U2 tuvieron un 2010 algo complicado. La lesión de espalda de Bono, por la que tuvo que someterse a una cirugía de urgencia con la consiguiente rehabilitación posterior, les obligó a cancelar todas sus citas en los meses posteriores al accidente. Una verdadera lástima para todos aquellos fans que aguardaban el momento de ver uno de los mejores directos de la actualidad.

Una de las apariciones más esperadas y cuya anulación fue especialmente dolorosa fue la del emblemático festival de Glastonbury, de cuyo cartel se cayeron un mes antes de la celebración. Sin embargo, este año, U2 quieren resarcirse de la mala suerte y estrenarse en el escenario Pyramid en la próxima edición de Glastonbury, que tendrá lugar entre los días 22 y 26 de junio. Siendo el festival de mayor calibre del mundo, raro me parece que todavía no hayan tenido oportunidad de conquistarlo, aunque si todo va como debiera, este año finalmente se harán con uno de los pocos públicos que todavía no han disfrutado de ellos.

U2 se une a las confirmaciones que hay hasta la fecha y que han dejado sentimientos encontrados en el panorama musical. Por el momento sabemos que oficialmente aparecerán en cartel Coldplay y Beyoncé, dos estilos muy distintos entre sí pero pertenecientes claramente a una audiencia mayoritaria y quizá algo alejada de la que suelen tener las bandas de Glastonbury.

En ediciones anteriores han aparecido grupos como Gorillaz, The xx, Grizzly Bear, Goldfrapp, Hot Chip, Elbow, Vampire Weekend, My Morning Jacket, Band Of Horses, Glasvegas, Crystal Castles, Bright Eyes o Hot Hot Heat, todos ellos alejados de la escena más comercial que sí ocupan los tres nombres que conocemos de la próxima edición de 2011. Sin embargo, todos ellos han convivido, y algunos en más de una ocasión, con gente como James Blunt, KT Tunstall, Keane, The Killers, Kasabian, Nelly Furtado, Black Eyed Peas o Robbie Williams. Las ampollas que ha levantado en algunos sectores más conservadores la confirmación de Beyoncé no se terminan de entender si revisamos la historia de los carteles del festival, aunque está claro que organizar un festival se parece mucho a ser seleccionador de fútbol, nunca lo puedes hacer a gusto de 37 millones de personas.

Vía | Digital Spy