Es más o menos oficial: toda una nueva generación de jóvenes ha descubierto el kraut de tres años hacia aquí. A falta de conocer la opinión de Julian Cope al respecto, nos ahorraremos la nuestra; sólo queda levantar acta y dar fe de la tendencia, incipiente hace un tiempo pero exhaustiva aquí y ahora. Así que sólo queda taparse los ojos e iniciar una huída hacia adelante, abandonando discursos condescendientes e intentando discernir el grano de la paja.

¿Nace de la nada esta reciente reivindicación del krautrock? Desde luego, es idónea como respuesta a los discursos alegres del afroindie y demás derivas hedonistas de finales de la década pasada, en estos momentos al borde de la noche más negra que hemos conocido. ¿Es esto un análisis sociológico pillado con pinzas? Seguro.

TOY: de lo obvio a lo cool

Todo esto viene a que el discurso de TOY está muy delimitado, y conviene analizar por qué, especialmente si tenemos en cuenta sus orígenes. TOY nacen de los restos de un mediocre grupo de indie inglés de manual, Joe Lean & The Jing Jang Jong. Nada que rascar, otros aspirantes más a media página en el NME. Tres de sus miembros, Panda, Dom O’Dair y Tommy D (Jing, Jang y Jong, como quien dice) aprovechan la ruptura para montarse su propio rollo psicodélico, al que más tarde se une la española Alejandra Díez a los sintetizadores. Según afirman en todas las entrevistas en las que les preguntan por ello, el grupo anterior no les gustaba, y a partir de ahora empezarán a definir su sonido.

Un par de singles durante 2011 y se levanta la liebre. TOY molan, hacen kraut oscuro, drones largos pintados aquí y allá con una leve melodía pop, casi a lo Broadcast, y guitarras y sintetizadores levantando muros contra los que darse de cabeza. El grupo comienza a estar en boca en boca de todo el mundo cuando sus amigos The Horrors, especialmente su bajista Rhys Webb, los empiezan a nombrar en todos los medios y, posteriormente, se los llevan de gira.

Hasta aquí nada nuevo, ¿no? Lo que viene siendo el hype inglés de toda la vida. Pero, y entramos ya en materia, aquí hay chicha. TOY han publicado un disco excelente, y el único argumento con el que podrán algunos atacarles es con el de la falta de originalidad histórica. Como no hay argumento que arruine antes una crítica, pasaré de todo ello.

Expandiendo el kraut

TOY han escrito un disco largo, en el que da tiempo a descubrir todas las aristas de su discurso. Éste ya lo hemos destapado: krautrock muy especialmente, y también pinceladas de post-punk inglés a lo Psychedelic Furs. Hay hueco para más matices, pero esas serían las líneas generales. Alguno ya lo habrá pensado: nada que no estén haciendo The Horrors ahora mismo. Es cierto, aunque en TOY el pulso motorik es casi omnipresente, y los principales logros del álbum remiten sin vacilar a Neu!, a la vez que se percibe todo el rato una fuerza hacia adelante que me recuerda mucho a los Silver Apples.

Estas características son las que definen el disco en sus cinco pilares principales. Por un lado, los dos largos desarrollos kosmiche, de 7 y 10 minutos respectivamente, que a la postre son las estrellas del álbum. Hablamos de las canciones ‘Dead & Gone’ y el espectacular número final, ‘Kopter’. Junto a ellas, otras tres canciones que comparten patrón pero tienen vocación más de single, como son la inicial ‘Colours running out’, ‘Motoring’ (ma-ra-vi-llo-sa) y ‘Lose my way’.

Por si fuera poco, en un disco de cinco singles potenciales apenas hay hueco para el relleno en las siete canciones restantes, exceptuando la sosa ‘Walk up to me’. De hecho, entre todas ellas se levanta majestuosa “My heart skips a beat”, una canción con una cadencia distinta a las demás, más lenta, construída sobre un evocador teclado y un precioso estribillo, casi al estilo del ‘Rheinita’ de La Düsseldorf. Debería acabar trascendiendo.

8.5/10

Completan el cuadro números de psicodelia 60s pura (‘Strange’ es deudora directa del S.F. Sorrow de los Pretty Things), que hacen de TOY uno de los grupos ingleses más eruditos e interesantes del momento, muy alejados de los patrones inocentes de sus coetáneos compatriotas.

TOY actuarán en la próxima edición del Primavera Club, tanto en Madrid como en Barcelona, en la que será su primera visita al país.