The Flaming Lips — And Heady Fwends: un disco de tributo a sí mismos

“Heady Fwends” src=”http://img.hipersonica.com/2012/05/criticas-hs-flaming-lips-heady.jpg" class=”centro” />

Lo mejor que les pudo pasar a los Flaming Lips es tener éxito suficiente (en ventas bueno, pero en crítica absoluto) y, sobre todo, haber encontrado la manera de que todos los festivales quieran tenerlos en su programación. ¿Por qué? Porque eso parece haber dado rienda suelta a sus locuras. El grupo es ya tan conocido, tan cultura pop, que da igual cómo y cuándo quieran desbarrar, que lo van a hacer. Siempre han sido así, de hecho habría que hacer una recopilación de todas sus locuras, pero ahora las hacen más a menudo. The Flaming Lips and Heady Fwends es otra, aunque disfrazada de disco nuevo.

Los magos contra el dolor de cabeza

Tengo la impresión que, de prolíficos que son y del autombombo con el que llevan sin pudor sus vida, tendemos a subestimar sus canciones. Está mal que lo diga yo: a veces me saltan sus discos o sus canciones en modo aleatorio y, zas, toda su grandeza me abofetea de nuevo. Porque hay que ver la cantidad de canciones buenas que tienen sus discos, por mucho que unos sean mejores y otros muchísimo peores.

The Flaming Lips parecen conformes, siempre lo han estado, con estar forzando demasiado su propia máquina. Que si les daba por hacer un disco 70s lo mismo citaban a Black Sabbath que al funk. O que si ahora tocaba el momento de juguetear mucho con el estudio, igual les salía un hitazo pop que una turra sinfónica. Si alguna de sus canciones podría definir toda su carrera, con tantos extremos como tiene, quizás la más adecuada sería ‘The Magician vs The Headache’. (Bueno, o ‘You Have To Be Joking’).

¿Cómo conecta todo esta turra que os doy con The Flaming Lips and Heady Fwends? Pues que no hay más que imaginar qué ocurriría si el grupo de Oklahoma decide ponerse a hacer una guía VIP de quienes merecen la pena en la música de hoy en día.

The Flamings pueden solos y con amigos, también

En los créditos, un disco así queda de relumbrón y, a la vez, de epatar: hacerte un álbum on Coldplay, Erykah Badu, Neon Indian, Lightning Bolt, Yoko Ono, Nick Cave, Prefuse 73, Ke$ha, Bon Iver, Tame Impala, My Morning Jacket, New Fumes o The Magnetic Zeros… Como le ocurre a Beck, si eres un Flaming Lips te salen amigos por todas partes y todos los estilos. Es algo que ya habíamos visto en los EPs de Embryonic, incluso en el propio disco.

Ahora, a las colaboraciones ya conocidas se suman siete más y el conjunto no cuaja ni se hace imprescindible, aunque tampoco sé si eso tiene verdadera importancia para un lanzamiento pensado para el Record Store Day, casi más un regalo que un disco oficial.

Entre lo imprescindible, yo metería la quebradiza colaboración con New Fumes, los riffs de ‘That Ain’t My Trip’ junto a Jim James, la desarmante balada marciana de ‘I Don’t Want You To Die’ (con Chris Martin), la trabajadísima joya junto a Tame Impala (muy At War With The Mystics) o cómo Lightning Bolt entran en vereda fronteriza porque los Flaming Lips se lo piden.

Y, por supuesto, las letras de ‘Ashes In The Air’ y ‘2012 (You Must Be Upgraded)’. De esta última, la música también, ya decía Wayne que iba de camino a casa de Ke$ha escuchando a The Stooges, pero la letra… la letra es la fiesta del fin del mundo:

Well it’s 2012, think we’re going to hell

(You must be upgraded)

Put me under your acid spell

(You must be upgraded)

Because I want my mind to be completely toast

(You must be upgraded)

When the tides destroy the whole West Coast

(You must be upgraded)

Because I want my ass to be jumping, too

(You must be upgraded)

Oh, my, my and a boo, hoo, hoo

So with the world ablaze, I’m in an acid haze

And though the end is near, I have no fear

So the deal for me is not the same

I’m having fun, while you’re having pain

2012, the morning to the New Year’s light

Just save yourself, oh I’ll meet you on the other side

Is this the ending, they could have called the fall of man?

Is this the ending, or are we gonna start again?

“Hipersónica vota 6,8” src=”http://img.hipersonica.com/2012/05/notashipersonica_seisochenta.jpg" class=”derecha_sinmarco” />Siempre se ha dicho que los discos de tributo era irregulares, con canciones brillantes junto a otras poco inspiradas, con calcos junto a sorpresas. The Flaming Lips han conseguido hacerse a sí mismos un disco tributo. Magia y dolor de cabeza, tenéis que estar de coña: hay que amarles.

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