Timecop1983 — Reflections

Cada año recibimos la tradicional tanda de discos de synth pop dispar. Algunos tan buenos como el que disfrutamos a principios de curso gracias a Ghost Culture, otros satisfactorios como el de Gunship, algunos que generarán amor y odio a partes iguales — en esta casa, sin ir más lejos — como el de Chvrches y otros que no harán mucho ruido como el tercer LP de Timecop1983: Reflections (NewRetroWave, 2015). Y sin embargo, será uno de los más efectistas que podamos escuchar este año gracias a las reminiscencias sonoras que tiene, y que se adivinan fácil por el nombre artístico.

Timecop1983 es el proyecto de Jordy Leenaerts, un holandés que lleva apenas dos años en activo, aunque su actividad es bastante prolífica. Ha publicado un puñado de epés y singles y en 2014 publicó dos álbumes. Reflections es hasta ahora el más completo de sus trabajos en largo, más fiel (aún) a los sintes ochenteros que el último disco de Trust, que tenía dejes más electro. Si estos llevaban a un terreno más actual el género, el artista de Eindhoven prefiere mantenerse más purista, obviamente con una producción y un acabado de hoy, pero con un esquema vintage que rige todo el disco. Y a la vez ese es también su punto débil, se te puede hacer algo farragoso porque el patrón es el mismo. Pero si es lo tuyo, lo vas a gozar.

Ponte las Reebok Classic NPC y súbele a ese sinte

Leenaerts se ha rodeado de varios vocalistas, algunos compañeros de sello, cuyas interpretaciones también son prototípicas del synth ochentero con esos dúos teclado-cantante, por lo que el resultado es bastante efectivo. Ahí tenemos ejemplos tan fehacientes como ‘Tonight (feat Backinthefuture)’ o ‘Wild Love (feat. Ollie Wride)’, que tienen un toque bastante peliculero o romanticón. De hecho, esa evocación ensoñadora tiene bastante peso a lo largo de las catorce canciones. No obstante, los recursos de Timecop1983 no quedan ahí; cuando se aleja tímidamente de ese aura tan melosa también tiene mucho que ofrecer. Ya sea sin sección vocal para sumergirnos en un sugestivo paseo por Miami Beach con la elocuencia de ‘Bright Lights’ o con la potencia de los beats bien marcados de ‘My First Crush (feat. Trevor Something)’.

7/10

Si nos fijamos en los títulos de los temas, está claro cuál es el concepto de Reflections. Un fiel y colorido viaje a los ochentas más idílicos y juveniles, pero alejados de la laca y las blusas que producen epilepsia; sus canciones hacen mención a las emociones más básicas y también a viaje y carretera. Y sí, en este sentido, el álbum huele a la BSO de Drive. Muchos de sus temas podrían haber encajado en ella, y eso es una gran señal. Un disco para quienes quedaron embelesados por la banda sonora y sobre todo, para aquellos que quieren disfrutar de la parte más refinada del distinguido jefe comercial de los ochenta: el sintetizador.

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