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Tribulation — The Children of the Night

Cuando empezamos, queríamos sonar así: Morbid Angel y otras bandas clásicas. Creo que eso se sigue haciendo, lo que está bien. Si la gente hace buen death metal, es estupendo. Nosotros dejamos de intentar hacer eso desde 2008 o así. Me preguntaron eso el otro día, si nosotros definíamos lo que estábamos haciendo como death metal, y probablemente ya no. No me importa si la gente dice que lo tocamos o no, pero creo que nosotros hacemos otra cosa diferente. Con el nuevo disco, es difícil llamarlo death metal como tal. Cannibal Corpse tocan death metal, son death metal (link).

Qué difícil es cómo banda el momento en el que decides separarte del sonido de tus orígenes para dirigirte hacia uno que se corresponda más con tus actuales inquietudes musicales. Y es que, aunque lo importante no sea el hecho de cambiar sino la soltura que muestres y lo convincente que suenes en tu nuevo estilo, muchos seguidores cerrados te acusarán de traición, de renunciar a la auténtica esencia o hasta de vendido. Se ve en muchos lados, pero en pocos de manera tan frecuente como sucede en el terreno del metal extremo.

También se puede llevar a debate si una evolución que haga el estilo más complejo y más elaborado tiene mayor validez que uno que opta por retroceder a lo orígenes del género, a encontrar el confort retrocediendo a las raíces. Habrá quien a esto último lo denomine simple involución, retrotraerse hacia la simpleza, pero al final la solución es la misma que en el anterior párrafo: que el grupo suene o no convincente en el nuevo escenario que plantea.

Tribulation, más allá del metal extremo

Los suecos Tribulation tuvieron sus orígenes como banda de death metal old school, sin embargo con los años vieron claro que su futuro como banda pasaba por ir alejándose paulatinamente de dicho género. The Formulas of Death (Invictus, 2013) ya mostraba ese interés por enriquecer su sonido reduciendo el elemento old school, pero el salto definitivo lo podemos encontrar en este The Children of the Night (Century Media, 2015), donde el metal extremo directamente brilla por su ausencia. Lo más cercano a ese espectro del metal son el mantenimiento de las voces guturales.

Potente, épico, con garra y más convincente que su trabajo previo, incluso sin necesidad de reinventar la pólvora

Lo que encontramos en el tercer disco de Tribulation se acerca más a la esencia del heavy metal clásico, en ocasiones acercándose también al rock duro setentero, y la verdad es que el grupo consigue desenvolverse mejor aún que en su anterior referencia. El disco suena potente, épico y con garra, además de ser mucho más interesante y convincente que todo lo que venían ofreciendo hasta el momento, incluso sin necesidad de reinventar la pólvora.

7.2/10

No estamos ante un álbum demoledor o algo capaz de dejarnos con los ojos como platos, pero ha podido romper barreras en lo que a crítica respecta al estilo de Pallberarer, con un esfuerzo también canónico y clasicista. No obstante, este tercer disco marca el camino que Tribulation deberían continuar andando en el futuro, al menos en lo que respecta a calidad, porque quién sabe qué cambios decidirán adoptar los suecos en el futuro y si este sonido será la base sobre la que seguir desarrollando su propia identidad. El caso es que habrá que estar atentos a su posterior trayectoria mientras disfrutamos de un trabajo como The Children of the Night.

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