Thee Oh Sees publican tanto y a tanta velocidad que, naturalmente, les pierdo el hilo. Moon Sick fue publicado apenas cuatro días después que Floating Coffin, su excelso y abrumador disco de este año, pero yo llegué a sus cuatro canciones hace un par de semanas. Y meses después aquí me hallo: obligado a hablar de nuevo de Thee Oh Sees ante el repetitivo encanto de su universo. Son tan buenos que cuatro descartes aparentes de Floating Coffin podrían entrar perfectamente en cualquier buen disco de psicodelia garagera que podáis imaginar, incluso teniendo un papel relevante dentro de éste. Moon Sick es un capricho por y para fans: patrones rítmicos primitivos, delay hasta la extenuación, gritos por doquier y guitarras encendidas. Además, para colmo de nuestra dicha, Moon Sick contiene una de las canciones más inspiradas de toda su carrera: ‘Candy Clock’.

https://www.youtube.com/embed/M4cNUEILrEo

Porque en Moon Sick es mejor empezar por el final: hacía tiempo que no me enganchaba tanto a una canción. ‘Candy Clock’ es el cruce perfecto entre la psicodelia rara y acústica de Putrifiers II y la contundencia sonora de Floating Coffin. El eslabón perdido que comunica a ambos discos en una conversación que da gloria escucharla. Todos aquellos espacios vacíos que faltaban en Putrifiers II, aquellas canciones que a ratos me parecían demasiado endebles y fesístas, se rellenan con magnificencia en ‘Candy Clock’. Thee Oh Sees acercándose al pop sin asustar, tratando de ejecutar la canción del modo más simple y efectivo sin caer en la violencia y las anfetaminas. Es la canción más fácil y también la más deliciosa que probablemente hayan compuesto. Pero Moon Sick no se queda ahí, es mucho más: es, por ejemplo, ‘Humans Be Swayed’.

https://www.youtube.com/embed/42ELzrdyEko

7.88/10

Si Floating Coffin no fuera un disco tan redondo, podríamos haberles reprochado que ‘Humans Be Swayed’ quedara fuera. La psicodelia frugal mezclada con el Garage Punk que ya no suena a Garage Punk porque son capas y capas de ruidos y efectos sonoros pero que sigue sonando a Garage Punk porque a Thee Oh Sees a veces no les sale otra cosa. Bueno, a veces no: nunca les sale otra cosa, son una bendición. Luego tenemos ‘Grown In a Graveyard’, pitiditos y primitivismo sonoro por doquier, además de un explícito llamamiento al campanamuertismo filosofal, y ‘Sewer Fire’, que son Thee Oh Sees recordando las sesiones de grabación de Carrion Crawler/The Dream EP, qué disco aquel, pensado y ejecutado en cinco sesiones. En fin: descartes que no lo son tal, y de ahí el EP, y otro acierto en su carrera. No da tiempo a cansarse de sus discos, la verdad.

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