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The Christians en concierto en Gijón (Plaza Mayor, 27.07.2014): soul blanco buenrrollista

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Confieso que no viví el apogeo de The Christians a finales de los ochenta y principios de los noventa, no porque no tuviera edad sino porque mis preferencias iban por otros derroteros. Encontrártelos en plena segunda década del siglo 21 en Gijón es como un déjà-vu tan real que uno que es miope me pareció estar volviendo a aquellos años de su álbum de debut de título homónimo, Colour y Happy in Hell. Más que nada porque al frente de la banda continúa Garry Christian, el calvo con gafas oscuras que alguno recordaréis. Con la distancia y el hándicap visual en el escenario gijoneses parecía que el tío había estado conservado en una cámara hiperbárica, como la de Michael Jackson, porque su voz era la misma que recordaba de las radiofórmulas.

No sé muy bien que pintaban The Christians en la programación del III Festival del Arco Atlántico, acaso porque Liverpool se considera parte de la órbita céltica, o no, o vete tú a saber. Era domingo noche y la plaza del Ayuntamiento estaba casi llena. Concierto gratuito, el grupo inglés encima del escenario y entre a unos que les sonaban, otros que eran seguidores, los menos, y los que pasaban por allí, la entrada fue más que destacable.

Garry Christian es el único que sigue al frente de una banda al que el efecto 2000 le hizo mella. El cantante se quedó solo y la banda ha ido tumbos con una formación que ha ido cambiando y en la que actualmente están Neil Griffiths (guitarra rítmica y coros), Joey Ankrah (guitarra solista y voces), Lionel Duke (batería), Cliff Watson (bajo y coros) and Mike Triggs (teclados y coros). Hay un disco nuevo, Speed of Life, de 2012, que grabaron para celebrar los 25 años de su primer disco, pero pasó sin pena ni gloria.

The Christians: cualquier tiempo pasado siempre fue peor

El repertorio picó en sus discos clásicos, que hoy, y entonces, a mí siempre me parecieron muy pasteleros, menos eso sí que los de Simply Red. Esos tres primeros discos daría para comentar varias horas en una de esas barras de bar que nos montamos a veces en Hipersónica.

Yendo al grano, comenzaron con ‘I Shall be Released’, de The Band vía Bob Dylan, que incluyeron en Soul From Liverpool, al que acudieron más tarde para recuperar ‘Where do The Children Play’, de Cat Stevens. Y entre unas y otras cayeron ‘Born Again’, ‘Perfect Moment’, Greenbank Drive y ‘Forgotten Town’.

También escuchamos ‘What’s in a Word’ y ‘Hooverville’. Todo en ese tono de soul blanco buenrrolista para todos los públicos. La misma cantinela de antaño que podrías perfectamente disfrutar sentado en la abarrotada terraza del café de la plaza charlando amigablemente con tus acompañanantes.

Fotografía | Chistelle Bujakiewicz

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