“Ty Segall — twins. portada, crítica y tracklist” src=”http://img.hipersonica.com/2012/10/crítica ty segall.jpg” class=”centro” />

Me vengo muy arriba siempre que pillo a un grupo en el aquí y ahora, ese momento que cursimente se llama estado de gracia. Lo hago porque pasa poquísimas veces, porque siempre tiendo a llegar tarde o directamente fijarme en los ya decadentes o directamente finados. El aquí y ahora que importa en este 2012 es el de Ty Segall, un joven (¡25 años, joder!), que aparece en el nuevo rocanrol como uno de esos monstruos gigantes de Bioman que arrasaban las ciudades japonesas sin inmutarse, sólo con la fuerza de su pisada.

Este Twins es el tercer disco que Ty Segall publica este año. Y quizá sea el mejor. Es difícil decidirlo, porque, al contrario que otros intentos pantagruélicos de trilogías en el mismo espacio de tiempo (hola, Ryan Adams), aquí no hay irregularidades, cada uno de ellos es un disco rotundo, pero sobre todo autónomo y diferente a sus compañeros.

Atreviéndose con los Stooges

Nadie pensaba que este chaval con pinta de pijo de la bahía de San Francisco fuese a mear tan alto. Una cosa es juguetear con el garaje más o menos crudo, o inventarse un remedo de T-Rex pasados por una minipimer (aunque aquí, con el genial Goodbye Bread del año pasado, la cosa ya empezaba a ponerse seria), y otra cosa es tirarse de cabeza al denso lodazal que es el legado Stooges. Y si Slaughterhouse es su Funhouse particular, este Twins es, por narices, su Raw Power.

Es sorprendente tener que recurrir a explicar la discografía anterior de alguien de 25 años para entender de qué estamos hablando. Pero los hechos mandan: cuento así por encima unos 9 discos, amén de un sinfín de singles y colaboraciones desparramados por aquí y por allá, carne de coleccionista empalmado de aquí a 25 años. En cierta medida Twins se remite mucho a los primeros discos de Segall, repletos de dentelladas de garaje-punk lofi, a menudo furia sin control dependiente de un fuzz saturado y con varias dianas por disco. El camino recorrido desde aquel Lemons, por ejemplo (es un decir, estamos hablando de 2009) ha sido un viaje hacia un sonido propio, más tendente a la densidad y el ritmo más pausado, la rabia en el sonido y no tanto en la velocidad.

Twins lo tiene todo

Esto en 2012 ha saltado por los aires. La indefinible burrada de Slaughterhouse tiene su cara punk en este Twins, una patada en los huevos dada además con gracia, porque el disco es divertidísimo. ‘You’re the doctor’ es Kurt Cobain habiendo crecido con los Back From the Grave y no con los Vaselines; “Love fuzz” y “Who are you” tienen el clásico ritmo de fuzz chulesco de cualquier canción del Raw Power; y sus paisanos y amigos Thee Oh Sees asoman el morro en influencias o directamente colaborando (“The hill”, primer single).

Pero, como decíamos, Ty Segall ha sido muchas cosas en muy poco tiempo. Twins las tiene, por primera vez, todas juntas, en su justa medida y, sobre todo, con un muy alto nivel de inspiración. Por ejemplo, nunca le escuché tan acertadamente pop como en “Would you be my love” o tan delicado como en “Gold on the shore”. “nota” src=”http://img.hipersonica.com/2012/10/799-2-1.jpeg" class=”derecha” /> Es, en muchos aspectos, la otra cara de la moneda de Slaughterhouse, así que le voy a clavar la nota que le puso Mohorte a aquel, ambas obras extenuantes, dos maravillas que no nos vamos a acabar en un tiempo. Ty, por dios, para ya, que no nos da el aliento.

 

 

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments