Anuncios

The Magnetic Fields — Love At The Bottom of The Sea: perseguirse a uno mismo hasta el muelle

“The Magnetic Fields — Love At The Bottom of The Sea” src=”http://img.hipersonica.com/2012/02/themagneticfields-loveatthebottom.jpg” class=”centro” />

El fondo del mar, el único tipo en la ciudad, el fin del mundo, el último hombre vivo. Stephin Merrit lleva tanto tiempo haciendo la canción de amor, La canción de amor, que parecía haber llegado ya al momento de que, de tanto tomárselo irónicamente, no encontraba el camino de vuelta. Love at The Bottom of The Sea, de The Magnetic Fields, parece haber descubierto aquellas migas de pan que el mejor Merrit tiró un día y el peor Merrit las ha ido recogiendo.

Olvídalo todo, podemos volver a perdernos

“The Magnetic Fields” src=”http://img.hipersonica.com/2012/02/magneticfields_wide.jpeg” class=”centro” />

Perdido en la forma (Distortion) o en la retórica sofista de sí mismo (I, Realism), Merrit hizo el mejor disco de Magnetic Fields fuera de ellos, con los Gothic Archies. Pero ahora, en el post-apocalipsis de Stephin Merrit al frente de su grupo mayoritario, las canciones no duran más de dos minutos y medio, se han quedado sin ukeleles, se han entregado a lo que un día fueron. Hacen ruido, suenan a tecladillos de tres al cuarto, son una fanfarria épica de 16bits.

Y esta vez se abigarran de alegría, evitan que quede ni un hueco suelto, ni un silencio, ni una pista sin rellenar en este holocausto. Porque sí, lo de Love At The Bottom of The Sea es la música después de que un mundo, el de Merrit, se haya ido al carajo.

Mira esas fotos, las repetiremos

“The Magnetic Fields” src=”http://img.hipersonica.com/2012/02/650_1000_magnetic-fields.jpg” class=”centro” />

Merrit es como el protagonista de ‘La Jetée’, 28 minutos de cine francés de ciencia ficción que hay que ver. El Merrit compositor vive atormentado (es un decir, claro) por el hombre que vio firmar sus discos hace años, antes del holocausto, antes de Realism. De vez en cuando, hace viajes en el tiempo al pasado y consigue alimento, las migas de pan. Hasta ahora, en alguna canción, pero en Love At The Bottom Of The Sea en todo el disco: el encanto de la autopista, las vacaciones… Las tres primeras canciones fabulosas de un disco que no lo es tanto.

Quizás Merrit reciba mensajes desde el futuro, de un lugar cómodo y agradable, un lugar donde pueda ser viejo, donde pueda hacer rock (porque de mayores ya habrá tiempo para el rock). Quizás los oiga constantemente, pero a él no le interesan, al menos no de momento: él lo que quiere es volver a su pasado… para acabar… bueno, para acabar como el protagonista de La Jetée. No habrá spoilers por aquí, esta vez.

The Magnetic Fields — Love At The Bottom of The Sea tracklist

https://www.youtube.com/embed/Jf_l3EGQvL8

Anuncios