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Los tatarabuelos, bisabuelos, los abuelos, los padres, los tíos, los primos, los hermanos, los hijos y la psicodelia. Todos en una cadena fraternal sin que nadie diga: me estás copiando. Idílico. Psicodelia que estos días tenemos en varias raciones para quien guste repetir. El álbum Sun Structures (2014, Fat Possum) de Temples es una de las grandes noticias del año. ‘Mesmerise’ es una de esas canciones que en cuanto suena te salta el cable y empiezas a recordar momentos musicales enormes.

Temples — Mesmerise

Sun Structures me ha enganchado al instante. Alegre, rápido cuando necesita y con esos cambios de ritmo tan necesitados por mi cabeza. Subidas y bajadas que se resumen en mis temas favoritos: ‘Sun Structures’, ‘The Guesser’, ‘Colours To Life’, ‘Shelter Song’, ‘Move With The Season’, ‘Test Of Time’ y sobre todo ‘Mesmerise’. Ahí está todo. Temples le dan a la máquina caleidoscopio para firmar uno de los singles de 2014.

Love — Alone Again Or

En esas que pega la chispa y me acuerdo de temas sueltos de algunos de mis grupos favoritos. Todos compartiendo pasión por el Pop a mitad de los 60. Sin importar quién y cómo vino antes. Ya lo decían Love en ‘Alone Again Or’: “You know that I could be in love with almost everyone”. Con canciones así es fácil declararse optimista por más que uno acabe solo por la noche. Pero la sonrisa no se quita de la cara.

1967, Los Ángeles, Arthur Lee al frente de la banda y Bryan MacLean como segundo y responsable del tema que abría Forever Changes (Elektra) para dedicárselo a su madre, quien era bailarina de flamenco. Bruce Botnick y el propio Lee a los mandos de la producción. Guitarrita incluida. Al final los arreglos de cuerda y la trompeta rompiendo arriba.

Small Faces — Tin Soldier

Detrás de cada tazón de pelo se encontraba un alma cándida a la que no le gustaban los pequeños caramelos del demonio púrpura. Como tantos otros, jóvenes británicos amantes de los negros que estaban rompiendo en aquel momento cualquier cliché. James Brown entre los más venerados por ellos.

El amigo ‘Tin Soldier’ luego se convertiría en Paul Weller y sus Jam pero aún quedarían unos pocos años para que otros mod tomasen su relevo. Los Small Faces harían de su soldado un éxito en el noveno puesto de las listas de 1967 aunque en la versión inicial de su segundo álbum no salió. Cuando adaptaron su homónimo al mercado estadounidense, con unas cuantas capas de voces, bajo el título There Are But Four Small Faces, apareció la rabia que no paraba de repetir: “I’ll sing any so song that you want me to sing to you”.

The Kinks — Session Man

1966 y The Kinks ya iban por su cuarto álbum. Pero los hermanos Davies no eran ni Lennon, ni McCartney, ni Jagger o tenían un mánager decente a la altura de Epstein u Oldham. Después de su controversia tocaba el maravilloso Face to Face (1966, Pye). Momento de empezar a decir adiós a los primeros puestos de ventas.

Ellos lo sabían pero no iban a convertirse en su propio ‘Session Man’. Antes quedaría perderse en su propia sociedad de conservación de las melenas de Ray Davies. Ellos no podían ser un músico de estudio más “contratado para solo tocar y no pensar”. Y aunque día de junio se pusiese lluvioso, “no hubiese esperanza” se montaban su propia conga imaginaria con unas pocas palmas.

The Beatles — Tomorrow Never Knows

Con unos cuantos libros de autoayuda sobre la mesilla, varios caramelos de los que conocían los Small Faces y con George Harrison dando el coñazo con la psicodelia el grupo que había convertido el estribillo blanco más facilón en oro instantáneo se ponía a jugar al bucle sin tener vértigo de pegarse la caída. Ya eran dioses intocables.

El deprimente submarino amarillo tenía que ser el caballo de Troya para que la “anticomercial” ‘Tomorrow Never Knows’ apareciese al final. Un álbum como Revolver (1966, Parlophone), con George Martin en la producción, tenía que cerrar pronosticando el próximo movimiento: Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967, Parlophone). “Of the beginning, of the beginning”.

The Who — Armenia City In The Sky

Un desodorante tan grande como la tocha de Townshend bajo la axila, una bañera llena de alubias, la crema milagrosa y mientras ‘Armenia City In The Sky’. Ya puestos a hacerse uno rápido y ver qué la fórmula les funcionaba con un listo Peter Meaden como manager cambiándoles de chaqueta para vender The Who también prueban la psicodelia antes de irse a la ópera.

¿Tras la producción? Kit Lambert, su ex manager, quien ya había trabajado con Jimi Hendrix y Arthur Brown. The Who Sell Out (1967, Track) es la evasión del Pop llevada al máximo. Ellos mismos se montaban su radio pirata para triunfar como números 1. Armenia era su paraíso fiscal: “If you ever want to disappear / Just take off, and think of this / Armenia, city in the sky”

Deerhunter — Revival

De padres a hijos pasando por las suegras. Faltarían mil recuerdos instantáneos más al escuchar a Temples. Para recuperar a algunos no hace faltar irse tantas décadas a lo lejos. Solo es necesario ponerse ‘Colours to Life’ de Temples, después pensar en Deerhunter y zas: ‘Revival’. Porque Bradford Cox la canta desde el sofá, claro.

Ya sabéis:

I know they won’t believe me, but
I’ve got favorite memories, well

Foto | Temples (no, no es Roger Daltrey)
En Hipersónica | Temples — Sun Structures

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