“Critica HS Travis — Where You Stand” src=”http://img.hipersonica.com/2013/09/criticas-hs-Travis-WhereYouStand-2013.jpg" class=”centro” />

Dicen que Travis se han resignado al puesto de segundones; que han asumido que no volverán a cosechar éxitos como los de The Man Who o The Invisible Band, pero lo cierto es que parecen más bien haber asumido que están para hacer lo que les gusta y no seguir los dictados de lo que vende y, sobre todo, que lo suyo no son las guitarras más rockeras, como las de su primer disco o las del fallido intento con Ode To J Smith, sino las melodías blandas y de fácil digestión que, una vez les colocaron en lo más alto y que luego pasaron algo más desapercibidas sin dejar a un lado un ápice de calidad en The Boy With No Name y en las que se reafirman ahora con Where You Stand.

Travis: ¿para qué cambiar a estas alturas?

La verdad es que ellos nunca fueron muy de guitarras. Fran Healy, no sólo en Travis, sino también en solitario, siempre ha demostrado que su voz, junto a unas cuidadas y pegadizas melodías eran el fuerte de su música, por lo que, una vez aceptado el hecho de que difícilmente volverán a colocar éxitos en unas listas de ventas pobladas por pop barato mezclado con electrónica facilona, la única salida posible era ahondar en lo que siempre se les ha dado bien (y eso no fue precisamente ni su debut ni Ode To J Smith) y dar a su público un poco más de lo mismo, que al fin y al cabo es lo que espera.

Y eso es exactamente Where You Stand, más de lo mismo, más britpop, ahora ya a contramano, aunque con un posible defecto: falta de hits claros que, por supuesto tuvimos en los dos discos más destacables de los escoceses, The Man Who y The Invisible Band y aún se dejaban ver por The Boy With No Name.

Y no, no es que el conjunto de este séptimo disco de la banda sea siquiera peor que el quinto (dejemos a un lado el sexto directamente) sino que falta un tema de cabecera que enganche al menos como sí lo hacía por ejemplo aquel ‘Closer’ con el que lo presentaban hace ya seis años.

Por contra, sí únicamente vamos buscando un sonido familiar, no sólo por lo conocido de Travis hasta el momento, sino teniendo en cuenta también a otras bandas como Keane, Coldplay y otros tantos del panorama británico, este es nuestro disco, porque a predecible, a este Where You Stand no le gana nadie. Es, punto por punto lo que podíamos y debíamos esperar de una banda que se acepta a sí misma una vez superados todos los retos que el camino les ha puesto delante.

Travis se mantienen firmes a sus principios y siguen transmitiendo la misma paz y melancolía de siempre con la voz de Healy, y no ceden ante las nuevas tendencias electrónicas como han hecho otros tantos de sus compañeros en los últimos tiempos.

Where You Stand, sin novedad en el frente

Así que son pocos los temas que sobresalen por encima de la media en el listado de 11 cortes que nos proponen en esta ocasión los escoceses y puede que incluso los singles no hayan sido elegidos con excesivo acierto.

Mientras ‘Moving’ se debate entre querer ser de U2 o de Coldplay, la melancolía y el piano de ‘Where You Stand’ nos recuerdan a los Keane de cualquier disco de Keane. Más fresco en cambio nos suena ‘Another Guy’, que, al menos con ese alegre ritmo se sale un poco de la tónica tristona del disco.

También es por el ritmo por lo que destaca ‘Warning Sign’, que habría sido una buena elección como sencillo gracias a un estribillo pegadizo y a unos coros que nunca antes habíamos escuchado en Travis, mientras en ‘A Different Room’ encontramos justo lo contrario, una bonita balada que podría ser de cualquier banda de britpop y hasta (otra vez) de U2.

Reminder’ es el toque folk que se echa de menos en una mayor dosis en Where You Stand, mientras ‘New Shoes’ nos deja claro que, si no estuvieran tan acomodados en su sonido de siempre, Travis aún tendrían espacio para dar aíres nuevos a su sonido, y adaptándose, algo tarde pero adaptándose al fin y al cabo, a los tiempos con esas ínfulas de trip-hop que redondean el tema.

On My Wall’ parece querer dejar claro que América también estaba en el punto de mira de Healy y compañía, así que, ¿por qué no sonar como R.E.M? Y aún hay tiempo para dejar que la apatía y la tristeza sean la sensación que nos deje el disco antes de terminar con ‘Boxes’, otra bonita balada en la que la electrónica se hacer notar más de lo habitual para continuar con estas sensaciones y algo más de drama en ‘The Big Screen’, el encargado de cerrar el álbum.

Los que hemos vivido unos buenos años escuchando, no sólo a Travis, sino a tantas de estas bandas de aquella época y estilo, seguimos sintiendo cierto nerviosismo cuando nos enteramos de que alguna de ellas vuelve, para luego, con el disco de turno en la mano, llevarnos, como mínimo, una pequeña decepción. Lo que hace que me pregunte por qué, si los ingredientes de siempre están ahí, qué es lo que falla; ¿son Travis (y los demás) los que no han terminado de envejecer bien o soy yo, que su sonido ya no me llena como lo hacía hace una década?

No lo sé, la verdad, pero esto es lo que hay, unos Travis descafeinados pero dignos, haciendo lo de siempre pero sin ser capaces de sacar la cabeza por encima de la masa. Un disco que, a los que los hemos seguido siempre no nos desagradará, pero que pronto pasará a formar parte de los discos olvidados de 2013, y que querrá acompañar al también desparecido Ode To J Smith. Pero al menos esto se lo debemos a Fran Healy, uno de los tipos que mejor caen del panorama musical.

En Hipersónica | Where You Stand: Travis a por el séptimo | Travis se mueven hacia Where You Stand: ‘Moving’ es el tercer adelanto
Escucha Where You Stand | Youtube

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