Ty Segall, el rock and roll del siglo XXI

Con un ritmo de trabajo tan descomunal e irrefrenable, donde cada mes te preguntas qué será lo próximo que ponga en marcha, cuesta asimilar el “pobre” balance de publicación que nos ha dejado Ty Segall este 2015, no muy propio en él. Un EP a comienzos de año, un disco en directo, un split en directo con King Tuff, algunas canciones de otros proyectos en los que se ha metido, un disco con Fuzz y un disco recopilando versiones, concretamente de un artista imprescindible y un referente ineludible para el músico rubiales: T. Rex.

No vamos a descubrir ahora los nexos de unión y las similitudes entre Segall y el maestro Marc Bolan. Que el primero opte por versionar al segundo es una manera de señalar una obviedad. También una manera de hacer de wikipedia musical y obligar a sus acólitos a meterse de lleno en el mundo de Bolan más allá de las evidentes (y gloriosas) paradas típicas como ‘Get It On’ o ’Mambo Sun’. Todo en Ty Rex (Goner, 2015) es materia prima de enorme calidad.

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Sin embargo, hay cosas que no se pueden eludir. Ahí, entre enormes versiones de ‘Buick Mackane’, ‘Woodland Rock’ o ‘Cat Black’, Segall recurre al inevitable ‘20th Century Boy’ para hacer aún más grande este discurso reivindicativo del rock and roll y traerlo al siglo XXI en todo su esplendor. El de Massachusetts sube las revoluciones y desata el caos, manteniendo todo el mojo del tema pero también dándole un toque más directo, más punk y más imparable. A veces se emplea muy gratuitamente lo de “hace la canción suya” y en este caso no creo que sea del todo aplicable -la original está a un nivel prácticamente inalcanzable-, pero el guitarrista se las apaña para dejar su sello en una canción soberbia y mítica.

Personalidades como la de Ty Segall se hacen cada día más necesarias para la propia supervivencia y vigencia del rock and roll. Probablemente sea uno de sus mejores exponentes hoy en día, de igual modo que T. Rex lo pudiera ser en su momento en los setenta. La conexión entre ambos se mantiene imperturbable, los guiños del alumno a su maestro continúan en cada movimiento que realiza. Por eso mismo el espíritu de Bolan seguirá vivo mientras Ty siga haciendo de emisario y difusor de su palabra. Por ello mismo no debéis despreciar este Ty Rex, sólo con él podéis comprender del todo lo que está haciendo Segall estos días.

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