The Cure – Three Imaginary Boys (1979): el lugar donde empezó todo

The Cure - Three Imaginary Boys (1979)
The Cure - Three Imaginary Boys (1979)

Hace eones, todo era muy diferente. El punk comenzaba a despuntar, los dinosaurios reinaban, los 70 estaban en su punto más alto. Robert Smith, un joven estudiante de diecisiete años, quiere hacer algo con la música y forma con sus compañeros de colegio Michael Dempsey (bajo), Lol Tolhurst (batería) y Porl Thompson (guitarra) Easy Cure, el germen de lo que, poco después, serían The Cure.

Las cosas suceden rápido: componen sus primeros temas y empiezan a tener un repertorio con el que moverse. De repente, canciones como ‘Killing an Arab‘ y ‘10.15 Saturday Night‘ ya han cobrado vida. Insisto: son aún adolescentes, pero tienen ganas de moverse.

Nada más comenzar 1977, Easy Cure ganan el concurso nacional ‘Battle of Bands’, esponsorizado por el sello Hansa, subsidiario de Ariola. Les ofrecen un debut discográfico, pero el cuarteto se echa atrás: la compañía les quiere domesticados, como grupo pop, y ellos ya están pensado en otras cosas.

Debutar con un single alucinante con el que luego no tendrás nada que ver

En 1978, The Cure se convierten en trío, se deshacen del Easy de su nombre y Porl Thompson abandona el grupo. Una demo de cuatro temas circula por varias compañías discográficas y, gracias a ella, obtienen la inmediata respuesta de Chris Parry, A&R de Polydor y responsable del pequeño sello Fiction, con quien la banda firma un contrato en septiembre.

Sin embargo, el trío debuta en diciembre con Killing an arab, un single publicado en su primera edición de quince mil copias por el pequeño sello Small Wonder Records, cuya letra está inspirada en ‘El extranjero’, de Albert Camus, y que en la cara B lleva 10.15 Saturday Night. Dos meses más tarde, en febrero de 1979, ese mismo sencillo es reeditado por Fiction, y distribuido por Polydor, quien para promocionarlo regala con las primeras copias el single el libro de Camus.

Three Imaginary Boys, el debut que empieza a tener éxito

Su primer disco grande, Three Imaginary Boys, lo editaron en mayo de ese año y en junio ya entró en las listas británicas, llegando al puesto 44, todo una proeza para el debut de una banda apenas conocida. Curiosamente, el álbum, cuyo diseño lo firmó Bill Smith, no incluía ninguna foto de la banda, ni créditos ni títulos de las canciones, sustituidos por pictogramas ideados por Robert Smith. Además, y para dar más misterio al asunto, al final de la cara B aparecía un instrumental no acreditado y que se descubrió que se titulaba’ The weedy burton‘.

En realidad lo que contiene Three Imaginary Boys es un conjunto de canciones de estructura pop pero dotadas de una pátina especial afterpunk que las hacían diferentes a lo que se hacía por entonces. Por ejemplo, es el caso de ‘Another day‘, un corte en el que se apuntaba la oscuridad que iban a tener sus canciones en el futuro.

Aparte de la cara B del primer single, un tema que es un clásico absoluto de The Cure, destacan del resto el aroma pop de ‘Grinding Halt‘ y ‘Fire in Cairo‘, el frío rock a ralentí que da título al disco , la contundencia rockera de ‘It’s not you‘ y una rarísima y extraña versión de ‘Foxy lady‘, de Jimi Hendrix, que el trío tocaba en sus ensayos y que en disco acaba siendo cantada por su bajista.

Cuando vas tan sobrado que tu mejor single está fuera del disco debut

Sin embargo, el siguiente single, que se editó un mes después de la salida al mercado de este primer LP, no estaba dentro del álbum; era Boys don’t cry, el tema más pop de aquellas sesiones y primer gran éxito de The Cure. Como curiosidad hay que recordar que para el mercado americano y australiano se editó en febrero de 1980 el álbum Boys Dont’ Cry, titulado así por el éxito de aquel tema en Estados Unidos, que incluía las caras A de los singles, inéditos y otros cortes del primer elepé.

Three Imaginary Boys apareció en una Deluxe Edition en 2004 remasterizado y con un segundo disco de veinte rarezas 1977-1979, donde nos encontramos con maquetas de estudio, maquetas caseras, out-takes, temas en vivo y temas extras como Jumping someone else’s train, que sería a la postre el tercer single que publicaron en noviembre de 1979.

Es un disco que, en realidad, poco tiene que ver con el grupo que acabaron siendo, pero las cosas iban demasiado rápido entonces. Apenas un año después, The Cure ya llegan a Seventeen Seconds. El salto temporal no se corresponde con el cambio musical: es como si ambos grupos vivieran en multiversos distintos.

Pero, como debut, Three Imaginary Boys es estupendo, un disco muy, muy notable con grandes canciones y suficientes requiebros como para ser válido incluso aunque el resto hubiese sido mediocre. Cosa que, es obvio, no lo fue: el resto es la historia de como The Cure se hicieron más grandes que la vida.

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The Cure - Three Imaginary Boys
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