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The Fleshtones en concierto en Gijón (Sala Acapulco, 15–02–2012): leyendas con actitud punk

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Quién lo diría pero han pasado casi diez años de la última vez que vi a The Fleshtones, un mes de mayo de 2002 en la desaparecida Sala Parque del Piles de Gijón. Sí después de aquello han venido en varias ocasiones pero no había tenido la oportunidad de disfrutarlos de nuevo.

El caso es que pocas, muy pocas bandas internacionales, se pueden permitir o, mejor dicho, tienen los arrestos para hacer trece fechas en un a gira por España y salir indemnes. The Fleshtones ha podido con ello y podrían con más tal y como les vimos anoche en la Sala Acapulco de la Villa de Jovellanos, en la que cerraron con un soberbio concierto ese tour español en el que aprovecharon para grabar cuatro temas con Jorge Muñoz-Cobo (Doctor Explosion) en Circo Perrotti.

Un espídico espectáculo en el que el nivel no baja ni un minuto

Lo suyo es actitud y buen rollo encima del escenario, unos tipos que están cerca de cumplir sesenta años, que llevan llevan treinta y cinco años en activo y que ofrecen un espídico espectáculo en el que nivel no baja ni un minuto; por todo eso no falló el público.

“The Fleshtones, otra imagen de su concierto en Gijon” src=”http://img.hipersonica.com/2012/02/fleshtones-gijon-2.jpg” class=”centro” />

Están en buena forma The Fleshtones pero quien ha dado un bajón en su aspecto físico es Peter Zaremba, un frontman enorme que lo mismo se vacía delante del micrófono, gira como un derviche en las tablas, se agita espasmódicamente, aporrea el órgano Voz o se adentra entre el público para continuar haciendo de las suyas. También se en subió a la base de la PA y comenzó a bailar.

Son punks los de Queens, sí, más punks que muchos que presumen de serlo, por algo debutaron en el CBGB en 1976. Pero también son mucho más, son actitud, garage, rock & roll, soul y rhythm & blues, y una máquina que incita al baile.

Con esos ingrediente no es de extrañar que su actuación en Gijón, sesenta infecciosos minutos más dos bises que redondearon el bolo en hora y veinte, fuera delirante. Eso sí, el sonido malo, malísimo, aunque poco importó en un conjunto en el que incluso el road manager, una chica del público y Félix Explosion, que estaba por allí, se subieron al escenario para sustituir al estiloso Keith Streng (menuda camisa y qué botines azul eléctrico con brillantina me traía), al bajista Ken Fox y al propio Zaremba, que estaba haciendo el gamberro junto al público sentado en medio de la pista; mientras, el batería Bill Milhizer seguía aporrenado la batería.

Tiene gracia que tras veinte minutos a piñón, Peter Zaremba soltara que se había acabado la prueba de sonido y que iban a hacer una de The Beatles. Era ‘Day Tripper’ que desintegran bajo su cóctel garagero & soul con un órgano infectado de fuzz. La versión incluida en su último disco, Brooklyn Sound Solution, firmado con Lenny Kaye, guardaespaldas de Patti Smith, del que también cayeron algunas otras.

Como la instrumental ‘Comin’ Home Baby’ y su toque surf, la versión de ‘I Can’t Hide’ del jamaicano Ken Parker, cantada por Keith Streng, o esa apropiación de ‘Beak on Through (To The Other Side)’ The Doors que es I Wish You Would. No faltaron ‘Hard Lovin’ Man’, ‘Hitsburg Usa’, ‘Feels Good To Feel’, ‘Push up Man’, ‘Pretty, Pretty, Pretty’, ‘I Was a Teenage Zombie’ o la version de ‘It’s My Pride’ de The Guess Who. Grandes, muy grandes. Espero que no tarden en volver.

MySpace | The Fleshtones

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