https://www.youtube.com/embed/B1RxdeqxF-U

Tiene que ser la hostia adentrarse en una caverna subterránea y acabar encontrando un objeto que hasta el momento nadie había visto. Tiene que ser la hostia viajar a la luna y encontrarse unos calzoncillos de Los Simpson en una zona nunca antes visitada. Tiene que ser la hostia ir a los estudios Abbey Road y que un solo de guitarra grabado por George Harrison en el tema ‘Here Comes the Sun’ y que ha permanecido oculto durante mucho tiempo te salte a la cara cual Facehugger hambriento.

Me imagino a George Harrison paseando por el jardín de la casa de Eric Clapton con una de las acústicas de su colega al hombro, los rayos del frío sol inglés acariciando su rostro, la promesa de la inminente llegada de la primavera flotando en el aire. Él, componiendo lo que acabaría convirtiéndose en ‘Here Comes the Sun’ totalmente ajeno a lo que sucedería posteriormente: el solo que grabaría para el tema no pasaría el corte, pero, en un futuro situado a 43 años de distancia (estamos en 1969), su hijo Dhani lo descubriría y el momento sería capturado en vídeo y visto por miles, quizás millones de personas gracias a un invento del demonio llamado YouTube.

Acompañado por el productor George Martin y su hijo, Giles, Dhani se adentra en Abbey Road, los estudios que dieron nombre al álbum de The Beatles y, mientras bucea en el master de ‘Here Comes the Sun’, se cruza con esta reliquia oculta. El tema que todos hemos escuchado en numerosas ocasiones cuenta con un nuevo color.

Vídeo | YouTube
Vía | NME
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