Recién llegado de la capital inglesa os conté hace unas horas en un post las razones por las que mereció la pena el viaje para asistir al concierto de The Cure en el Royal Albert Hall. Dos días después de aquello, y sin dejarme llevar por la pasión de fan, no puedo más que calificarlo como uno de los mejores conciertos jamás dados por la banda inglesa en toda su carrera.

El grupo de Robert Smith había elegido Londres como única ciudad europea en la que interpretar al completo los tres primeros discos de estudio y un escenario que ayudó a que ésta fuera una noche mágica e inolvidable para los ocho mil asistentes que agotaron las entradas en un cuarto de hora.

45 temas y más de tres horas de concierto

Está de moda entre las formaciones veteranas volver sobre tiempos pasados y hacer de un tirón Three Imaginary Boys, Seventeen Seconds y Faith. Volvimos a 1979, 1980 y 1981 y pasamos del after punk a la cold wave en dos horas que pasaron volando. Y lo que hizo que aquello fuera sublime fueron los catorce cortes de los tres bises, que sumados a los anteriores sumaron cuarenta y cinco temas, nos llevaron a las tres horas largas de recital.

https://www.youtube.com/embed/7oIlnCH1AcI

De salida, con diez minutos de retraso, estaban en el escenario Robert Smith, Simon Gallup y Jason Cooper para tocar el debut de The Cure, que a la postre era el que más nos temíamos que pudiera haber envejecido mal treinta y dos años después de su edición. Y no fue así, este irregular disco recibió un lifting para actualizar su sonido original.

Que cuatro de sus temas haya estado apareciendo periódicamente desde 1979 en sus repertorios no es una casualidad. Precisamente recuperaron ‘Grinding Halt’ para el 4Tour, tercer corte del álbum y de un concierto que empezó como un cañón con ‘10:15 Saturday Night’ y unas luces espectaculares.

A ‘Another day’ la dotaron de un densidad y oscuridad preludio de la cold wave que explotaría un año después en su segundo álbum. En ‘Subway Song’ escuchamos a Robert Smith tocar una armónica espeluznante. Volvimos a escuchar ‘Foxy Lady’ en una gloriosa versión en formato trío.

https://www.youtube.com/embed/1LFseR1PRzc

Estamos en 1979 dijo Robert pero no era así. Estábamos en el penúltimo mes de 2011 y el tema ‘Three Imaginary Boys’ con el colofón del instrumental ‘The Weedy Burton’, que estaba escondido al final de la cara B del vinilo,acabó por convencernos de la grandeza de esta banda. Unos minutos de descanso y tocaba Seventeen Seconds.

Robert Smith que estaba bastante dicharachero contó que 1980 había sido un extrañísimo año. Roger O’Donnell ya estaba a los teclados haciendo de Matthieu Harltley, y ‘A Reflection’, de donde ha salido el título de la minigira Reflections, que solo iba a ser el nombre de un par de conciertos en Sidney, y que el lunes que viene llegará a Los Ángeles para tres fechas y el próximo fin de semana a Nueva York para otras tres.

Cualquier adjetivo encajaría para sumarlo al sustantivo concierto en esta parada: fabuloso, espectacular, vibrante, glorioso, emocionante… El público, muchísimo más frío que el español, se animó un poco haciendo los coros habituales en ‘Play For Today’, otro himno Cure que ha llegado hasta la actualidad. De hecho está en el set-list de Bestival Live 2011, el DVD de su concierto en el festival de la Isla de Wight el pasado 10 de septiembre.

https://www.youtube.com/embed/HAKw93luxUE

Tras ‘Secrets’ e ‘In Your House’, a los que les tengo especial cariño, la oscuridad se fue apoderando del repertorio y ‘Three’, el precedente de ‘Forever’ y con la que hubo un tiempo que daban por finiquitado sus recitales, nos sitúo en la antesala de lo que hoy conocemos como gótico. ‘A Forest’ no tuvo el comienzo habitual pues antes sonó la miniatura ‘The Final Sound’ para estallar el bullicio con el bajo aguitarrado de Simon Gallup.

