Ulver — ATGCLVLSSCAP

Uno se pone a repasar el currículum de una banda como Ulver y la verdad es que impresiona de veras. Hablamos de una banda que, en sus orígenes, fue una de las bandas más relevantes y, por qué no decirlo, brillantes del black metal noruego, sacando una trilogía fantástica que incluye uno de los mejores discos del género, imprescindible para entender en qué consiste el atmospheric black metal. Y no contentos con ello, dieron un giro hacia un sonido más experimental, coqueteando sin descaro con la electrónica para enojo de los más puristas de su estilo y para asombro del resto del mundo. Aún a día de hoy, un disco como Perdition City (Jester, 2000) es capaz de dejar a más de uno sin palabras.

Sus inquietudes y su ambición les ha llevado a sacar discos realmente impresionantes, pero también publicaron algunos trabajos mucho más flojos y hasta prescindibles. Llegó un punto en el que cada disco que sacaban iban transmitiendo la sensación de una banda algo perdida y carente de la inspiración necesaria para que sus experimentaciones conecten con quien está reproduciendo el disco. Trabajos como Messe I.X–VI.X (Jester, 2013) o el Terrestrials (Southern Lord, 2014) con Sunn O))) me hicieron, para qué negarlo, perder casi toda la fe en los noruegos.

Ulver, recobrando el rumbo y la fe

Sin embargo, aquí estoy, rendido a los encantos de ATGCLVLSSCAP (House of Mythology, 2016) como la serpiente que danza al ritmo de la flauta del fakir. Ulver han logrado que recobre la fe en ellos y lo hacen sin dejar de ser ellos mismos, es decir, volviendo a dar rienda suelta a sus ansias experimentales, esta vez encauzándolas a un mejor puerto. Porque más allá de que estemos ante un disco sugerente y atrevido, que cruza diversos e interesantes sonidos forjando una identidad bastante atrayente, estamos ante un álbum con muchas cosas que contar dentro de sus propias canciones, que estas son capaces de hechizarnos para que nos quedemos ahí atrapados y también logran hacerse hueco en nuestra memoria.

Más allá de que estemos ante un disco sugerente y atrevido, que cruza diversos e interesantes sonidos forjando una identidad bastante atrayente, estamos ante un álbum con muchas cosas que contar dentro de sus propias canciones

Una vez más, cualquier parecido entre los Ulver de los inicios y los actuales es casi inexistente, y si existe es mera casualidad. En esta ocasión, las claves para entender la experiencia que proponen los noruegos se sitúan en el rock de calado experimental, música avant-garde y otras músicas del mundo, psicodelia alucinógena y casi espacial, el ambient drone o también el post-rock. Pero este no es un disco donde ellos se den un paseo por todos estos sonidos, sino que son capaces de deconstruirlos para formar un conglomerado particular, que recuerda a muchos estilos pero no se casa del todo con ninguno.

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No obstante, más importante que la cantidad de estilos que cruzan en ATGCLVLSSCAP es lo que logran formar a partir de dicha unión. Estamos ante un trabajo donde importa tanto el qué como el cómo, donde lo importante no es hacia dónde nos lleva, sino lo que va sucediendo mientras viajamos. Conforme se reproduce vemos cómo nos envuelven las atmósferas de ‘Glammer Hammer’, cómo se deforma y se expande ‘Cromagnosis’ a lo largo de su evolución, cómo nos vuelan la cabeza con ‘Om Hanumate Namah’ y cómo la asombran y la ponen en tensión con ‘D-Day Drone’. Y también cómo nos quedamos con la boca abierta mientras suena ‘Nowhere (Sweet Sixteen)’.

7.6/10

Quizá se podría echar en falta un poco más de regularidad, ya que a lo largo de su casi hora y veinte minutos de duración es fácil que se pierda el ritmo y la atención que se le pone (cosa que sucede). Aun con todo, ATGCLVLSSCAP es un álbum que sorprende, que reengancha a los que ya daban por harto difícil que los noruegos volvieran a sacar un trabajo relevante y que enganchara. Pero lo han hecho, y posiblemente sea su mejor esfuerzo desde el tremendo Blood Inside (Jester, 2005), por lo que lo único que podemos hacer ante esto es levantarnos y aplaudir. Ulver me han vuelto a ganar para su causa y ojalá no vuelva a desalistarme de ella.

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