The Flaming Lips están grabando un tema de seis horas. ¿Se han vuelto locos?

The Flaming Lips, esa banda a la que le pasa de todo. Seguro que si hacéis una lista de lo más extraño que le puede suceder a un grupo os van a salir automáticamente algunas de las situaciones en las que se han visto envueltos estos chicos. Y además todo tiene lugar en Oklahoma, un estado que tiene pinta de ser la mar de divertido.

La historia es que en estos momentos The Flaming Lips se encuentran inmersos en la grabación de un tema de seis horas de duración llamado ‘Found A Star On The Ground’, que ya me diréis vosotros qué necesidad hay. Pues sí, amigos, el chorizo musical tendrá su función: recaudar dinero para la Central Oklahoma Humane Society y la Academy of Contemporary Music de la University of Central Oklahoma. Lo dejo todo así en inglés que es más chulo.

La pegunta que os estaréis haciendo, imagino, es la siguiente: ¿cómo narices van a sacar (mucha) pasta de un tema probablemente inaguantable de una duración similar a la de una jornada laboral típica (y aquí podría ir un chiste sobre la Aguirre, los profesores y esas cosas, pero no)? Ojo al invento: todo aquel que se rasque el bolsillo y le pague 100 dólares de nada a la banda conseguirá que su nombre aparezca en la letra del tema. Y así, por arte de Wayne Coyne, el vocalista, cada vez que ‘Found A Star On The Ground’ suene en algún sitio sus nombres serán pronunciados y escuchados.

Al principio hacía referencia a algunas de las “cosas que le pasan a The Flaming Lips en Oklahoma” y no quiero dar por terminado el post sin comentar un par de ellas. En primer lugar resulta que Oklahoma suena a The Flaming Lips. En el año 2009 el tema ‘Do You Realize’?, incluido en su décimo álbum de estudio Yoshimi Battles the Pink Robots, fue elegido como Canción Oficial de Rock de Oklahoma. Chicos, yo pagaría (poco, tampoco nos pasemos) por algo así.

Otra cosa supermegaguay que les sucedió, en esta ocasión el mes pasado, fue recibir el impacto de un rayo durante una actuación. Bueno, no les cayó en la cabeza, pero sí llegó a fastidiarles el equipo valorado en casi un millón de dólares (800.000 dólares, para ser más o menos exactos). El bolo, cómo no, tuvo lugar en Oklahoma. Lo que os decía: un estado de lo más divertido.

Vía | NME
En Hipersónica | Los Flaming Lips, un problema político

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