pasión por los riffs de Tony Iommi, es más, te la estampan en la cara, para que te quede bien clarito y así puedas decidir si entras en su juego o no. Y te tengo que decir que deberías decantarte por entrar en el juego, porque lo que ofrece esta banda de Austin es para quedarse pasmado de lo bien que se mueven con ese rock duro de dejes psicodélicos y stoner, poniendo buenas cartas sobre la mesa para probar que no son otro mero homenaje a los setenta, que los setenta son una forma de vida para ellos.

Sweat Lodge, del homenaje a una forma de vida

Así lo reflejan en Talismana (Ripple, 2015), que a pesar de ser su primer larga duración ha causado bastante expectación hasta en sitios no especializados, muestra inequívoca de que estamos ante una banda prometedora y con talento. Sweat Lodge son capaces de rememorar a unos Soundgarden más cerveceros, que no se hubieran criado en la lluviosa Seattle y no se hubieran fijado en más grupos allá de los Sabbath para tomar de referente. Nada nuevo bajo el Sol, lo sé, pero el ímpetu y las ganas que ponen son innegables.

La innovación, una vez más, vuelve a mostrarse sobrevalorada y vapuleada por grupos como Sweat Lodge

La innovación, una vez más, vuelve a mostrarse sobrevalorada y vapuleada por grupos como Sweat Lodge, que se ríen de aquellos que aprecian más un pastiche disfuncional que a ellos sólo por tener a los setenta como única razón vital. Aunque tú preguntes por qué otro grupo de este palo en pleno 2015, ellos mismo y yo te respondemos que por qué no. La retahíla de riffs que muestran es canela fina, tienen un vocalista de muy buenas tablas además de hechizante y también cuentan con temazos como ‘Bed of Ashes’, ‘Slow Burn’, ‘Phoenix Ascent’ y ‘Heavy Head’.

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7.8/10

Bastantes aciertos con algún que otro altibajo que no resulta extremadamente dañino para nuestra experiencia alrededor de estos nueve temas que forman un total de casi 35 minutos. Sweat Lodge ofrecen un debut muy solvente, que te hará disfrutar de lo lindo si te gustan los Kadavar, The Vintage Caravan, Graveyard y compañía. Taslimana es tan notable que inevitablemente los tenemos que poner en nuestro radar para el futuro, que puede ser muy brillante si nada se tuerce. Y confiamos en que así sea.

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