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The Byrds: Mis límites bidimensionales han desaparecido (Cinco canciones para empezar a entrar en su discografía)

Citamos a menudo a The Byrds en Hipersónica, pero casi nunca hemos hablado de ellos por aquí. A diferencia de otros grupos de los sesenta a los que sí les hemos dedicado más espacio, los Gene Clark, Roger McGuinn, David Crosby, Chris Hillman y compañía no han tenido aún el post que se merecen.

Puesto que hace nada los citábamos de refilón para hablar de los Crystal Stilts (o más bien, del aroma de quienes influyeron a quienes influyen a Crystal Stilts), hemos pensado que está es una oportunidad inmejorable para empezar a solucionar nuestras propias carencias y, claro, predicar la palabra.

Set You Free This Time (1965)

https://www.youtube.com/embed/262eAjUPdog

Es curioso, porque The Byrds sonaban mucho más “adultos” al principio de su carrera que a partir de que Gene Clark, su principal compositor durante esos primeros discos, les dejase. Quizás la culpa fuera de canciones como ‘Set You Free This Time’, que no cuesta imaginar versionadas por un crooner cualquiera.

Pero ‘Set You Free This Time’ es más que eso: es el culmen del estilo melancólico que a Gene Clark tanto le gustaba manejar y casi su epitafio como líder de los Byrds. A partir de entonces decidiría ir en solitario y McGuinn se encargaría de volar ocho millas por encima de donde estaban.

Turn! Turn! Turn! (1965)

https://www.youtube.com/embed/W4ga_M5Zdn4

Los tópicos suelen acabar siéndolo porque llevaban bastante razón cuando se crearon. Al menos, ocurre con las canciones tópicas. Para los Byrds, el tema que mejor les define es éste ‘Turn! Turn! Turn!’, versión del cantautor folk tradicional como Pete Seeger.

Estrenada como melodía folk tan al uso en los primeros 60 más modernos (los de Greenwich Village y Judas-antes-de-ser-Judas), la canción fue transformada por Roger McGuinn en una melodía que transmite gozo y alegría de vivir. Para el recuerdo quedarán siempre esos arreglos de guitarras trenzadas en torno a la Rickenbacker de 12 cuerdas de una de las cabezas pensantes de los Byrds.

De igual modo que los tópicos acaban siéndolo porque posiblemente no quedaba otro remedio, las canciones que son versionadas una y mil veces acaban por ser de quien las hizo famosas y no de quien las compuso. Y el mensaje bíblico de ‘Turn! Turn! Turn!’ ya nunca ha sido de Pete Seeger: sólo de los Byrds y su ligero alegato anti-Vietnam.

5D (Fifth Dimension) (1966)

Otra de las citas imprescindibles de la carrera de los Byrds y un buen ejemplo de cómo el folk de Dylan pudo abrazar al rock y cambiar para siempre la historia. Extraída del disco del mismo título, y usada como uno de sus singles, ‘Fifth Dimension’ es su propia ‘Visions of Johanna’.

El mérito es variado, aunque en todo momento se trata de conjugar lo de ayer y lo de mañana. Los Byrds vivían una etapa extraterrenal, probando drogas y jugando a la música psicodélica (ahí dejaron la también increíble ‘Eight Miles High’); sin embargo, ‘5D’ sobresale por lo cercana al terruño, por una extraña melancolía que es a la vez pasado y futuro.

All my two-dimensional boundaries were gone,
I had lost to them badly,
I saw that world crumble and thought I was dead,
But I found my senses still working.

Así, la canción es folk tradicional (ahí queda el tramo final) pero compuesto y grabado con una mente futurista: lo que suena al final del todo no son gaitas, sino un truco de estudio para superponer las guitarras de McGuinn y apoyar ese mensaje absolutamente drogata de la letra. ¿Ocho millas arriba? Algo más y subiendo

So You Want to Be a Rock and Roll Star (1966)

https://www.youtube.com/embed/saAoTPXcPSg

Primero: un disco que se llama “Más joven que ayer” debería estar en todas vuestras colecciones, que ya dice el Crepus que nada envejece más que pensar que nos hacemos viejos.

Segundo: Mira esos vientos, escúchalos, volverán a ponerse de moda.

Tercero: Atiende al torrente vocal y a sus Lalalalala. Piensa que los Byrds son una de las cuatro grandes “B”s del pop. Piensa en las otras.

Cuarto: Piensa en tus grupos favoritos, en cómo eran antes, en lo que se han convertido. Y canta:

So you want to be a rock and roll star
Then listen now to what I say
Just get an electric guitar
Then take some time and learn how to play

And with your hair combed right
And your pants fit tight
It’s gonna be all right

Then it’s time to go downtown
Where the agent man won’t let you down
Sell your soul to the company
Who are waiting there to sell plastic ware

And in a week or two
If you make the charts
The girls’ll tear you apart

The price you paid for your riches and fame
Was it all a strange game, you’re a little insane
The money that came and the public acclaim
Don’t forget what you are, you’re a rock and roll star

La la la…

Hickory Wind (1968)

Casi el final de una historia y el comienzo de otra. Sweetheart of The Rodeo fue el disco con el que The Byrds decidieron poner la vista en el country. Y como no eran tontos y sí tenían buenas amistades y conexiones, echaron mano de un joven Gram Parsons.

O mejor dicho, él echó mano de ellos para hacer lo que quiso con los Byrds. Llego para tocar el teclado y acabó dando forma a canciones tan hermosas y tradicionalistas como esta ‘Hickory Wind’, que deberías escuchar para entender de dónde salieron Wilco y porque una Steel Guitar no es algo superfluo y “de género”.

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