Tanto ‘M’ como ‘At Night’, cuya versión definitiva me parecía la del álbum Paris, pero creo que es la de esta noche, subieron el calor en las butacas; mientras que ‘Seventeen Seconds’ me pareció mucho más endurecida y tocada con un tempo más rápida que la original.

Lol Tolhurst ayudó a endurecer el sonido de Faith

Todavía quedaba el que para mí fue la parte más emocionante de la noche, la de Faith. Escuchar este disco al completo, con Lol Tolhurst a los teclados y percusión, y con la banda a un nivel increíble fue una maravilla. ‘The Holy Hour’, marcial, fúnebre, épica con Lol tocando un mini set, fue perfecta.

‘‘Primary la hicieron muy cañera, y ‘Other Voices’ tuvo un sonido brutal con doble percusión, quedando muy ampulosa; sin duda uno de los hits del concierto. ‘All Cats Are Grey’ fue otro momentazo: Robert dejó en un momento la guitarra para cantar y nos emocionó.

‘The Funeral Party’, con dos teclados fue tremenda, lo mismo que ‘Doubt’, envolvente y muy cruda. En ‘The Drowning Man’ apretaron la densidad y ‘Faith’, sin letra extra como era costumbre, fue el mejor final para un concierto que debería haber sido grabado en DVD. Pero todavía quedaba una hora de bises.

https://www.youtube.com/embed/2ZEjAXIlnZ0

Robert Smith volvió de camerinos para contarnos que iba a tocar algunas caras B, que unirían a singles de éxito, completando un repertorio similar, no podemos decir idéntico porque nunca The Cure hacen un concierto idéntico aunque sean los mismos temas, al de Sidney.

‘World War’, de las sesiones del primer álbum que apareció en el elepé americano Boys Don’t Cry en 1979, fue la primera. Después vendría otro momento de oscuridad: ‘I’m Cold’, la cara B de Jumping Someone Else’s Train, y, poco que ver con la original, ‘Plastic Passion’, que iban en la cara B del single ‘Boys Don’t Cry’, cuarto tema del primer bis, con Lol Tolhurst a los teclados y Roger O’Donnell a la pandereta.

Tras este hit, agradecidísimo, vino ‘Killing an Arab’, muy endurecido gracias a la doble percusión formada por el tandem Jason Cooper y Lol Tolhurst. Con la dulce Jumping Someone…, desconocida también por el ritmo trepidante, y la instrumental ‘Another Journey By Train’ y Robert Smith afilando su guitarra-tormenta, finalizó el primer bis.

Volverían para colocarse en 1981 como bien Robert comentó y tocar ‘Descent’, la cara B de Primary, megaoscura con Lol y Roger acompañando la percusión. El ambiente tenebroso continuó en 1982 con ‘Splinter in Her Head’, que acompañaba a ‘Charlotte Sometimes’, que luego harían. Smith volvió a sacar su armónica y Lol se puso al pie de su set de percusión. Y se fueron de nuevo a camerinos con una grandísima ‘A Hanging Garden’.

El último bis se venía venir con la única incursión en 1983 de la mano de tres de los singles incluidos en Japanese Whispers: ‘Let’s go to Bed’, ‘The Walk’ y ‘The Lovecats’. The Cure las hicieron en orden cronológico y fue el mejor colofón para una cita que quedará grabada en la memoria de todos los asistentes. Robert Smith prometió vernos en el próximo concierto. Allí estaremos.

Sitio oficial | The Cure

Más en Hipersónica | Cinco razones por las que mereció acercarse al concierto de Reflections en Londres, No habrás visto nada igual en directo (ni lo verás): The Cure se olvidan de España en la minigira de Reflections

Fotografía | Víctor R. Villar en Flickr

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments